04-01-2026, 04:16 PM
—¡¿Habla?!
Seguro la impresión se ve en su rostro, aunque no en sus ojos. Dio un paso atrás, moviendo sus manos para usar el bastón como apoyo. El golpe del mismo fue seco, como si la sorpresa hubiese alterado algo en ella, aun así no es demasiado — Juraba que era otra cosa… eras otra cosa — le habló a quien está frente a ella entonces volvió a alzar su mano, para asegurarse en donde está. Fue más cuidadosa una segunda vez, palpando solo con la punta de los dedos — ¡Ya se! Eres un mink, conocí uno que era un hurón, del color de la madera y las nubes de primavera — porque el café y blanco no los conoce, no existen los colores en su mundo, por lo tanto se relacionan a cosas.
Cosas que espera que sean felices, para qué mentir.
—¿Qué haces cuando te enojas? — no es una provocación, es una pregunta legítima, por una amenaza que no ha terminado de entender. Es una situación curiosa que llamó la atención de la gente — La verdad no sé qué deberías ser — apuntó a sus propios ojos, esos que se esconden detrás de una venda transparente, como si le dijera al mundo que hay algo que le impide ver, algo más allá que una decoración, claro — Eres muy grande, más que Varo.
Mucho más, porque él parecía tener un tamaño similar al de ella, mientras que Mei no parece tener fin a pesar que mueve su mano con suavidad, sobre la superficie ¿Le dará cosquillas? — Gwendolyn Yang, ese es mi nombre, ya que dijiste que no sabías quién era — suenan a respuestas de una persona simple, quizás porque es incapaz de ver la maldad o las malas intenciones de los otros. No es que sea tonta, pero no pensó en algo agresivo de la situación — ¿Podría saber el tuyo? Lamento la confusión pensé que eras como… como una gran alfombra o algo así, lo lamento — se rió con suavidad, porque en realidad no conoce tantas cosas como para darse el lujo de buscar muchos ejemplos. — Me gusta como se sienten los mink — alzó su mano, para luego abrirla y cerrarla.
Se movió con suavidad, intentando rodear a Mei, son pasos suaves que intentaron avanzar a la tienda — Obvio que no estás a la venta, el precio de la gente es invaluable ¿No? No hay quien pueda pagar algo así — es una risa suave lo que salió de sus labios, que llenó el ambiente, no es burla… es la ignorancia que se desborda, demostrándole al mundo una vez más, que no conoce horrores que en el futuro seguro se va a encontrar.
No es la bruja malvada, sin importar lo que digan, el título le queda enorme.
Aun así, cuidado que si todo sale mal el día se enfría.
Seguro la impresión se ve en su rostro, aunque no en sus ojos. Dio un paso atrás, moviendo sus manos para usar el bastón como apoyo. El golpe del mismo fue seco, como si la sorpresa hubiese alterado algo en ella, aun así no es demasiado — Juraba que era otra cosa… eras otra cosa — le habló a quien está frente a ella entonces volvió a alzar su mano, para asegurarse en donde está. Fue más cuidadosa una segunda vez, palpando solo con la punta de los dedos — ¡Ya se! Eres un mink, conocí uno que era un hurón, del color de la madera y las nubes de primavera — porque el café y blanco no los conoce, no existen los colores en su mundo, por lo tanto se relacionan a cosas.
Cosas que espera que sean felices, para qué mentir.
—¿Qué haces cuando te enojas? — no es una provocación, es una pregunta legítima, por una amenaza que no ha terminado de entender. Es una situación curiosa que llamó la atención de la gente — La verdad no sé qué deberías ser — apuntó a sus propios ojos, esos que se esconden detrás de una venda transparente, como si le dijera al mundo que hay algo que le impide ver, algo más allá que una decoración, claro — Eres muy grande, más que Varo.
Mucho más, porque él parecía tener un tamaño similar al de ella, mientras que Mei no parece tener fin a pesar que mueve su mano con suavidad, sobre la superficie ¿Le dará cosquillas? — Gwendolyn Yang, ese es mi nombre, ya que dijiste que no sabías quién era — suenan a respuestas de una persona simple, quizás porque es incapaz de ver la maldad o las malas intenciones de los otros. No es que sea tonta, pero no pensó en algo agresivo de la situación — ¿Podría saber el tuyo? Lamento la confusión pensé que eras como… como una gran alfombra o algo así, lo lamento — se rió con suavidad, porque en realidad no conoce tantas cosas como para darse el lujo de buscar muchos ejemplos. — Me gusta como se sienten los mink — alzó su mano, para luego abrirla y cerrarla.
Se movió con suavidad, intentando rodear a Mei, son pasos suaves que intentaron avanzar a la tienda — Obvio que no estás a la venta, el precio de la gente es invaluable ¿No? No hay quien pueda pagar algo así — es una risa suave lo que salió de sus labios, que llenó el ambiente, no es burla… es la ignorancia que se desborda, demostrándole al mundo una vez más, que no conoce horrores que en el futuro seguro se va a encontrar.
No es la bruja malvada, sin importar lo que digan, el título le queda enorme.
Aun así, cuidado que si todo sale mal el día se enfría.
![[Imagen: Gwendolain.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Gwendolain.gif)
