16-01-2026, 04:16 AM
Eros asimiló la historia de Varo, y no pudo evitar cerrar el puño con violencia ante la furia que le provocaba lo vivido por su compañero. Mientras mas conocía del mundo que durante tanto tiempo había habitado como un mero recluso de las costumbres de los funebreros de Baterilla, más entendía que ese mundo era un lugar despiadado que devoraba a los débiles, puros y nobles o los presionaba lo suficiente hasta romperlos, quebrar su integridad y forzarlos a defenderse. — Sí, nadie muere hasta que se los olvida. Todas las personas que he enterrado, todos los nombres que he grabado en lápidas y todas las elegías que he dedicado... Las recuerdo, viven conmigo, y hasta que yo no muera seguirán viviendo —Aclaró con convicción, con la fe ciega de un devoto pese a su agnosticismo.
Suspiró, tomó otro trago. Y negó con la cabeza. — Mi padre murió hace un par de años, mi madre nos abandonó cuando yo era adolescente. La verdad es que ni mi padre, ni mi abuelo eran particularmente cálidos y mi madre era una mujer que no aguantó esa frialdad... Supongo —Aclaró sin ahondar demasiado, era algo que todavía no asumía pero cierto era que, aunque no lo admitiese en voz alta, esperaba ahora que recorría los mares quizás volver a toparse con su madre y, quizás, tener las agallas para preguntarle ¿Por qué no lo quería? Eso lo aterraba más que cualquier enemigo que tuviese en frente, más aun que la muerte misma. La incertidumbre era una espina que plagaba su mente.
Asintió con la cabeza para el mink, convencido de su nueva decisión. — Vamos a lograrlo entonces. Vamos a hacer que te robes el mundo —Si Varo quería ser el mejor ladrón, Eros iba a ser el músculo que lo hiciese posible. — También busquemos a tus padres, si están vivos tienes derecho a reencontrarte con ellos... Y si estan muertos, tienes derecho a saberlo, y a darles un entierro como corresponde —No negó la posibilidad, pues la muerte para él no era un tabú, una mala palabra, ni lo innombrable.
— Tengo mucho que aprender como pirata, cómo capitán, como hombre y como amigo pero... Te prometo que voy a dar todo de mi para que ustedes puedan brillar. Para que puedan reir, para que el mundo no sea quien nos quiebre —Se levantó del suelo, levantando el puño con convicción. — Si no que seamos nosotros quienes quebremos la crueldad del mundo —O morirían en el intento, pero había cosas que era mejor no decir en voz alta. Al menos no ahora.
Entonces levantó un dedo, cómo si estuviese por señalar algo en su discurso. — Pero primero tenemos que salir de éste agujero... Literal, y metafórico... Esta isla será muy interesante pero si no logramos avanzar hacia la siguiente isla terminaremos siendo comida de dinosaurio tarde o temprano —Y si iban al caso, el no creía que su carne fuese tierna.
Suspiró, tomó otro trago. Y negó con la cabeza. — Mi padre murió hace un par de años, mi madre nos abandonó cuando yo era adolescente. La verdad es que ni mi padre, ni mi abuelo eran particularmente cálidos y mi madre era una mujer que no aguantó esa frialdad... Supongo —Aclaró sin ahondar demasiado, era algo que todavía no asumía pero cierto era que, aunque no lo admitiese en voz alta, esperaba ahora que recorría los mares quizás volver a toparse con su madre y, quizás, tener las agallas para preguntarle ¿Por qué no lo quería? Eso lo aterraba más que cualquier enemigo que tuviese en frente, más aun que la muerte misma. La incertidumbre era una espina que plagaba su mente.
Asintió con la cabeza para el mink, convencido de su nueva decisión. — Vamos a lograrlo entonces. Vamos a hacer que te robes el mundo —Si Varo quería ser el mejor ladrón, Eros iba a ser el músculo que lo hiciese posible. — También busquemos a tus padres, si están vivos tienes derecho a reencontrarte con ellos... Y si estan muertos, tienes derecho a saberlo, y a darles un entierro como corresponde —No negó la posibilidad, pues la muerte para él no era un tabú, una mala palabra, ni lo innombrable.
— Tengo mucho que aprender como pirata, cómo capitán, como hombre y como amigo pero... Te prometo que voy a dar todo de mi para que ustedes puedan brillar. Para que puedan reir, para que el mundo no sea quien nos quiebre —Se levantó del suelo, levantando el puño con convicción. — Si no que seamos nosotros quienes quebremos la crueldad del mundo —O morirían en el intento, pero había cosas que era mejor no decir en voz alta. Al menos no ahora.
Entonces levantó un dedo, cómo si estuviese por señalar algo en su discurso. — Pero primero tenemos que salir de éste agujero... Literal, y metafórico... Esta isla será muy interesante pero si no logramos avanzar hacia la siguiente isla terminaremos siendo comida de dinosaurio tarde o temprano —Y si iban al caso, el no creía que su carne fuese tierna.
![[Imagen: xNGUFie.png]](https://i.imgur.com/xNGUFie.png)
