01-02-2026, 11:28 PM
(Última modificación: 01-02-2026, 11:29 PM por Hasegawa Shin.)
No sabe si funcionó, o si sencillamente tuvo un Dios aparte. La verdad es que tampoco le importa, ni mucho menos las risas que sueltan Samantha y Minato, eso es suficiente si retrasa el momento del disparo contra Ruri, cada segundo cuenta en escenarios semejantes, donde un grupo de refuerzos marine le seguía para desmontar el visceral juego que tenían armado allí, pieza por pieza, ellos dos incluidos.
—No estaría mal, perdedor. —replica a lo del regalo, sujetándose aún el abdomen, la parte más crítica que se dañó, más allá de haber tenido la precisión quirúrgica para no realizarse heridas vitales. Y le llama de ese modo incluso si fue él quien no consiguió ganar el juego, porque las vidas son más importantes que cualquier tipo de duelo de azar que le pusiesen delante.
Ante la despedida del hombre, decide no hacer nada, cayendo a un costado y casi que arrastrándose en dirección al marine y a Ruri, intentando cerciorarse de que ambos estuviesen bien. Lastimosamente las heridas en la joven iban a ser un detalle imborrable, porque pese a todo había llegado tarde, sin embargo pudo asegurarse de que su cuerpo no siga siendo maltratado, ya no más, y se aseguraría de que fuese así de ahora en más.
No le dio importancia al arma del hombre, un duelo en espacios cerrados y con el potencial destructivo de sus técnicas habría acabado con todos en la sala, sumándose al agua de mar que caía del techo para volverlo tangible. Era una pelea con demasiados riesgos, y no podía poner en una balanza la importancia de salvarlos en la misma tesitura que capturarlos a ellos dos. Si escapaban, juraba que los enfrentaría en circunstancias diferentes, donde pudiese encerrarlos hasta el momento en que la justicia lo decidiera, pero esperaba que sean unos largos, largos años.
Mientras tanto, y aún resguardando la seguridad de las personas secuestradas, a quienes desató con cuidado, escuchó el desastre que se gestaba varios metros por encima, colocándose de frente a la escalera con su fruta activa, transformado en luz. Seguiría siendo tangible, pues se mantenía húmedo, con la diferencia de que si resultaba pertinente podría defenderlos a todos en ese cuarto oscuro. Por suerte, quienes terminaron abriendo la puerta fueron los refuerzos, asegurando el área y encargándose rápidamente de la seguridad general, en ese preciso instante Hasegawa se permitió dejarse caer, con una sonrisa repleta de tranquilidad en el rostro. —Prioricen a nuestro compañero, y a la chica. Su nombre es Ruri, parece más herida que yo. —resaltó como sugerencia, claramente no como orden, dejándose llevar.
Los reportes posteriores leídos inmediatamente después de estabilizarse en el hospital, con primeros auxilios de máxima calidad y la propia mano del marine consiguieron sacarlo de peligro, el haberse transformado en logia permitió adelantar la curación de las heridas. Le amargó saber que no había ningún tipo de registro en referencia a Minato y a Samantha, pero eso sólo significaba una cosa.
Tenía que salir de ahí esa misma noche, todavía había mucho trabajo que hacer.
Y claro que le daría una visita a Ruri en mitad de sus actividades.
—No estaría mal, perdedor. —replica a lo del regalo, sujetándose aún el abdomen, la parte más crítica que se dañó, más allá de haber tenido la precisión quirúrgica para no realizarse heridas vitales. Y le llama de ese modo incluso si fue él quien no consiguió ganar el juego, porque las vidas son más importantes que cualquier tipo de duelo de azar que le pusiesen delante.
Ante la despedida del hombre, decide no hacer nada, cayendo a un costado y casi que arrastrándose en dirección al marine y a Ruri, intentando cerciorarse de que ambos estuviesen bien. Lastimosamente las heridas en la joven iban a ser un detalle imborrable, porque pese a todo había llegado tarde, sin embargo pudo asegurarse de que su cuerpo no siga siendo maltratado, ya no más, y se aseguraría de que fuese así de ahora en más.
No le dio importancia al arma del hombre, un duelo en espacios cerrados y con el potencial destructivo de sus técnicas habría acabado con todos en la sala, sumándose al agua de mar que caía del techo para volverlo tangible. Era una pelea con demasiados riesgos, y no podía poner en una balanza la importancia de salvarlos en la misma tesitura que capturarlos a ellos dos. Si escapaban, juraba que los enfrentaría en circunstancias diferentes, donde pudiese encerrarlos hasta el momento en que la justicia lo decidiera, pero esperaba que sean unos largos, largos años.
Mientras tanto, y aún resguardando la seguridad de las personas secuestradas, a quienes desató con cuidado, escuchó el desastre que se gestaba varios metros por encima, colocándose de frente a la escalera con su fruta activa, transformado en luz. Seguiría siendo tangible, pues se mantenía húmedo, con la diferencia de que si resultaba pertinente podría defenderlos a todos en ese cuarto oscuro. Por suerte, quienes terminaron abriendo la puerta fueron los refuerzos, asegurando el área y encargándose rápidamente de la seguridad general, en ese preciso instante Hasegawa se permitió dejarse caer, con una sonrisa repleta de tranquilidad en el rostro. —Prioricen a nuestro compañero, y a la chica. Su nombre es Ruri, parece más herida que yo. —resaltó como sugerencia, claramente no como orden, dejándose llevar.
Los reportes posteriores leídos inmediatamente después de estabilizarse en el hospital, con primeros auxilios de máxima calidad y la propia mano del marine consiguieron sacarlo de peligro, el haberse transformado en logia permitió adelantar la curación de las heridas. Le amargó saber que no había ningún tipo de registro en referencia a Minato y a Samantha, pero eso sólo significaba una cosa.
Tenía que salir de ahí esa misma noche, todavía había mucho trabajo que hacer.
Y claro que le daría una visita a Ruri en mitad de sus actividades.
Resumen
![[Imagen: vEBNZb3.png]](https://i.imgur.com/vEBNZb3.png)
