Lucky Strike [Priv. Lana & Lazarus ]
#2
Caminaba por una calle de Salsita, acompañada de los faroles, del crujir de la madera, del aroma a putrefacción, oh bueno, algo parecido y con una botella de vidrio en la mano, con la mitad del liquido. La otra mitad me lo tomé en todo el camino. Todavía no encontraba las botellas de agua que esconden en la iglesia y solo me queda por tomar alcohol para hidratarme después de estar presente con este calor. Al menos el alcohol ayudaba a pasar el rato más tranquila, sin ningún pensamiento, sin preocupaciones. Las calles de Salsita no sé qué tan seguras son, pero me acomodaba que la mayoría de las calles siguen  teniendo la misma apariencia que las otras calles, donde había locura y sin embargo, por más que esté bien con el ruido y los pasatiempos, he visto que la mayoría se mueven con papeles verdes.

Me detuve cuando pasé frente a un adulto, alto y corpulento, de cabello corto, moreno, que estaba parado, apoyado en una muralla de madera de una casa y en su mano sostenía una cuestión de metal el cual se lo llevaba a la boca, inhalaba y luego botaba una gran cantidad de humo con lentitud. —Miau. Mierda. ¿Sabes dónde puedo encontrar mucho dinero?— Le pregunté sin necesidad de saludarlo, lo observé, tenía unos músculos grandes, sus manos también lo era, sus uñas cuidadas y mientras miraba más abajo noté que llevaba consigo unas botas de vaquero. El tipo toció y comenzó a hablar con una voz tan ronca que pareciera que se levantó recién y acaba de tener un buen polvo —Más allá. Pasando el río encontrarás tu plata. Mucha plata. Pero te tomará tiempo, no podrás llegar caminando— dijo sin sacarse la pipa de la boca, solo volvió a soplar y otra vez, botó el bocado de humo que había dado.

El tipo estaba muy tranquilo, pero su información era valiosa, así que la tomé. De repente mi mirada se fue hacia la izquierda y noté que cerca de nosotros, en la esquina de la casa, se encontraba atado a un farol un caballo blanco con manchas castañas y cabello castaño, este ya llevaba encima una montura y para mi fue como una bendición encontrar un animal en medio de tanta fealdad. Caminé hacia él. El caballo no es tan grande, podría decirse que se trataba de un caballo humilde, pero era bastante perfecto para no tener que hacer el largo viaje que el tipo me había advertido. Le hice cariño a su carita y tenía unos ojos muy adorables, tan negros y profundos que casi me hacian cagar de miedo. Tan pronto que el caballo agarró confianza conmigo, me acerqué a la silla, allí tenía colgada un sombrero de vaquero, el cual me lo coloqué y ya preparada me subí sobre el caballito. —Muack— lancé un beso y este comenzó a andar solo por la calle.

Pero por alguna razón el señor comenzó a gritarnos —¡Hey! ¡Es mi caballo!— pero el caballo no se detuvo, de hecho se puso a correr hasta alejarnos y no saber más de él. Dejé que el caballo me llevara por el camino largo hasta que se escuchó el río, el caballo corrió para tomar agua, no se si era una rica agua despues de todo lo que había visto de las bebidas y cochinadas que se pueden encontrar en Salsita, pero más allá del río, tenía una apariencia diferente. Al atravesar el rio y avanzar, nos encontramos con algo muy diferente, y es que nunca había visto esto en Salsita, tanto brillo y limpieza. Una cosa más llamó nuestra atención, un extraño lugar donde se escuchaba ruido y las personas se veían muy felices. En la entrada quise entrar con mi caballo, pero nos detuvo dos personas con trajes negros —Sin animales— Dijo uno.

Así que agarré mi caballo, llevándolo hacia otro lado del edificio brillante, y en un callejón, donde no habían muchas personas, fue que vi una ventana algo pequeña, pero cabía un caballo, entonces como pude, con un puñetazo rompí el vidrio. Me quité la camisa y limpié la ventana quitando los vidrios para que el animal entrara sin hacerse ningún daño. Los dos entramos y donde entramos era un baño, el baño del edificio, pero estabamos contentos porque al menos podíamos pasear como queríamos. Por mi parte comencé a caminar por donde escuchaba a la gente hablar y reir, mientras que el caballo se quedó allí, no le insistí y seguí hasta un salón, vaya que lindo, tan brillante, las personas vestidas tan elegantes, de muchas edades, pero no entendía que era lo que les causaba tanta risa o asombro.

Caminé hasta una mesa donde tiraban cartas con números, símbolos y colores dibujados en ellos. Me quedé allí, parada, con mi camisa, mi sombrero de vaquero, observando qué era eso.


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Lucky Strike [Priv. Lana & Lazarus ] - por Dr.Bones - 06-01-2026, 07:12 PM
RE: Lucky Strike [Priv. Lana & Lazarus ] - por Lana - 02-02-2026, 12:43 AM

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