[Presente Relativo] Some Negotiations | [Privado]
#1
Día 32, Invierno.
23:27h.
Jagd Hund, zarpando camino a Arabasta.
Vengo de aquí.

Las reparaciones del barco se habían dado de forma excelente, ahora podía incluso respirar algo más tranquilo gracias al hecho de haber demostrado sus capacidades. El barco navegaba con una perfección impecable, se había preocupado de hacerlo todo de la forma más perfecta posible y, sin embargo, todavía quedaba una cosa. Una importante... 

Negocios.

Porque no planeaba solo subirse a un barco y hacer que todo cayera del cielo. Por supuesto que no, de hecho eso era imposible. Si quería llegar al Bajo Mundo, tenía que comenzar con algo. Tenía dos cosas, dos de lo más interesantes de hecho, o eso suponía. Pese a su conocimiento, no tenía tanto como para conocer el calibre de lo que tenía en las manos. Sí, era de noche, pero había elegido ese horario específicamente para no encontrarse con la pareja que también estaba en el barco y para que, al menos la mayoría de los soldados de Sohem estuvieran descansado. Esto era un asunto a tratar solo y exclusivamente entre el hombre y él mismo. Respiró profundamente una vez pudo pasar hasta donde sabía que solía estar, después de preguntar algunos compañeros. No abrió la puerta de golpe, desde luego esa no era la mejor opción si quería empezar con buen pie.

Toc-Toc-Toc.

Tres golpes y esperó una respuesta, la que fuera necesaria para darle permiso para entrar. Lo hizo poco después de escuchar un sonido, posiblemente una respuesta, quizás solo siendo mandado a la mierda. Sin embargo no se rindió, primero habló desde el otro lado de la puerta para que supiera de quién se trataba. —Señor-... Digo... Jefe, soy yo, Jin. Jin Onizuka. — todavía no se acostumbraba a llamarlo por “jefe”, pero sabía que era cuestión de tiempo habituarse. Un pequeño desliz, mínimo. —Tengo algo importante que mostrarle, se-, jefe. 

Esperó un poco más antes de tomar la iniciativa y abrir la puerta. El aspecto de Jin era ordenado, el cabello todavía estaba algo húmedo por la reciente ducha, porque efectivamente, había tenido su pequeña dosis de placer antes de aparecerse frente a él. Además, llevaba ropa nocturna, suficiente para sentirse cómodo y que Sohem apreciara que no buscaba en absoluto ser hostil. Estar desarmado frente a alguien como él era la mejor idea si no quería consecuencias nefastas. 


—Espero que la reparación del barco haya quedado a su gusto, jefe. — pronunció a modo de saludo, inclinando ligeramente la cabeza de forma educada y seria. Caminó entonces hasta él, despacio. No reveló al instante lo que era que pudiera tener, pero en el fondo sabía que podría ser cuanto menos valioso.

—¿Recuerda lo que le pedí cuando nos encontramos?

Hizo una breve pausa, recordando el momento del que le estaba hablando. Sin embargo, viendo que parecía olvidar los nombres, quiso retomar de nuevo la conversación. —Estoy interesado en contactos... interesantes, como bien le dije. Sé que comprende a qué me refiero. Prometo no decepcionarlo y, por supuesto, tampoco planeo que nada de esto sea gratis. Por eso... vengo con un par de obsequios a cambio, porque usted y yo sabemos que nada es gratis, ¿no es así?

Puso entonces, sobre la mesa de su escritorio, en primer lugar, una pistola. La misma que había sacado de aquella tumba y esperó a que la analizara, si es que lo hacía. 

Esperó el tiempo necesario, sus ojos analizando el arma, con paciencia sublime. El cigarrillo que llevaba consigo desde el inicio del relato parecía empezar a terminar de consumirse. —Aparentemente es una especie de reliquia, bastante útil debo decir. — No recordaba haber visto antes un arma como esa y, quién sabe, quizás con un buen herrero podría ser incluso más útil. —Pero, por supuesto, eso no es todo, Jefe.

Dio especial énfasis a la palabra "Jefe" esta vez, una media sonrisa, cargada de cálculo y orgullo iluminó su rostro al momento que colocó sobre la mesa dos guantes, en forma de garras. Guantes de un tamaño considerable que parecían tener la capacidad de adaptarse. No era necesario ser un genio para saber que eso tenía mucho más valor. ¿Quién sabe? Quizás fuera hasta demasiado peligroso para un cualquiera.

Esperó unos segundos más, solo esperando a ver si analizaba o estudiaba el objeto. ¿Quizás conocía mejor el valor que él? ¿O la peligrosidad del mismo? Estaba expectante, lleno de adrenalina. No podía perder detalle de lo que transcurría en ese momento.

—Esto también es para usted. Según tengo las fuentes que conozco, es una de las mejores armas, casi exclusivas.

Su media sonrisa se esbozaba ahora con más confianza, sus ojos procuraban no abandonar la parte del rostro ajeno, ya fuera que llevara o no la máscara. —No le pido nada a cambio, nada más que me deje unirme a usted, y confíe en que pueda demostrarle mis capacidades.
Cajita de Tabaco
[Imagen: bTjgVIr.png]


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[Presente Relativo] Some Negotiations | [Privado] - por Onizuka Jin - 03-02-2026, 02:44 PM

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