Bad Bunnys at the hood [Pasado |H. Kamikiri & M. Blackclaw]
#3
Mi vista que esperaba la aparición del carromato de provisiones se vio interrumpida. Pasos silenciosos de los que no me alcancé a percatarse hasta que su sombra dificulta ver por la ventana. Mi vista puesta con atención. Si, adentro hay sombras lo suficiente para cubrirme, pero si me ves desde afuera puede parecer una cueva de lobo. En silencio como el abismo que observa y espera paciente. Su silueta, humana, desde dentro no la defino bien, pero su cabeza me muestra algo que me llama mucho la atención. Sus orejas. Son curiosas, llaman mucho la atención, creo que es la primera persona que me encuentro que es tan liebre. 


No quiero asustarla, no me gustaría que se haga un escándalo, tampoco ocultaré que tengo algo de temor. La verdad en sorbet siempre tengo que mirar por encima de mi hombro una y otra vez. Nunca sabes quien puede darte la zancadilla, hasta el niño más pequeño te puede vender. Suspiré, la escuché y entonces decidí que me haría presente. Pasos ligeros al inicio, se puede escuchar como unas alpargatas hacen esos pasos. Intencionalmente suenan al momento en el que son visibles a la luz de la ventana. Si puede ver en la oscuridad me verá si no solo verá unos pies oscuros y de un tamaño considerable. 


No debo ser prejuicioso. —Buenas buenas.— Mi voz es grave, pero no como para ser de ultratumba. Suspiré tranquilamente, no mostré más de lo que debería aunque con suficiente atención podría ver mis ojos a lo alto. Visto por una altura encima de la suya, mi mirada café. —No es el mejor lugar para buscar asilo. Estan un poco lejos de donde se alquilan habitaciones. — Señalé con tranquilidad. —Pero imagino que si están por aquí en este barrio tan feo no es por gusto.— Sin mucho apego por estas tierras luego de esas últimas palabras creo que se había roto un poco el hielo. 


Claro, la duda sigue ahí, el repiqueteo poco a poco se hace más fuerte del carromato. Un paso más cerca y pude ver un poco más a detalle. Su indumentaria, su aspecto parecido al de un humano pero no serlo del todo. No pierdo mucho tiempo. —Claro pasa, pasa.— Mis pies vuelven a la sombra por un instante para hacer espacio para ella. Dentro de la habitación me acerco a la ventana desde las sombras y en algún momento la invitada será capaz de verme cuando esté suficientemente cerca.  


—Ponte cómoda, por allá, pronto llegaran las provisiones y podremos comer algo.— Claro mi indicación viene acompañada de señalar dónde se puede poner y claro que le cedo el espacio, igual no es como que algo pudiera empeorar mi situación. Además ella no tiene ese aspecto como para buscar por mi.


—¡Atención! Firmes— Una voz de mando seca antes de que se sintiera a detenerse. Ojos se asoman de todo tipo de ventanas que de inmediato comienzan a estar muy pendientes de lo que sucede. El rechinar que identifica al carromato se detiene y de inmediato se comienza a escuchar cómo las personas están allí escoltando hacen un saludo a quien va arriba manejando el mismo. Uno de ellos saca un instrumento de viento. Cómo una trompeta y de inmediato comenzó a sonar lo que parece ser un himno.  Todos observan respetando el momento en el que se presenta respeto. 


—Rápido, guarda tus cosas. Tenemos que prepararnos para ir.— Recomendé mientras la música que representa la isla está en curso. Entonces dejó de estar protegido de la oscuridad por voluntad al igual que mucho quiero acercarme y recibir lo que es para mi una manera de subsistir. Muchos me toman la delantera y se acercan para formar una fila y ser atendidos. 


—Bueno gente, aquí llego la ley, la ley soy yo, y bondadoso en esta encomienda venimos a traer alimento a los menos afortunados de la casa Laufeison. Póngase en formación de fila india para que reciban sus dosis. — Declaró el oficial que comenzó a señalar que quería la fila frente a él, aunque con un gesto un tanto obsceno ya que parecía que nos quería frente a su pelvis ya que señalaba de una manera un tanto curiosa.  


Apresurado voy a la fila y me pongo de último esperando no llamar la atención. —Amiga, apresurese.— No conozco su nombre ni nada, ni nada, pero no voy a compartir mi comida, que se apure y venga para que consiga con qué cenar. Mis manos le hacen gesto para que ella se acerque y se ponga junto a mi, estoy seguro que somos los últimos ahora, pero aún llegará más gente. —Venga, venga, disculpe, pero como se llama usted. Mi nombre es Heras.— Me presenté, aunque no fue de la manera más formal, pero pudimos hacer un poco de conversación mientras avanzamos.

—Lamento las prisas. Pero es que no siempre están aquí. Entonces tenemos que aprovechar.— Ponerla en contexto sería una buena manera de hacer algo de conversación.
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RE: Bad Bunnys at the hood [Pasado |H. Kamikiri & M. Blackclaw] - por Heras - 23-01-2026, 10:28 AM

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