02-11-2023, 01:57 PM
Sasha tardó más de lo normal en desayunar porque le costaba mantener los ojos abiertos y no pudo evitar dar alguna que otra cabezada mientras comía sus cereales. Una vez acabó, la semioni fue arrastrando los pies hasta su camarote para alistarse: acto que se le complicó por el sueño, ocasionando que la joven se fuera al suelo al no poder ponerse bien los pantalones. Gracias a ese golpe la rubia por fin se acabó de despertar y una vez de pie, con la frente con un ligero tono rojizo, terminó de vestirse justo cuando escuchó la voz de Gronn desde la cubierta.
La semioni salió para ver lo que estaba haciendo el gyojin justo cuando este enseñaba la maceta para poner los restos de Bepso. — ¡Espera! — gritó Sasha mientras volvía a meterse en su camarote y salía a los pocos segundos acercándose al barril donde habían posado el tiesto. La rubia quitó la tirita, que dejó quien supuso que era Enma, en los restos de su amigo y la usó para pegar en la maceta una pluma de Nekah junto al wanted que había dibujado Sasha del tonttata, intentando que se pareciese al que hizo él mismo cuando vieron los periódicos por primera vez. La joven se giró para ver a sus amigos con una gran sonrisa que desapareció cuando se volvió a girar para ver el tiesto, en el que Gronn ya había puesto los restos de Bepso junto a las semillas, para dedicarle un último adiós a su amigo. — Espero que encuentres la fruta que tanto buscabas allí arriba. Nos vemos, Bepso. — dijo Sasha en tono suave antes de separarse del barril para dejar sitio para que sus compañeros de tripulación también se pudiesen despedir del tonttata. La semioni se aseguraría de ir a verlo todos los días y contarle todo lo que le pasara, al fin y al cabo fue como un hermano pequeño para ella.
