17-01-2026, 08:38 PM
(Última modificación: 17-01-2026, 08:44 PM por Eros Focalor.)
El gigante parecía tener una opinión marcada sobre los humanos, pero Eros no se sentía insultado en particular pues entendía que el forastero en esa isla era él. Con la guardia en alto mantuvo su sonrisa desafiante entendiendo que su propuesta para un duelo había sido aceptada pese a las diferencias en las formas que ambos manejaban; uno era un salvaje, bruto y violento que buscaba adrenalina constantemente a través de combates, el otro era un gigante. — Sí quiero saber el tuyo, a mis rivales dignos siempre les dedico una elegía tras vencerlos. Tee he he heee —Aclaró riendo a todo pulmón, emocionado al fin y dispuesto a desquitar toda la frustración que sentía contra esa isla. El hundimiento del Crimson Stage, el hambre, el calor, odiaba todo lo que esa isla representaba. La quemaría hasta sus cimientos de ser necesario, pero antes, disfrutaría la adrenalina del baile frenético.
La explosión del volcán automáticamente bañó su cuerpo en sudor, el calor era abrumador pero su mirada estaba fija en el objetivo. De todas manera no sería suficiente para reaccionar ante el implacable avance del gigante, la danza de la muerte había comenzado y solo uno de ellos saldría con vida.
Sintió el impacto contra su cabeza. La sangre comenzó a brotar por su rostro, su sonrisa mostró ambas hileras de dientes manchados con el carmín de su sangre. Los ojos dorados del capitán eran los de una bestia frenética, pues la modesta timidez que esgrimía socialmente palidecía ante la flagelante necesidad de aquel hombre enloquecido por los combates que solo conocía el placer de la vida a través de herir, y ser herido.
— ¡Me toca! —Añadió volviéndose una criatura abismalmente pequeña aun para criterios humanos. Instantáneamente se volvió en su forma completa saltando dos metros para usar ambas garras tensando todos los músculos de hierro de su cuerpo para golpear la muñeca del gigante que sostenía el garrote con una de sus habilidades más letales, simples y efectivas en pos de desarmarlo. Por la frenética velocidad del pequeño animal, sabía que el enemigo no podría reaccionar ante su fuerza engañosa.
Cuando los dos golpes simultáneos y directos de las garras del topo, cual espadas, golpearon la muñeca del gigante por la cara interna del brazo, la maza voló cayendo en la lava que rodeaba el campo de batalla de los rivales. El mismo gigante fue lanzado hacia en este por la violencia del impacto, aunque sin verse derribado. Sin dudar el topo apenas hubo aterrizado saltó, siguiendo la inercia del gigante en movimiento por el impacto previo, hacia el torso del oponente expuesto para seguir su ofensiva feróz. — El nombre del hombre que va a matarte es Eros Focalor —Expresó a la par que daba un siguiente golpe aprovechando el aturdimiento que había generado en el gigante, el mismo fue directamente al esternón del mismo con su pata delantera derecha efectuando el golpe a la altura del pecho para caer nuevamente a los pies del gigante afirmando sus pata en el suelo.
Confiaba en su sentidos para reconocer la actividad sísmica del lugar y el rival era lo suficientemente oloroso para identificar su aroma con facilidad, debía aguantar el calor, endureciendo su cuerpo para preparar los embates climáticos y de su rival.
La explosión del volcán automáticamente bañó su cuerpo en sudor, el calor era abrumador pero su mirada estaba fija en el objetivo. De todas manera no sería suficiente para reaccionar ante el implacable avance del gigante, la danza de la muerte había comenzado y solo uno de ellos saldría con vida.
Sintió el impacto contra su cabeza. La sangre comenzó a brotar por su rostro, su sonrisa mostró ambas hileras de dientes manchados con el carmín de su sangre. Los ojos dorados del capitán eran los de una bestia frenética, pues la modesta timidez que esgrimía socialmente palidecía ante la flagelante necesidad de aquel hombre enloquecido por los combates que solo conocía el placer de la vida a través de herir, y ser herido.
— ¡Me toca! —Añadió volviéndose una criatura abismalmente pequeña aun para criterios humanos. Instantáneamente se volvió en su forma completa saltando dos metros para usar ambas garras tensando todos los músculos de hierro de su cuerpo para golpear la muñeca del gigante que sostenía el garrote con una de sus habilidades más letales, simples y efectivas en pos de desarmarlo. Por la frenética velocidad del pequeño animal, sabía que el enemigo no podría reaccionar ante su fuerza engañosa.
Cuando los dos golpes simultáneos y directos de las garras del topo, cual espadas, golpearon la muñeca del gigante por la cara interna del brazo, la maza voló cayendo en la lava que rodeaba el campo de batalla de los rivales. El mismo gigante fue lanzado hacia en este por la violencia del impacto, aunque sin verse derribado. Sin dudar el topo apenas hubo aterrizado saltó, siguiendo la inercia del gigante en movimiento por el impacto previo, hacia el torso del oponente expuesto para seguir su ofensiva feróz. — El nombre del hombre que va a matarte es Eros Focalor —Expresó a la par que daba un siguiente golpe aprovechando el aturdimiento que había generado en el gigante, el mismo fue directamente al esternón del mismo con su pata delantera derecha efectuando el golpe a la altura del pecho para caer nuevamente a los pies del gigante afirmando sus pata en el suelo.
Confiaba en su sentidos para reconocer la actividad sísmica del lugar y el rival era lo suficientemente oloroso para identificar su aroma con facilidad, debía aguantar el calor, endureciendo su cuerpo para preparar los embates climáticos y de su rival.
Contenido Oculto
Ataud
![[Imagen: xNGUFie.png]](https://i.imgur.com/xNGUFie.png)
