La ninfa del mar - T1 Presente Relativo
#4
Se notaba claramente ese tono alegre y enérgico en la voz de la chica, con aquella curiosa personalidad enérgica, violenta y adorablemente dulce todo a la vez. Era realmente algo verdaderamente curioso de observar, ya que, al parecer, toda aquella opulencia en la que vivía la chica la tenía viviendo en una burbuja, ajena a la realidad del resto de los mortales por tomarse algo como el tener que analizar el terreno en donde iban a colocar aquel negocio. Pero de todas maneras esto beneficiaba al médico brujo, el cual le mostraba las áreas más interesantes en cuanto a comercio y densidad de gente, atendiéndola lo mejor posible ya que necesitaba el dinero que le podría dar este simple paseo por la ciudad.

Como una radiante esmeralda, tal vez una hermosa perla de las profundidades del South Blue. —dice, complementando aquellos sinónimos de “algo brillante” halagándola un poco más al ver que le gustaba que le endulzaran el ego—. Después de todo, era su misión mantener a aquella joven chica feliz mientras daban aquel paseo por la ciudad.

La pregunta hizo que Bones se diera cuenta de que la chica parecía estar derritiéndose por aquel abrasador sol que parecía tener la intención de asar hasta las gaviotas que daban vueltas por el puerto.

—No sé si la respuesta sería romper todo, pero si es que le interesa, hay un mercado por la ciudad que vende quitasoles de tela blanca que ayudan a resguardarse del calor. Son muy prácticos y muchas chicas los usan en estas épocas.

La caminata continuó con aquellas pintorescas historias de la chica, que parecía un marinero borracho contando una historia en medio de un bar de mala muerte. Era impresionante cómo su físico era tan opuesto a la manera en la que hablaba, aunque en esos momentos el médico brujo simplemente le seguía el juego. La manera en que reía y aquellos cuentos de marinero borracho hacían que muchas personas se giraran extrañadas, preguntándose si realmente eran esas palabras las que salían de la boca de aquella joven y hermosa joven.

Después de unos momentos más llegaron a la entrada de la ciudad. Irónicamente, la historia de la chica se ponía interesante justo en el momento en el que habían llegado, haciendo que la atención de su acompañante cambiara a denostar al pueblo, el cual seguramente sería mucho más feo que los palacios y grandes urbes de donde ella provenía. El médico brujo solo suspiró en un gesto de paciencia, terminando por sorprenderse ante la manera en la que la chica se lanzaba al suelo intentando jugar en una pésima actuación de haberse lastimado.

Al ver cómo se tomaba el muslo y quejarse de que se había lastimado el tobillo, su amor a la medicina le dio un profundo deseo de lanzarla a un barril y patearla cuesta abajo otra vez hacia el puerto, pero el dinero en esos momentos era importante, así que dio un profundo respiro antes de acercarse a ella y tomarla en brazos, cargándola por sus muslos y su espalda, acunándola entre ellos antes de mirarla con una ceja alzada.

—Lo importante es que no se haya lastimado, señorita Nerea… No me gustaría que tuviera que ver el lugar indicado para el negocio de su padre con su “tobillo” lastimado —dice caminando con ella en sus brazos mientras maldecía por aquel día caluroso que acentuaba aún más la molestia que tenía que aguantar por unos cuantos berries.


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RE: La ninfa del mar - T1 Presente Relativo - por Dr.Bones - 09-01-2026, 04:32 AM

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