03-11-2023, 03:59 PM
Día 79 de Primavera. Año 11.
Pueblo Kakutasu, Isla Toko, Corriente Daiya ~ 9:30 a.m.
El clima era agradable aquella mañana, de vez en cuando se podía notar una ligera brisa por la calle principal del pueblo, el cual estaba extrañamente agitado y feliz. Sasha paseaba por dicha calle junto con Garnet, la joven seguía llevando el sombrero vaquero y en esta ocasión tenía el pañuelo amarillo en su cuello. Gracias a sus cuatro metros de altura podía apreciar mejor como los habitantes parecían estar ocupados llevando caballos y toros en la misma dirección: las afueras del pueblo. La semioni miró a todos los lados intentando entender lo que sucedía, otra vez Gronn la había despertado pronto para hacer los recados que no cumplió el día anterior pero esta vez obligó al músico a ir con ella para asegurarse que los hiciera y no se pelease por ahí, también como el día anterior. La rubia siguió mirando emocionada todo el movimiento hasta que un tablón de anuncios llamó su atención y se acercó a leer. — Mira, Garnet. ¡Es un Rodeo! — gritó emocionada la chica mientras le señalaba el cartel. — Oye, vamos a ver si nos dejan participar. Tal vez hay buenos premios. — añadió la joven cuando se giró hacia el skypiean con su típica sonrisa cómplice de hacer una trastada. La semioni sabía que si alguien en su tripulación la podía seguir en una de sus locas ideas sería Garnet, y que por un día más ignorando sus obligaciones no pasaría nada, solo se llevaría otra bronca, pero esta vez no sería solo para ella.
A cincuenta metros del pueblo había una enorme cerca que tenía a su derecha una sencilla cuadra para los animales salvajes que iban a participar, principalmente caballos pero también algunos toros, y a la izquierda diferentes puestos de comida típica de la zona. Una parte del pueblo se encontraba allí animando a los valientes e insensatos que se atrevían a intentar domar a los animales salvajes. Sasha se acercó hasta apoyar sus manos en la valla, inclinando la espalda hacia delante, y miró justo cuando un joven de unos veinte años salía disparado de un caballo salvaje, cayendo dolorosamente de cara contra el suelo provocando la risa de la rubia. — ¡Tenemos que participar sí o sí! — dijo a semioni cuando dejó de reír mirando a Garnet emocionada y con los ojos brillantes esperando la confirmación del chico.
