[Aventura T2 - P. Relativo] - Nadie piensa en los niños.
#8

Él… ¿Está llorando?

Una tras otra, las salinas gotas de rocío descienden, trazando surcos en el rostro del anonadado hombre. ¿Cuál es su intención al exhibir deliberada debilidad? ¿Acaso la repentina quietud del entorno es la que despierta sensaciones extrañas, aisladas, en la mente de la iracunda morena? ¿El leve, casi imperceptible ascenso de la respiración al llenar los pulmones de la mujer bajo su cuerpo, no se ha extinguido de forma abrupta?

La mirada cae entonces sobre su propio guante, empapado de la espesa sangre que no le pertenece, percatándose de lo irreversible. La amenaza se convierte repentinamente en una realidad, cada intención, finalmente, se materializa.



¿Cuándo me volví tan fuerte?

La conmoción que la atraviesa es casi equiparable a la del hombre que se ha detenido frente a la sanguinaria escena. Su intención ha sido asesinarla desde el principio; sin embargo, ahora que la tiene frente a su rostro, bajo su cuerpo, privada de movimiento, de aliento, de cualquier vestigio de vida; Runin se siente extraña, irreal, absurda. ¿Desde cuándo puedo hacer esto?

Siempre se ha considerado una persona de mente caliente, agresiva y violenta; pero jamás ha creído ostentar la fuerza necesaria como para acabar con sus enemigos de un solo golpe, al menos no hasta ese momento. ¿Debería sentir regocijo o miedo? ¿Debería reír o estremecerse? ¿Retroceder o consumar su cometido? La voz de aquel hombre, que parece haberlo perdido todo, arranca a la fémina de su mundo interior para devolverla a la crudeza de sus actos y a las consecuencias que estos arrastran. No. Esto es lo que realmente deseo. ¡Ella merece morir! Merecía, en realidad, ya lo está. ¿No?

El eco de Chad resuena en el recinto de adorables paredes tapizadas en rosa, ajenas al combate, a la suciedad, al desahogo. “Esposa” Es la palabra que el hombre pronuncia y los sentidos de la amazona menguan al instante. ¿Esposa? ¿Aquella mujer que se jactaba de serle infiel y de maltratarlo era su esposa? ¿Merece la pena derramar lágrimas por alguien que parece tratar a su marido como un esclavo? ¿Hasta qué punto esa relación era sana y…? No, nada de ello importa. La profunda mirada de rencor que el hombre le ofrece le hace comprender un concepto que aún no logra asentarse en la mente de Runin.

Él la amaba.

Por inentendible que le resulte el concepto, sabe que Chad amaba a Verónica. Quizá esa certeza es la que provoca que ni siquiera se percate del ataque ajeno, no le ha dado tiempo a reaccionar siquiera, ha sido demasiado veloz. Lo único que logra entender es que ha sido golpeada al sentir la arremetida del hombre contra su abdomen; no se resiste, lo deja ser, y un grito ahogado escapa de los labios de la mujer. ¿Una venganza sobre el cadáver de quien fue su pareja en vida?

El indescriptible dolor en el abdomen provoca que el raciocinio se desconecte y una sensación abominable de querer regurgitar se apodere de ella. Tose; y lo que brota de sus labios no es saliva o émesis, sino sangre. El carmín salpica el cráneo de su agresor. Conoce esa sensación de inconmensurable ira, la pérdida de control sobre su propio cuerpo, el deseo ciego de acabar con todo y con todos los que se cruzan en su camino.

Char tiene razones de sobra para desear la muerte de la amazona, pero ella también posee sus razones. ¡No piensa caer en la maldita táctica de la empatía utilizada por los humanos más despreciables! Se obliga a pensar en los ancianos de la iglesia y en los infantes golpeados que han intentado ayudar a sus padres y abuelos. No, si ella da su brazo a torcer, ¿Quién les ayudará? Niega sin importarle que su estómago arda y su cuerpo se tambalee.



—¡NO SI TE MATO PRIMERO! ¡STAAAAAAAAAAR TRIAL!

Grita cuando logra salir de la estupefacción, los guantes permanecen brillantes al girar su brazo derecho con rapidez antes de impactar el puño contra el costado izquierdo de la cabeza del hombre en un golpe contundente.

¿Quiere jugar a quién golpea más fuerte? Ella puede hacerlo, puede dar todo de sí con la finalidad de salir con vida de ahí y regresar la comida a quienes realmente pertenece. Con decisión sostiene el cabello de Chad con la mano izquierda. No lo suelta, no piensa hacerlo, aún si eso significa luchar sobre el cuerpo sin vida de otra persona. Vuelve a girar su brazo derecho tres veces más, agitada, absorta, a velocidad.

El corazón late desbocado, la sensación metálica en el interior de su boca es asfixiante y repulsiva, la nublada mente hace que el cuerpo actúe por sí mismo. —No me importa si era tu esposa, cariño, debiste pensar en protegerla antes de meterla en un mundo de mierda como este. —¿Y si Verónica lo hubiera metido en el bajo mundo del robo, el hurto y la mala vida? La posibilidad existe pero a Runin no le importa. Lo único que le interesa es continuar lo suficientemente molesta como para que sus sentidos actúen antes que sus pensamientos más profundos. Está a punto de volver a atacar.

Esposos. Esposos. Esposos. ¿Qué significa eso? ¿Qué significa amar hasta ese punto?

No.
No.
No.

No es momento para eso.

No es momento para ser Rhiannon Kitay.


No...

OFF ROL
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Cambios en estadísticas
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Espiritu: 228 + 0 = 228


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RE: [Aventura T2 - P. Relativo] - Nadie piensa en los niños. - por Runin D. Kitay - 28-01-2026, 01:03 AM

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