[personajeinvalido=426]
No terminaba de creerme que esto es todo lo que Sasha tenía.
Tras mi golpe y mis palabras, esperé a ver cuál era su movimiento. Y para mi sorpresa, otro animalito. La grandullona empezó a transformarse. Pero esta vez, era un animal mucho más grande. Aparte de creer significativamente de tamaño, llegando a medir bastante más, de su cabeza le salieron 2 cuernos y también uno de la nariz. No sabía muy bien qué tipo de animal era, pero desde luego no era algo común. Su piel tenía toda la pinta de ser muy dura. Parecía una especie de dinosaurio, pero no tenía mucha idea sobre estas criaturas. Yo solo vi como la grandullona parecía que iba en serio.
Seguí de brazos cruzados, observando - incluso hablando, interrumpiéndome - cuando, de pronto, intentó agarrarme con la cola que le salió de transformarse. Quiso agarrarme de la parte de la cintura y el torso, pero se notaba que estaba nerviosa, le fallaban un poco las fuerzas. Quiso acercarme a su kanabo para darme con este mientras me decía que este era su potencial - ¡Eso es, Sasha! - Pero fui lo suficientemente rápido y fuerte como para soltarme de su agarre. Y ver como el kanabo se iba acercando poco a poco no era de agrado. Así que, en un segundo, decidí actuar rápidamente - Soru - En un movimiento rápido, me situé delante de ella, donde el kanabo ya no podía golpearme, estando en el suelo de pie.
Sasha hizo un golpe, pero lo falló, lo dio al aire. Levantando una brisa de este y un poco del polvo que inundaba toda esta tierra desértica y calurosa. Por un segundo, tras mi movimiento, se me vino a la cabeza mi mentor, Spike. Me enseñó bien. No me estaba sentando mal el esquivar así a la grandullona, pero quería que viera la realidad, al igual que yo la viví en mis propias carnes - Muy bien Sasha. Tu movimiento era bueno, pero estás algo nerviosa y por eso fallaste - Me puse de nuevo en posición defensiva, subiendo mis brazos con los puños cerrados - Tienes mucha fuerza, eso no cabe duda. Pero necesitas ser más rápida con tu arma. No te martirices, es cuestión de tiempo que lo hagas - Incliné mis piernas un poco, preparándome para mi movimiento - Ahora, vamos a ver como de resistente es esa piel ¡Vamos! - Tras esto, me lancé saltando hacia ella - a ras del suelo pero sin tocarlo - para propinarle un puñetazo en su estómago. Era una zoan, y al igual que yo, tenía las mismas partes descubiertas al transformarse. Le di el golpe y me quedé en el aire suspendido, con mi puño en su estómago.
No terminaba de creerme que esto es todo lo que Sasha tenía.
Tras mi golpe y mis palabras, esperé a ver cuál era su movimiento. Y para mi sorpresa, otro animalito. La grandullona empezó a transformarse. Pero esta vez, era un animal mucho más grande. Aparte de creer significativamente de tamaño, llegando a medir bastante más, de su cabeza le salieron 2 cuernos y también uno de la nariz. No sabía muy bien qué tipo de animal era, pero desde luego no era algo común. Su piel tenía toda la pinta de ser muy dura. Parecía una especie de dinosaurio, pero no tenía mucha idea sobre estas criaturas. Yo solo vi como la grandullona parecía que iba en serio.
Seguí de brazos cruzados, observando - incluso hablando, interrumpiéndome - cuando, de pronto, intentó agarrarme con la cola que le salió de transformarse. Quiso agarrarme de la parte de la cintura y el torso, pero se notaba que estaba nerviosa, le fallaban un poco las fuerzas. Quiso acercarme a su kanabo para darme con este mientras me decía que este era su potencial - ¡Eso es, Sasha! - Pero fui lo suficientemente rápido y fuerte como para soltarme de su agarre. Y ver como el kanabo se iba acercando poco a poco no era de agrado. Así que, en un segundo, decidí actuar rápidamente - Soru - En un movimiento rápido, me situé delante de ella, donde el kanabo ya no podía golpearme, estando en el suelo de pie.
Sasha hizo un golpe, pero lo falló, lo dio al aire. Levantando una brisa de este y un poco del polvo que inundaba toda esta tierra desértica y calurosa. Por un segundo, tras mi movimiento, se me vino a la cabeza mi mentor, Spike. Me enseñó bien. No me estaba sentando mal el esquivar así a la grandullona, pero quería que viera la realidad, al igual que yo la viví en mis propias carnes - Muy bien Sasha. Tu movimiento era bueno, pero estás algo nerviosa y por eso fallaste - Me puse de nuevo en posición defensiva, subiendo mis brazos con los puños cerrados - Tienes mucha fuerza, eso no cabe duda. Pero necesitas ser más rápida con tu arma. No te martirices, es cuestión de tiempo que lo hagas - Incliné mis piernas un poco, preparándome para mi movimiento - Ahora, vamos a ver como de resistente es esa piel ¡Vamos! - Tras esto, me lancé saltando hacia ella - a ras del suelo pero sin tocarlo - para propinarle un puñetazo en su estómago. Era una zoan, y al igual que yo, tenía las mismas partes descubiertas al transformarse. Le di el golpe y me quedé en el aire suspendido, con mi puño en su estómago.
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