Dia 73 de primavera
Año 17.
Llanura del Desanhelo, Mystoria
16:00 horas
Mañana partiríamos hacia Marineford y abandonaríamos la isla. Ya lo habíamos hablado.
Pero antes de realizar el viaje, había citado a Fuguwu en la llanura más grande de la isla. Tenía todo lo que necesitábamos para un buen combate de entrenamiento. Espacio ilimitado, una gran extensión de tierra sin obstáculos de ningún tipo y un lugar seco pero con algo de agua, aunque sin profundidad, para que el Gyojin pudiera disponer de ella en nuestra batalla. Yo tenía los cielos libres, el aunque no pudiera sumergirse y eso fuera una desventaja, disponía del agua suficiente para desarrollar su estilo bélico.
No me pasaba desapercibida el poder de mi compañero, cada día que pasaba era más fuerte, su determinación era inquebrantable, su entrenamiento sólido y su disciplina extrema, aprendía a pasos agigantados, cuando le conocí ambos teníamos muchísimo que aprender, ahora, seguramente ya hacía tiempo que me había superado, era inteligente, metódico, dispuesto a hacer cualquier cosa por la justicia, pero no era cruel, solo hacia lo que tenía que hacer. Aprendía más rápido que nadie y desarrollaba conceptos que a mí me costaba semanas en entender en horas o incluso minutos. Era de las pocas personas capaces de calmar mi furia iracunda y siempre que hablaba en una reunión era para aportar información valiosa. Sabía mantener la calma tanto dentro como fuera del campo de batalla.
Y ahora, tras atrapar a esos piratas que invadieron a invadir nuestra isla, había sido ascendido a vicealmirante. Era el soldado perfecto. Con valores como la compasión, la calma, la lealtad y el valor de la fuerza bruta en estos mares crueles. Temía que me hubiera superado. Realmente seria mejor marine de lo que yo nunca sería. Era el soldado perfecto.
Por eso le había llamado hoy aquí, para medirme con él antes de volver a Marineford. Para ver si su poder había superado el mío. Le daría la bienvenida al vicealmirantazgo como solo yo sabía hacerlo. Había sido su maestra tantas veces y el había asimilado los conceptos tan rápido que eso le había valido un ascenso meteórico en la marina. Y hoy tocaba una última prueba, un entrenamiento dándolo todo, donde maestra y alumno se enfrentara y dejaran de verse como superior y subalterno, si no como iguales.
La graduación de mi primer alumno no sería fácil, no se lo pondría fácil.
El viento soplaba y el agua de la charca refrescaba mi piel, me situaba en el centro de aquel lugar, esperando la llegada de Fuguwu, quinientos metros sin una roca alrededor, sin un ser vivo lo suficientemente grande e inteligente para poder ver el choque que estaba a punto de comenzar, un choque de voluntades enorme, de dos marines dispuestos a cambiar el tablero del mundo. Con mi Waki básico de observación activada a 120 metros a la redonda, pude sentir su familiar y poderosa aura acercándose, el seguro que sentía también la mía.
Le esperaba de pie y con los brazos en jarras y una sonrisa desafiante. Grite para que me escuchara.
- Puntual como siempre vicealmirante, ha llegado el día de su graduación.
resumen
belico
![[Imagen: 9GdOzk1.png]](https://i.imgur.com/9GdOzk1.png)
