[Presente relativo] Poner el alma en el ruedo
#3
Esa mañana había salido con Aspros a dar una vuelta por la ciudad. Me encontraba hastiada, sin saber con qué actividad ocupar mi valioso tiempo libre ahora que Triana y Yojimbo estaban con sus cosas. Había mucho más movimiento de lo normal a las afueras del pueblo y, como buena chismosa que era, mi instinto me decía que debía ser por algo interesante. Empecé a seguir curiosa a un grupo de gente, que no dejaban de vociferar algo sobre hacer algunas apuestas y participar en algo. Miré a Aspros con una sonrisa, ¿habríamos encontrado una ocupación para el día de hoy? Me apresuré hasta encontrar al lado de un caballo perdido, uno de los carteles que anunciaban el evento. -No me lo puedo creer, ¡un rodeo! No participaba en uno desde que me fracturé tres huesos hace unos cuantos años – le comenté a Aspros con nostalgia. -¿Nos acercamos?

Seguí caminando hasta encontrar una zona con puestos de comida. Recogí del suelo un muslo de pollo al que todavía le quedaba carne y empecé a comérmelo como si nada. Siempre me había sorprendido la cantidad de cosas que tiraba la gente aun estando en buen estado. Justo a nuestro lado había una cerca enorme y un poco más lejos, la cuadra con los animales. - ¿A que es emocionante? – le pregunté a Aspros regocijándome de esa estampa tan familiar. – ¿No te trae recuerdos de nuestro pueblo natal? Aunque Aspros hubiera volado del nido muy joven, no dejaba de ser de mi misma tierra. Me apoyé en la valla justo cuando uno de los participantes se disponía a intentar domar a un caballo. El pobre muchacho se zarandeaba como si fuera un muñeco de paja sobre el animal salvaje, que luchaba por quitarse de encima a su intento de jinete. – Pero, ¿qué hace? Si se agarra así se caerá -dije hablando para mí misma, sujetándome la gorra con la mano. Y, como si fuera una premonición, el joven acabó cayendo de bruces, provocándome un pequeño sobresalto además de un gesto de negación con el cabeza totalmente involuntario. Era una pena que Triana y Yojimbo no estuvieran, seguro que disfrutaban mucho en este ambiente. Levanté la mirada para observar al resto de asistentes y, para mi asombro, pude ver por la zona a la chica semioni que conocimos hace un tiempo.

– ¿Esa no es Sasha? Su atuendo era diferente, pero su altura y su cara eran bastante reconocibles. No la veía desde nuestra pequeña aventura en los Cabos Gemelos donde consiguió el wanted que tanto deseaba. Parecía que iba acompañada de un muchacho de cabellos rojos algo estrafalario para mi gusto. Pero como solía decir, no era quién para juzgar a nadie. -Mira, y ese parece tan raro como tú – le dije a Aspros señalando al que suponía que era el acompañante de Sasha. Estaban por la caseta de inscripciones y, mientras comía lo que quedaba de mi muslo de pollo, me acerqué a ellos.

– Dichosos los ojos. ¡Me alegro de verte, Sasha! ¿Qué haces por aquí? No me digas que vas a participar en el rodeo. Miré detenidamente al joven cuyas características me resultaban familiares y me presenté. -Imagino que vas con ella. Yo soy Jolyne, encantada. De fondo se podían oír los canturreos del viejo senil de la caseta, que me estaban empezando a resultar hasta graciosos. -Pues no es por presumir, pero se me dan bastante bien los animales. ¿Y si nos apuntamos? -le pregunté a Aspros.

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¿Yo escribo aquí y cualquiera puede leerlo? ¿Cómo es eso posible? ¿Y tengo que decir lo que yo quiera? En ese caso, juraría que una vez vi a la legendaria vaca marina. ¿Cuánto has dicho que me queda para poder expli

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RE: [Presente relativo] Poner el alma en el ruedo - por Jolyne Jones - 04-11-2023, 02:02 AM

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