14-01-2026, 11:13 PM
Le sorprendió el buen humor que cargaba, pese a que después de haberlo "castigado" había parecido algo molesto. Mejor, lo prefería de buen humor, y además odiaba la sensación o el hecho de discutir con él. Más allá de cuando terminó herido no había habido demasiados más. Verlo así lo calmó, incluso si el sueño era algo del que él mismo había carecido por algunos días. Cerró los ojos con calma, respirando con naturalidad.
No era mentira. Lo observó, sus brazos sobre la encimera, siempre procurando evitar interponerse en el trabajo del contrario. Cómo el olor pronto comenzó a elevarse desde la sartén hasta el aire de su alrededor. De repente sintió el hambre atacarlo, uno que ni él sabía que tenía. El olor era cuanto menos delicioso, no dudaba de que el sabor también podría ser del mismo nivel. Quién sabe, quizás estuviera equivocado, quizás no. Escuchar además su voz era, cuanto menos, curioso. Relajante incluso si buscaba algo más concreto y directo. No era necesario decirlo en voz baja.
Lo dijo con interés. Su voz era agradable, más de lo que pensaba que fuera a ser realmente. Le gustaba escucharlo, verlo con ese humor, verlo cocinar como si realmente olvidara todo lo que había ocurrido en aquellos días, incluso el claro desagrado de Hakes, el médico. Sus ojos fueron al plato, ahora en silencio. Uno corto. Los ojos de Jin se elevaron hasta el rubio, momento en que su canto prosiguió. No lo iba a frenar, no al menos hasta que lo sintió tomarlo de la mano y acercarlo. Un momento, ¿iba a bailar?
No sabía bailar, o al menos no lo había hecho antes. ¿Y si le pisaba los pies? ¿Y si le hacía daño? Maldita sea, hasta entonces no se había preocupado de ello, ni molestado. No le había interesado cortejar a nadie mediante el baile, y cómo se arrepintió en ese instante. Pero se le veía tan feliz y emocionado… No pudo evitarlo, dejarse llevar, solo por el ritmo de Tezca con su tono de voz, su cántico único y su voz que lo atrapaba. Instintivamente colocó su mano en la cintura ajena, ya que la cercanía no daba pie a otra cosa. Sus ojos se encontraban al ritmo del movimiento que el contrario marcaba, siempre procurando verse calmado, tranquilo, aunque en su interior estaba vibrando por el simple hecho de hacer algo mal. El tiempo no parecía correr, su voz y sus movimientos eran un momento extrañamente relajante, hasta que todo terminó. No de forma abrupta, más bien en un modo eficaz, elegante y único. Sus ojos miraban los de Tezca, el temblor de los nervios parecía cesar al fin, su mano elevándose hasta la mejilla ajena, sin apartar la mirada, sin dejar que se perdiera un solo detalle de su perfección. —Tendrás que enseñarme un poco más, y espero que hayas cocinado para ti también.
![[Imagen: pGVi1oa.png]](https://i.imgur.com/pGVi1oa.png)
—Tengo ganas de ver qué harás.
No era mentira. Lo observó, sus brazos sobre la encimera, siempre procurando evitar interponerse en el trabajo del contrario. Cómo el olor pronto comenzó a elevarse desde la sartén hasta el aire de su alrededor. De repente sintió el hambre atacarlo, uno que ni él sabía que tenía. El olor era cuanto menos delicioso, no dudaba de que el sabor también podría ser del mismo nivel. Quién sabe, quizás estuviera equivocado, quizás no. Escuchar además su voz era, cuanto menos, curioso. Relajante incluso si buscaba algo más concreto y directo. No era necesario decirlo en voz baja.
![[Imagen: lCk4UGW.png]](https://i.imgur.com/lCk4UGW.png)
—No sabía que te gustaba cantar. Lo haces increíblemente bien.
Lo dijo con interés. Su voz era agradable, más de lo que pensaba que fuera a ser realmente. Le gustaba escucharlo, verlo con ese humor, verlo cocinar como si realmente olvidara todo lo que había ocurrido en aquellos días, incluso el claro desagrado de Hakes, el médico. Sus ojos fueron al plato, ahora en silencio. Uno corto. Los ojos de Jin se elevaron hasta el rubio, momento en que su canto prosiguió. No lo iba a frenar, no al menos hasta que lo sintió tomarlo de la mano y acercarlo. Un momento, ¿iba a bailar?
![[Imagen: 3gRTeKX.jpg]](https://i.imgur.com/3gRTeKX.jpg)
—Tezca, yo no…
No sabía bailar, o al menos no lo había hecho antes. ¿Y si le pisaba los pies? ¿Y si le hacía daño? Maldita sea, hasta entonces no se había preocupado de ello, ni molestado. No le había interesado cortejar a nadie mediante el baile, y cómo se arrepintió en ese instante. Pero se le veía tan feliz y emocionado… No pudo evitarlo, dejarse llevar, solo por el ritmo de Tezca con su tono de voz, su cántico único y su voz que lo atrapaba. Instintivamente colocó su mano en la cintura ajena, ya que la cercanía no daba pie a otra cosa. Sus ojos se encontraban al ritmo del movimiento que el contrario marcaba, siempre procurando verse calmado, tranquilo, aunque en su interior estaba vibrando por el simple hecho de hacer algo mal. El tiempo no parecía correr, su voz y sus movimientos eran un momento extrañamente relajante, hasta que todo terminó. No de forma abrupta, más bien en un modo eficaz, elegante y único. Sus ojos miraban los de Tezca, el temblor de los nervios parecía cesar al fin, su mano elevándose hasta la mejilla ajena, sin apartar la mirada, sin dejar que se perdiera un solo detalle de su perfección. —Tendrás que enseñarme un poco más, y espero que hayas cocinado para ti también.
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
