27-01-2026, 09:35 AM
El salto de Hiiragi cortó el aire como una declaración de guerra silenciosa, era increible que alguien fuera capaz de moverse asi. Seis metros hacia el cielo y moviendose de una forma tan gracil como calculada, resultaba imposible que alguien se moviera asi. El pelaje blanco de la mujer conejo brilló bajo el sol del mediodía, convirtiendo su figura en algo casi etéreo durante esa fracción de segundo suspendida en el aire. Toru, todavía en el suelo con su mejilla hinchada, obedeció el grito de advertencia con un instinto nacido del miedo, y eso era algo que él conocia bien. Se cubrió la cabeza con ambos brazos y rodó hacia un lado justo cuando el mundo entero se volvió blanco.
La luz que emanó del cuerpo de Hiiragi no era natural. -¡MIERDA! ¡MIS OJOS!- Rondo se tambaleó hacia atrás, soltando el cuchillo que cayó al polvo con un tintineo metálico insignificante, su hombría quedó reducida a nada. Sus manos se llevaron al rostro instintivamente, frotando con desesperación mientras manchas de color bailaban en su visión ahora arruinada. "¿Qué carajo fue eso? ¿Es una usuaria de Akuma no Mi?" El disparo llegó un segundo después de aquella manifestación luminica y la bala impactó en el hombro derecho de Rondo con precisión, atravesando músculo y rozando hueso. -¡AHHH!-
Pero la coneja brillante no había terminado. Dos metros más, una carrera explosiva aprovechando la ceguera temporal de su oponente, y entonces su pierna ascendió con toda la fuerza acumulada en sus muslos tonificados y sus punteras reforzadas. Un golpe atroz que podria de rodillas a cualquier gigante. El impacto en la entrepierna de Rondo produjo un sonido sordo y carnoso que hizo que todo hombre presente se encogiera involuntariamente, y aunque no fuera hombre se podia sentir el dolor en aquel impacto. Los ojos del bandido, ya llorosos por la ceguera, se abrieron como platos en una expresión de agonía. Su rostro golpeó el polvo del camino mientras sus manos, olvidándose completamente de su hombro sangrante, se aferraban a su entrepierna con una desesperación que era casi cómica si no fuera por el charco de sangre que comenzaba a formarse bajo su cuerpo. Y todo había ocurrido en menos de cinco segundos.
Mako había retrocedido contra la pared del almacén, sus manos levantadas en un gesto universal de rendición, que iba a poder hacer el frente aquello si habia vencido a su jefe de aquella forma. Sus ojos saltaban entre Hiiragi y el cuerpo retorciéndose de Rondo con una pequeña expresión de alivio en su rostro.-Yo... yo me rindo- tartamudeo -No puedo hacer nada contra una akuma no mi- Hendricks, por su parte, había dejado caer su machete al suelo. El arma yacía a sus pies, mientras él observaba a Hiiragi con una mezcla de respeto y cautela calculada.-Creo que la señorita ha dejado muy claro su punto, no tengo nada que decir contra ella- dijo con una voz sorprendentemente calmada -No está en condiciones de liderar nada, nunca lo estuvo-
Los dos bandidos que habían estado asomándose desde el interior del almacén se miraron entre sí. El del garrote lo dejó caer ruidosamente. El de la pistola hizo un movimiento como si fuera a desenfundar, pero Hendricks le lanzó una mirada asesina y una negación y lo escondió, no habría mas violencia alli. Toru, todavía en el suelo pero ya sin cubrirse la cabeza, observaba la escena con los ojos como platos. El Den Den Mushi que había traído comenzó a sonar nuevamente, su característico "puru puru puru" resonando en el silencio tenso que había caído sobre el grupo. Y ante aquella llamada todos, quedaron paralizados como si hubieran visto al mismo diablo. Nadie se movió para contestar, nadie. El Den Den Mushi seguía sonando. Puru puru puru. Toru, finalmente recuperando algo de coraje, se puso de pie lentamente y agarro el den den mushi. -Ese es el contacto del Señor Vega- dijo señalando el caracol telefónico. -Y siempre nos dijo que debemos de contestar cada dos horas...-
La situación había cambiado completamente. Lo que había comenzado como un simple problema de bandidos locales había revelado ser la punta de un iceberg mucho más grande y potencialmente peligroso. Rondo finalmente dejó de retorcerse, quedando inmóvil en el polvo salvo por su respiración entrecortada y gemidos ocasionales. Estaba vivo, pero completamente fuera de combate; cegado, malherido y con la entrepierna reventada.
Y en algun lugar de aquella isla, alguien esperaba la respuesta de su llamado.
![[Imagen: VuUkXLe.jpeg]](https://i.imgur.com/VuUkXLe.jpeg)
La luz que emanó del cuerpo de Hiiragi no era natural. -¡MIERDA! ¡MIS OJOS!- Rondo se tambaleó hacia atrás, soltando el cuchillo que cayó al polvo con un tintineo metálico insignificante, su hombría quedó reducida a nada. Sus manos se llevaron al rostro instintivamente, frotando con desesperación mientras manchas de color bailaban en su visión ahora arruinada. "¿Qué carajo fue eso? ¿Es una usuaria de Akuma no Mi?" El disparo llegó un segundo después de aquella manifestación luminica y la bala impactó en el hombro derecho de Rondo con precisión, atravesando músculo y rozando hueso. -¡AHHH!-
Pero la coneja brillante no había terminado. Dos metros más, una carrera explosiva aprovechando la ceguera temporal de su oponente, y entonces su pierna ascendió con toda la fuerza acumulada en sus muslos tonificados y sus punteras reforzadas. Un golpe atroz que podria de rodillas a cualquier gigante. El impacto en la entrepierna de Rondo produjo un sonido sordo y carnoso que hizo que todo hombre presente se encogiera involuntariamente, y aunque no fuera hombre se podia sentir el dolor en aquel impacto. Los ojos del bandido, ya llorosos por la ceguera, se abrieron como platos en una expresión de agonía. Su rostro golpeó el polvo del camino mientras sus manos, olvidándose completamente de su hombro sangrante, se aferraban a su entrepierna con una desesperación que era casi cómica si no fuera por el charco de sangre que comenzaba a formarse bajo su cuerpo. Y todo había ocurrido en menos de cinco segundos.
Mako había retrocedido contra la pared del almacén, sus manos levantadas en un gesto universal de rendición, que iba a poder hacer el frente aquello si habia vencido a su jefe de aquella forma. Sus ojos saltaban entre Hiiragi y el cuerpo retorciéndose de Rondo con una pequeña expresión de alivio en su rostro.-Yo... yo me rindo- tartamudeo -No puedo hacer nada contra una akuma no mi- Hendricks, por su parte, había dejado caer su machete al suelo. El arma yacía a sus pies, mientras él observaba a Hiiragi con una mezcla de respeto y cautela calculada.-Creo que la señorita ha dejado muy claro su punto, no tengo nada que decir contra ella- dijo con una voz sorprendentemente calmada -No está en condiciones de liderar nada, nunca lo estuvo-
Los dos bandidos que habían estado asomándose desde el interior del almacén se miraron entre sí. El del garrote lo dejó caer ruidosamente. El de la pistola hizo un movimiento como si fuera a desenfundar, pero Hendricks le lanzó una mirada asesina y una negación y lo escondió, no habría mas violencia alli. Toru, todavía en el suelo pero ya sin cubrirse la cabeza, observaba la escena con los ojos como platos. El Den Den Mushi que había traído comenzó a sonar nuevamente, su característico "puru puru puru" resonando en el silencio tenso que había caído sobre el grupo. Y ante aquella llamada todos, quedaron paralizados como si hubieran visto al mismo diablo. Nadie se movió para contestar, nadie. El Den Den Mushi seguía sonando. Puru puru puru. Toru, finalmente recuperando algo de coraje, se puso de pie lentamente y agarro el den den mushi. -Ese es el contacto del Señor Vega- dijo señalando el caracol telefónico. -Y siempre nos dijo que debemos de contestar cada dos horas...-
La situación había cambiado completamente. Lo que había comenzado como un simple problema de bandidos locales había revelado ser la punta de un iceberg mucho más grande y potencialmente peligroso. Rondo finalmente dejó de retorcerse, quedando inmóvil en el polvo salvo por su respiración entrecortada y gemidos ocasionales. Estaba vivo, pero completamente fuera de combate; cegado, malherido y con la entrepierna reventada.
Y en algun lugar de aquella isla, alguien esperaba la respuesta de su llamado.
![[Imagen: VuUkXLe.jpeg]](https://i.imgur.com/VuUkXLe.jpeg)
Resumen
