Un viaje movido // Llegada a Little Garden // Presente absoluto
#55
Cuando el cuerpo del enorme lunarian cayó al suelo, por un momento mi mente viajó a varios años atrás, a otra corriente del Grand Line, a las islas Toko, en las que vi a otro como él caer. Al mismo que vi tiempo después caer en Skypiea, fruto de mi propio poder, y aquel a quien no volví a ver más. ¿Qué habría sido del lunarian que viajaba con Triana? Ese 'heredero' de Skypiea desaparecido... ¿acaso se había quedado en esa isla? Por un momento sentí la necesidad y la intención e buscarlo, de ir hasta Skypiea a encontrarme con él, pero ningún idiota se aventuraría a una isla en el cielo en solitario.

De nuevo los acontecimientos fueron todos simultáneos y caóticos. A mi espalda, mientras miraba a los Marines marchar, escuchaba varias voces. Una despedida, una vomitona, un halago y el ofrecimiento de seguir buscando los lagartos gordos. Suspiré. Ya se me habían quitado las ganas de lo que fuera. Querría llamar a las tropas y marcharnos de aquí para probar suerte en otros lugares de la isla, pero si la niña tenía el poder de atraer consigo a los animales - cosa que aun no estaba clara - no podía desaprovechar la oportunidad. Apreté los dedos entorno a la empuñadura de Hellhound. ¿Quién me mandaría a mi juntarme con nadie a estas alturas? Si hubiese tirado de haki desde un primer momento habría encontrado a esas criaturas y ahora estaría a saber donde.

Mis ojos descendieron hacia el tigre que yacía en el suelo aun sin moverse. No estaba inconsciente, ni dormido, ni muerto. Sólo en silencio. Acababa de observar cómo una de las personas que trabajaba con él moría y estaba impasible. Quizá si hubiese hablado en su momento podría haber salvado la vida de su compañero, pero ¿por qué optar por ser un cobarde y un mezquino y permanecer agazapado y escondido en la maleza? ¿Qué quería conseguir con eso? Vistas las intenciones del otro, quizá buscaban mi punto débil y un flanco que explotar para atacarme... parecían conocerme bien, y no simplemente como alguien que conoce mi fama, si no como alguien que estudia mi trayectoria. ¿Estarían planeando cazarme? ¿Esos dos?
Ya con los Marines fuera del terreno habiéndose marchado por la jungla como debían haber hecho todos hacía bastante, sorbí fuertemente por la nariz y di un paso hacia el mink felino atigrado — Oe — dije con gravedad en el tono y la intención caminando hacia él los pocos pasos que nos separaban — Yaces ante mi ya habiendo sido derrotado y te atreves a ignorar mi generoso consejo permaneciendo ante mi presencia — deslicé el pie sobre la arena de aquella playa, cuadrando mi postura y quedando en su flanco izquierdo. Permanecí ahí un total de diez segundos, mirándole fijamente esperando el más mínimo atisbo de intención de salvarse. Chasqueé la lengua pasado ese tiempo y miré mi arma — Tardé muchos años en conocer el verdadero nombre de Hellhound... pero sé desde bien pequeño que los perros y los gatos no se llevan muy bien... — me quedé observándolo de nuevo otros cinco segundos y me encogí de hombros — De acuerdo. Es tu decisión — entonces, flexionando ligeramente mis rodillas, alcé el kanabo por encima de mi cabeza sujetándolo con ambas manos, arqueé mi espalda un poco hacia atrás e hinché mi pecho respirando profundamente — Hell's Bells — y mientras curvaba mi cuerpo en sentido contrario, el pesado acero que portaba descendió directo hacia la cabeza de aquel tipo.

El tañido de una campana resonó en la costa entre los acantilados, que amplificaron su tono y lo transportaron hacia la jungla posterior, y hacia el inmenso mar - perdiéndose en este mezclado con el sonido de las olas - y ocultó por completo el crujir de huesos, sesos y demás. Mis brazos extendidos sujetando el extremo más fino de aquel metal, mis piernas dobladas como si estuviese haciendo una sentadilla y mi espalda encorvada hacia delante para dar el impulso necesario. Chasqueé la lengua de nuevo mientras me erguía, mirando con desagrado la cabeza hundida de aquel enorme felino, y sujetando a Hellhound sólo con mi mano real mientras este chorreaba algo de la sangre que acababa de beber. Era un desperdicio de vida innecesario. ¿Por qué simplemente no se arrodillaban, pedían perdón y se marchaban del sitio? O ni tan siquiera eso, ese boyscout de antes lo había entendido bien: Boca cerrada, actitud neutra, y obedecer las órdenes de alguien más poderoso que tu para sobrevivir. Era muy sencillo. ¿Por qué el pajarraco tenía que buscar mi espalda en lugar de desplazarse un par de metros hacia atrás? A no ser que fuera porque efectivamente quería atacarme, no conseguía entenderlo. ¿Por qué el tigre permanecía oculto y agazapado en la maleza? A no ser que fuera porque pretendía atacarme, no conseguía entenderlo. Negué con la cabeza y moví bruscamente a Hellhound a la derecha, para quitarle la sangre de encima salpicando así la playa, limpiándolo, y después colocándomelo en la espalda nuevamente.

— Esto es una puta guarrería — dije molesto, y llevé mi mano derecha - robótica - a agarrar de la chepa al tigre en el suelo. Tras eso giré sobre mi mismo y caminé hasta el lunarian, agarrándolo del cabello con la otra mano y comencé a caminar hacia el barco portando sendos cadáveres uno en cada mano. Mis pasos iban hacia el del mechón blanco, el primero en descender del navío y en dar la cara. Junto a él había una tipa vomitando que me causó una nauseabunda sensación nada más mirarla, produciendo en mi un rechazo mayúsculo y ganas de querer batearla fuera de esta cala. Dürr seguía con Guadalupe en la grupa y Rubén el pelirrojo a su lado, bastante en shock, lo que dejaba más que claro que era o un novato o un cobarde.
— Limpia esto — dije, lanzando ambos cadáveres a un metro de mi, uno encima de otro, frente a los pies de otro hombre presente, con un corte en la frente — Y sácales partido — entonces me sacudí las manos mirando al del mechón y a la del vómito, haciendo una mueca de desagrado con esta última que nadie pudo apreciar por mi casco, sin mediar palabra, y mi mirada pasó entonces al pelirrojo — Os queda sólo un día. Después de eso buscaré cómo reparar mi barco y me largaré de esta puta isla mentirosa — y chisté con la lengua dos veces mientras me giraba para que Dürr me siguiera - cosa que hizo - en dirección a reunirnos con mis tropas en la jungla — ¡Un día, Juan! — grité mientras caminaba hacia el interior de la vegetación por la que habíamos emergido antes.
Y yo que venía de vacaciones...





Aclaraciones

Información

Bélico
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[Imagen: mz3XEoL.png]
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#D86700
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 15303 + 0 = 15303
Energia: 5129 - 887 = 4242
Espiritu: 2770 + 0 = 2770


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RE: Un viaje movido // Llegada a Little Garden // Presente absoluto - por Sohem - 01-01-2026, 03:10 PM

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