25-01-2026, 01:18 AM
La sensación era inexplicable, ¿Cómo uno es capaz de vomitar sin tener ninguna sensación específica de malestar? Su cuerpo expulsaba una sustancia que ya había dejado de ser oscura y aceitosa como el petróleo. Esta, progresivamente tornándose amarillenta, ahora sí se volvió transparente como la saliva y, mucho más curioso que todas las cosas, carecía total y completamente de olor. Incluso, el propio vómito (Por muy desagradable que sea describirlo) posee el aroma biliar y de jugos gástricos, ese metálico, casi químico, no existía. Ni siquiera la propia saliva que, cuando es escupida, posee un aroma que es desagradable y amargo, ¿Qué era esto? Era un líquido transparente y completamente inoloro, con un sabor un poquito dulce y metálico a la vez, casi sanguíneo. Debido al sin parar del acto reflejo vomitivo, un punzante y tensional dolor de cabeza apareció en un Owen que no cesaba de escupir aquello, mientras su cuerpo empezaba a sudar sin ningún tipo de control, empapando toda su ropa mucho más que lo hacía las suaves olas rompiendo contra la proa del barco.
La expresión de Owen era completamente desgastada, con unas ojeras que se habían marcado tanto y una expresión casi moribunda debido al enorme desgaste que provocaba el sinparar de líquido que era expulsado de manera forzosa de su cuerpo. El lagrimeo, también, era insesante, debido al accionar de ese acto reflejo desesperado, pero el amor que él sentía por Gwen le obligó a voltearse y mirarla que, con un poco de desesperación, parecía querer buscar ayuda y pronto antes de que el estado del pelirrojo pudiese ponerse peor. Pese a que el Calm Belt es un mar sin ningún tipo de corriente, eso no la vuelve ajena en lo absoluto a las turbulencias; Inolvidable que, justo en el fondo marino, existen criaturas de dimensiones colosales que, a veces por curiosidad o por accidente, rozaban el navío desde abajo o desde los propios costados. Casi sin querer queriendo y con la mala fortuna de aquello, un pequeño vuelco fue provocado por el barco que, meciéndose, provocase un trastabillar en la muchachita cayese de frente contra un suelo que, debido a su falta de visión, fue evidentemente incapaz de poder evitar -¡GWE-COF-COF-COF!- quiso ir hacia ella a modo total de socorro y hasta pronunciar su nombre en voz alta. Imposible. Aquel líquido transparente que brotaba de su boca detuvo sus palabras para que, con cada tos, expulsase un poco en direcciones completamente aleatorias. Sus ropas, pegadas a su cuerpo por la inmensa cantidad de sudor que estaba empezando a expulsar, empezaron a marearle producto de estar siendo incapaz de regular su propia temperatura corporal, mareándose y sofocándose -Gwen...voy...- como si fuese un muerto en vida, daba un paso a la vez, arrastrándose. Sentía como si, en lugar de estar con aquel frescor propio del océano, estuviese siendo víctima de aquella habilidad que el propio enmascarado blanco había hecho tiempo atrás. El mareo empezó a afectarle, mucho, provocando que viese siluetas de la mujer de su vida por triple y hasta por cuádruple, mientras que el goteo de su sudor empezaba a invadir bajo sus pies, cayendo pesadamente al igual que el jadeo le invadía.
Ella, lastimada, con su nariz sangrante, fue capaz de poder estar justo delante de él. Sintiendo su contacto, hubo una pequeña sensación de paz que comenzó a invadirle, pero...empezó a sentir una sed tan atroz, tan feroz, que el "no te asustes" ya estaba empezando a pasar completamente a un segundo plano. Su ansiedad ya no existía, sino, una sensación inminente de colapso que su cuerpo pidió a gritos de repente -¿D-doler...?- ¡THUMB!, se cayó hacia atrás, mecido otra vez de manera indiscriminada por el barco, sentándose en la madera del propio navío sin soltarle ni un segundo la mano a la muchacha -...algo...tiene...- ella tal vez no podía notarlo, pero sus ojos iban hacia arriba y hacia ella, como quien hace un esfuerzo inconmensurable por no quedarse dormido. Se caía hacia atrás, pero con su cuerpo buscaba enderezarse -...tiene que...dolerme algo?- quería ver ese antifaz blanco que tanto la caracterizaba, pero costaba un horror poder enfocar la vista con esos destellos blancos y negros que brotaban de su visión.
Sintió ese abrazo que solo puede venir de ella. Gwen, desde aquel día que comió su propia fruta, tenía un calor extraño, uno que parecía tan bien regulado que ni en instancias cálidas o frías parecía cambiar. Él, tan empapado en sudor que hasta su cabello estaba destellante, aquel rojo chillón teñido y forzado. La canción que ella empezó a tararearle...le trajo recuerdos, unos que le despertaban de ese letargo atroz, aquella vez que se quedaron en la casa de Isla del Karate y se durmió frente a la que consideró la persona más valiosa jamás conocida por él.
Sus palabras, esas tan sentidas, tan profundas, tan determinantes, cambiaron su aspecto por absoluto completo. Owen prometió una cosa: Iba a ser tan inmensamente fuerte que sería el escudo que protegería a la futura mujer más poderosa de todos los tiempos. Aquella que tiene la fuerza emocional para cambiar los corazones de la gente pero que carece de la fuerza física, técnica o "tangible" para poder hacer realidad esos cambios. En este mundo existe gente como Sohem Burnedead o mucho peor, y la existencia del enmascarado probaba, incluso aún más, su punto, y si no eran capaces de poder hacerle frente a alguien como él, que tan inconmensurable era su fuerza, ¿Qué serían capaces de cambiar? -COF-COF...tan solo...- tosía, un escalofrío le atacó, su cuerpo pedía colapso pero su voluntad no se apagaba ni un solo ápice, peor aún, Gwen sabía siempre qué botones tocar para hacer que la llama del pelirrojo sea siempre la más incandescente -...necesito...que se calme...- el transpirar era tan potente que, en pleno abrazo, el cuerpo de la muchachita se impregnaba de manera incontrolable debido al completo de su ropa mojada, haciendo que esa vestimenta tan holgada, inflada y que le daba un aspecto tan angelical se pegase a su cuerpo, entallando la figura tan extremadamente escultural que siempre tuvo su mujer soñada -...solo...no me sueltes.- le dijo en un ruego, buscando separarse un poco desde el abrazo. La tuvo justo delante de su rostro, pegándole su frente con ella, una que estaba tan húmeda que el toque de ambas genero un chasquido minúsculo, con un destello de sudor liberado -Necesito...aguantar...hasta que seas más...más fuerte que él.- sí, sus palabras se cortaban porque jadeaba sin parar. Ella conocía todas las facetas del muchacho, y cuando...bueno, tenían sus momentos de intimidad, debido al sofoco, solía entre-cortar las palabras.
Se mantuvo en silencio unos segundos. Unos que fueron largos, pesados y que generaban más incertidumbre aún. Lo más extraño que pudo sentir Gwen, automáticamente, fue que el tono de voz se Owen cambió -Gwen.- susurrando, evitando la enorme proximidad a la proa que provocaba que el chasquido del Calm Belt dividiéndose al son del navío opacara aún más sus palabras. Estaban tan cerca, el uno del otro, que ahora sí sentía la oportunidad de hablar, teniendo sus labios ocultos de cualquier tripulante de los trabajadores del enmascarado observando la escena que posiblemente podría haberles llamado la atención -Sohem...es...muy peligroso...e irracional...- sabía que la muchacha tenía un oído excepcional, uno que probablemente entrenó durante tantísimo tiempo con su carencia de visión -...aquel día...en la playa...- jadeaba sin control, con los ojos cerrados. Aquello le permitía mantenerse concentrado y evitar que los destellos de colores que le invitaban al desmayo, el sudor atroz o la sed impresionante pudiesen apoderarse de sus palabras -...él...mató a...dos...cazadores...- el recuerdo, aún, era inolvidable -...solo...porque...le dio la gana...- porque ante ojos del muchacho, simple y llanamente, no hubo una violencia implícita que le llevara a cometer tales actos, aquellos que eran la barrera moral máxima del chico de ojos celestes -...uno por...querer hacerse el listo...el otro por quedarse petrificado...con su presencia...- el espectáculo fue atroz, casi sádico -...a uno...le agujereó el pecho...al otro...hizo que veamos...como le volaba la cabeza...con su maza de...pinchos...- cayó hacia adelante, no pudo aguantarlo más. El peso muerto del chico, se derrumbó sobre su mujer favorita.
— Solo espérame ahí.
![[Imagen: sRB3ZJT.png]](https://i.imgur.com/sRB3ZJT.png)
-¡N-no! ¡Espera! ¡Déjame...unos minutos que...-
La expresión de Owen era completamente desgastada, con unas ojeras que se habían marcado tanto y una expresión casi moribunda debido al enorme desgaste que provocaba el sinparar de líquido que era expulsado de manera forzosa de su cuerpo. El lagrimeo, también, era insesante, debido al accionar de ese acto reflejo desesperado, pero el amor que él sentía por Gwen le obligó a voltearse y mirarla que, con un poco de desesperación, parecía querer buscar ayuda y pronto antes de que el estado del pelirrojo pudiese ponerse peor. Pese a que el Calm Belt es un mar sin ningún tipo de corriente, eso no la vuelve ajena en lo absoluto a las turbulencias; Inolvidable que, justo en el fondo marino, existen criaturas de dimensiones colosales que, a veces por curiosidad o por accidente, rozaban el navío desde abajo o desde los propios costados. Casi sin querer queriendo y con la mala fortuna de aquello, un pequeño vuelco fue provocado por el barco que, meciéndose, provocase un trastabillar en la muchachita cayese de frente contra un suelo que, debido a su falta de visión, fue evidentemente incapaz de poder evitar -¡GWE-COF-COF-COF!- quiso ir hacia ella a modo total de socorro y hasta pronunciar su nombre en voz alta. Imposible. Aquel líquido transparente que brotaba de su boca detuvo sus palabras para que, con cada tos, expulsase un poco en direcciones completamente aleatorias. Sus ropas, pegadas a su cuerpo por la inmensa cantidad de sudor que estaba empezando a expulsar, empezaron a marearle producto de estar siendo incapaz de regular su propia temperatura corporal, mareándose y sofocándose -Gwen...voy...- como si fuese un muerto en vida, daba un paso a la vez, arrastrándose. Sentía como si, en lugar de estar con aquel frescor propio del océano, estuviese siendo víctima de aquella habilidad que el propio enmascarado blanco había hecho tiempo atrás. El mareo empezó a afectarle, mucho, provocando que viese siluetas de la mujer de su vida por triple y hasta por cuádruple, mientras que el goteo de su sudor empezaba a invadir bajo sus pies, cayendo pesadamente al igual que el jadeo le invadía.
Ella, lastimada, con su nariz sangrante, fue capaz de poder estar justo delante de él. Sintiendo su contacto, hubo una pequeña sensación de paz que comenzó a invadirle, pero...empezó a sentir una sed tan atroz, tan feroz, que el "no te asustes" ya estaba empezando a pasar completamente a un segundo plano. Su ansiedad ya no existía, sino, una sensación inminente de colapso que su cuerpo pidió a gritos de repente -¿D-doler...?- ¡THUMB!, se cayó hacia atrás, mecido otra vez de manera indiscriminada por el barco, sentándose en la madera del propio navío sin soltarle ni un segundo la mano a la muchacha -...algo...tiene...- ella tal vez no podía notarlo, pero sus ojos iban hacia arriba y hacia ella, como quien hace un esfuerzo inconmensurable por no quedarse dormido. Se caía hacia atrás, pero con su cuerpo buscaba enderezarse -...tiene que...dolerme algo?- quería ver ese antifaz blanco que tanto la caracterizaba, pero costaba un horror poder enfocar la vista con esos destellos blancos y negros que brotaban de su visión.
Sintió ese abrazo que solo puede venir de ella. Gwen, desde aquel día que comió su propia fruta, tenía un calor extraño, uno que parecía tan bien regulado que ni en instancias cálidas o frías parecía cambiar. Él, tan empapado en sudor que hasta su cabello estaba destellante, aquel rojo chillón teñido y forzado. La canción que ella empezó a tararearle...le trajo recuerdos, unos que le despertaban de ese letargo atroz, aquella vez que se quedaron en la casa de Isla del Karate y se durmió frente a la que consideró la persona más valiosa jamás conocida por él.
—Porque si algo malo te ocurre, me tiraré por la borda al mar. Aquí se acaba nuestro viaje si no vienes conmigo y tengo que seguir sola.
![[Imagen: X2u0kby.png]](https://i.imgur.com/X2u0kby.png)
-Claro...que no.-
Sus palabras, esas tan sentidas, tan profundas, tan determinantes, cambiaron su aspecto por absoluto completo. Owen prometió una cosa: Iba a ser tan inmensamente fuerte que sería el escudo que protegería a la futura mujer más poderosa de todos los tiempos. Aquella que tiene la fuerza emocional para cambiar los corazones de la gente pero que carece de la fuerza física, técnica o "tangible" para poder hacer realidad esos cambios. En este mundo existe gente como Sohem Burnedead o mucho peor, y la existencia del enmascarado probaba, incluso aún más, su punto, y si no eran capaces de poder hacerle frente a alguien como él, que tan inconmensurable era su fuerza, ¿Qué serían capaces de cambiar? -COF-COF...tan solo...- tosía, un escalofrío le atacó, su cuerpo pedía colapso pero su voluntad no se apagaba ni un solo ápice, peor aún, Gwen sabía siempre qué botones tocar para hacer que la llama del pelirrojo sea siempre la más incandescente -...necesito...que se calme...- el transpirar era tan potente que, en pleno abrazo, el cuerpo de la muchachita se impregnaba de manera incontrolable debido al completo de su ropa mojada, haciendo que esa vestimenta tan holgada, inflada y que le daba un aspecto tan angelical se pegase a su cuerpo, entallando la figura tan extremadamente escultural que siempre tuvo su mujer soñada -...solo...no me sueltes.- le dijo en un ruego, buscando separarse un poco desde el abrazo. La tuvo justo delante de su rostro, pegándole su frente con ella, una que estaba tan húmeda que el toque de ambas genero un chasquido minúsculo, con un destello de sudor liberado -Necesito...aguantar...hasta que seas más...más fuerte que él.- sí, sus palabras se cortaban porque jadeaba sin parar. Ella conocía todas las facetas del muchacho, y cuando...bueno, tenían sus momentos de intimidad, debido al sofoco, solía entre-cortar las palabras.
Se mantuvo en silencio unos segundos. Unos que fueron largos, pesados y que generaban más incertidumbre aún. Lo más extraño que pudo sentir Gwen, automáticamente, fue que el tono de voz se Owen cambió -Gwen.- susurrando, evitando la enorme proximidad a la proa que provocaba que el chasquido del Calm Belt dividiéndose al son del navío opacara aún más sus palabras. Estaban tan cerca, el uno del otro, que ahora sí sentía la oportunidad de hablar, teniendo sus labios ocultos de cualquier tripulante de los trabajadores del enmascarado observando la escena que posiblemente podría haberles llamado la atención -Sohem...es...muy peligroso...e irracional...- sabía que la muchacha tenía un oído excepcional, uno que probablemente entrenó durante tantísimo tiempo con su carencia de visión -...aquel día...en la playa...- jadeaba sin control, con los ojos cerrados. Aquello le permitía mantenerse concentrado y evitar que los destellos de colores que le invitaban al desmayo, el sudor atroz o la sed impresionante pudiesen apoderarse de sus palabras -...él...mató a...dos...cazadores...- el recuerdo, aún, era inolvidable -...solo...porque...le dio la gana...- porque ante ojos del muchacho, simple y llanamente, no hubo una violencia implícita que le llevara a cometer tales actos, aquellos que eran la barrera moral máxima del chico de ojos celestes -...uno por...querer hacerse el listo...el otro por quedarse petrificado...con su presencia...- el espectáculo fue atroz, casi sádico -...a uno...le agujereó el pecho...al otro...hizo que veamos...como le volaba la cabeza...con su maza de...pinchos...- cayó hacia adelante, no pudo aguantarlo más. El peso muerto del chico, se derrumbó sobre su mujer favorita.
![[Imagen: db0d7b51ef5daa87e3ab1f099d4afa0d.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/db/0d/7b/db0d7b51ef5daa87e3ab1f099d4afa0d.jpg)
-Por eso...yo no...no quería...no...no...-
Su boca pesada al igual que sus párpados. El cerebro estaba a punto de desconectar aquello que lo mantenía unido con su consciencia.
-Hablo- , Narro , -Pienso-
![[Imagen: Fusaneitor.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Fusaneitor.gif)
