07-02-2026, 05:20 AM
(Última modificación: 07-02-2026, 05:54 AM por Hasegawa Shin.)
Gradualmente algunas particularidades saltaron a la vista del albino, sin embargo, la principal se manifiesta desde un concepto que comienza a percibir muy lejano: ¿Cómo demonios podría incomodar o hacer rabiar a esta chica? La pequeña humink es excéntrica, casi tanto como él, y eso le hace titubear levemente, no acostumbra a toparse con personas capaces de seguirle el juego, o peor aún, ¡no mostrar ápice de reacción a sus tonterías!
El mismísimo Hasegawa, desde su lucidez interna, sabe que no actúa normal, y viéndose encerrado en su propio juego termina entrecerrando los párpados al mirarla directamente tras el primer intercambio, vociferando dudas e incertidumbres. —Hmm... —su personalidad tan irritante estaba diseñada para tomar el control, ahora debía encontrar una nueva manera de abordarla para conocer en dónde se encontraban los límites, se juró por dentro que no se iba a salir con la suya.
Esa inyección de orgullo le hizo volver a su eje.
—¿Sabes, Nyri? Todo lo que hago se me da bien... pero sólo tengo tiempo para ser marine. Que terrible. —se encoge de hombros, sobreactuando pesadez y un pseudo arrepentimiento, se nota a leguas que miente pero es precisamente la mezcla de todo lo que le hace tener cierta gracia particular. ¿Lo peor? Siempre que se propone algo, lo perfecciona, esa parte es verídica, pero alguien con su sentido de la justicia jamás se arrepentiría de haber elegido ese camino, incluso si tenía que cambiarlo todo desde dentro.
Al final, Kuroshiro rompe el contacto físico por primera vez. Hasegawa entonces abrió los ojos ampliamente tras las gafas de sol oscuras, luego decidió quitárselas para guardarlas en el interior del uniforme marine, sin esconder la sorpresa parcial que le causó ese gesto, pues vino acompañado de otra frase y un nuevo acercamiento que termina permitiendo, siendo la propia Nyra sujetándolo del brazo y arrastrándolo a caminar. Súbitamente sintió los múltiples toqueteos en su cuerpo, observándola hacer hasta que se colocó a su espalda, palpando inclusive en la zona lumbar tras darle un empujón.
—¡Oye! —exclamó, y luego suspiró, acatando las órdenes. ¿Acaso Hasegawa Shin había encontrado la horma de su zapato? ¿La persona capaz de dominarlo y llevar su carácter? Por dentro no lo quería permitir, pero Kuroshiro le estaba cayendo demasiado bien, así que sencillamente desistió, dejándose llevar. De su boca se emitieron varios segundos de silencio anormales, incluso cerrando los ojos un instante relativamente breve.
—¡Esto no te saldrá gratis! ¿Me oyes? Siempre quise tocar tus orejas, me tomaré ese beneficio cuando menos te lo esperes. —se cruzó de brazos, haciendo el berrinche y de paso confesando algo genuino que no había exteriorizado hasta ese momento. Se juraba por dentro que debían ser demasiado suaves, aunque no sabía si tanto como su cabello o inclusive más, ni hablar de su cola, el movimiento conseguía llamar a su tentación. La rubia cabellera de Nyra parecía bien cuidada y de aspecto agradable, sin duda intrigaban al siempre 'clingy' albino.
—¿Comprarle ropa a Kael? Olvídalo, sólo hago regalos a mujeres atractivas. Así que tendré que pensar en un presente para ti, pequeña Nyri. ~ —entonces abrió los ojos con sorpresa nuevamente, y se encaró por completo a la morena, si hablamos específicamente de piel, claro. —¡Un momento! Esto cuenta como cita, ¿dónde están mis modales? Definitivamente te debo unas flores. ¡Tonto de mí! —gradualmente volvía a esa personalidad seductora y graciosilla, dándole un marco más personal al paseo a consciencia, tanteando la posible reacción de Kuroshiro.
Observó a donde Nyra apuntó y a primera vista le agradó lo que vislumbraba, un local con los colores de la facción, vidriera interesante y al entrar, una mujer que daba la apariencia de saber muy bien los secreto detrás del negocio al que se dedicaba. Parecía conocer a su acompañante, lo cual le hizo sonreír casi que malevolamente por las ideas que comenzaba a maquinar, gesto distinguible por todos los presentes mientras la chica volvía a arrastrarlo del brazo, Hasegawa dejándose llevar.
Mantuvo el silencio nuevamente, hasta que la ahora reconocible como Glinda se dirigió hacia él, instante que aprovechó a la perfección. —Así que conoces a Nyra... ¿te ha hablado de mí? —intuía que no, por ello se reposicionó con una velocidad impresionante hasta quedar al lado de la más adulta, casi que susurrándole al oído, aunque su compañera marine fuese capaz de escuchar lo que iba a decirle. —¿Te ha contado que soy su novio, hm, hm? —nuevamente el burdo humor de Shin haciendo de las suyas, con los típicos juegos físicos de acercarse y alejarse, pues antes de que Glinda termine de procesar lo dicho, el albino se colocaría justo detrás de Kuroshiro y apoyaría ambas manos sobre los hombros de la susodicha, mostrando una sonrisa bastante amplia y cerrando los ojos, como si por dentro quisiese evitar apreciar el tornado que sus palabras podían generar.
—¡Convengamos que mi idea principal es un estilo que me asemeje a las hermosas pintas que lleva mi queridísima Nyri! —entonces le palmea ambos hombros dos veces, y "se teletransporta" delante de ella, dándole la espalda y de frente a la vendedora —¿Puedes creerlo? Se ha atrevido a lucir más que yo. ¡Es intolerable, LinLin! —y ahí está, su costumbre de ponerle apodos a todo el mundo.
—Empecemos por lo básico... —si por fin hablaría en serio es todo un misterio. —¿Conoces los haoris? Me gusta la ropa tradicional. Combinar blanco y negro, minimalista pero con un toque único, ¡sé que lo entiendes LiiinLin! —a todo esto, actuaba como si no hubiese declarado que Nyra era su pareja, en su cabeza y a estas alturas aquello había pasado a segundo plano.
—¿Tú que dices, Nyri? ¿Me vería bien en prendas como esa? —y finalmente se volteó, guiñándole un ojo, sonriendo y sacándole la punta de la lengua. Todo ocurrió en un tramo muy acelerado de tiempo, casi que intentando no permitirle reaccionar a nadie hasta que el maremoto de juegos y sobre-información cesase en ese espacio de silencio que le brindó a su nueva compañera.
Si sería golpeado, le gritarían o regañarían por la osada declaración quedaba a juicio de las damas presentes.
Shin... intentaría sobrevivir en cualquier caso.
El mismísimo Hasegawa, desde su lucidez interna, sabe que no actúa normal, y viéndose encerrado en su propio juego termina entrecerrando los párpados al mirarla directamente tras el primer intercambio, vociferando dudas e incertidumbres. —Hmm... —su personalidad tan irritante estaba diseñada para tomar el control, ahora debía encontrar una nueva manera de abordarla para conocer en dónde se encontraban los límites, se juró por dentro que no se iba a salir con la suya.
Esa inyección de orgullo le hizo volver a su eje.
—¿Sabes, Nyri? Todo lo que hago se me da bien... pero sólo tengo tiempo para ser marine. Que terrible. —se encoge de hombros, sobreactuando pesadez y un pseudo arrepentimiento, se nota a leguas que miente pero es precisamente la mezcla de todo lo que le hace tener cierta gracia particular. ¿Lo peor? Siempre que se propone algo, lo perfecciona, esa parte es verídica, pero alguien con su sentido de la justicia jamás se arrepentiría de haber elegido ese camino, incluso si tenía que cambiarlo todo desde dentro.
Al final, Kuroshiro rompe el contacto físico por primera vez. Hasegawa entonces abrió los ojos ampliamente tras las gafas de sol oscuras, luego decidió quitárselas para guardarlas en el interior del uniforme marine, sin esconder la sorpresa parcial que le causó ese gesto, pues vino acompañado de otra frase y un nuevo acercamiento que termina permitiendo, siendo la propia Nyra sujetándolo del brazo y arrastrándolo a caminar. Súbitamente sintió los múltiples toqueteos en su cuerpo, observándola hacer hasta que se colocó a su espalda, palpando inclusive en la zona lumbar tras darle un empujón.
—¡Oye! —exclamó, y luego suspiró, acatando las órdenes. ¿Acaso Hasegawa Shin había encontrado la horma de su zapato? ¿La persona capaz de dominarlo y llevar su carácter? Por dentro no lo quería permitir, pero Kuroshiro le estaba cayendo demasiado bien, así que sencillamente desistió, dejándose llevar. De su boca se emitieron varios segundos de silencio anormales, incluso cerrando los ojos un instante relativamente breve.
No podía evitar recordar.
—¡Esto no te saldrá gratis! ¿Me oyes? Siempre quise tocar tus orejas, me tomaré ese beneficio cuando menos te lo esperes. —se cruzó de brazos, haciendo el berrinche y de paso confesando algo genuino que no había exteriorizado hasta ese momento. Se juraba por dentro que debían ser demasiado suaves, aunque no sabía si tanto como su cabello o inclusive más, ni hablar de su cola, el movimiento conseguía llamar a su tentación. La rubia cabellera de Nyra parecía bien cuidada y de aspecto agradable, sin duda intrigaban al siempre 'clingy' albino.
—¿Comprarle ropa a Kael? Olvídalo, sólo hago regalos a mujeres atractivas. Así que tendré que pensar en un presente para ti, pequeña Nyri. ~ —entonces abrió los ojos con sorpresa nuevamente, y se encaró por completo a la morena, si hablamos específicamente de piel, claro. —¡Un momento! Esto cuenta como cita, ¿dónde están mis modales? Definitivamente te debo unas flores. ¡Tonto de mí! —gradualmente volvía a esa personalidad seductora y graciosilla, dándole un marco más personal al paseo a consciencia, tanteando la posible reacción de Kuroshiro.
Observó a donde Nyra apuntó y a primera vista le agradó lo que vislumbraba, un local con los colores de la facción, vidriera interesante y al entrar, una mujer que daba la apariencia de saber muy bien los secreto detrás del negocio al que se dedicaba. Parecía conocer a su acompañante, lo cual le hizo sonreír casi que malevolamente por las ideas que comenzaba a maquinar, gesto distinguible por todos los presentes mientras la chica volvía a arrastrarlo del brazo, Hasegawa dejándose llevar.
Mantuvo el silencio nuevamente, hasta que la ahora reconocible como Glinda se dirigió hacia él, instante que aprovechó a la perfección. —Así que conoces a Nyra... ¿te ha hablado de mí? —intuía que no, por ello se reposicionó con una velocidad impresionante hasta quedar al lado de la más adulta, casi que susurrándole al oído, aunque su compañera marine fuese capaz de escuchar lo que iba a decirle. —¿Te ha contado que soy su novio, hm, hm? —nuevamente el burdo humor de Shin haciendo de las suyas, con los típicos juegos físicos de acercarse y alejarse, pues antes de que Glinda termine de procesar lo dicho, el albino se colocaría justo detrás de Kuroshiro y apoyaría ambas manos sobre los hombros de la susodicha, mostrando una sonrisa bastante amplia y cerrando los ojos, como si por dentro quisiese evitar apreciar el tornado que sus palabras podían generar.
—¡Convengamos que mi idea principal es un estilo que me asemeje a las hermosas pintas que lleva mi queridísima Nyri! —entonces le palmea ambos hombros dos veces, y "se teletransporta" delante de ella, dándole la espalda y de frente a la vendedora —¿Puedes creerlo? Se ha atrevido a lucir más que yo. ¡Es intolerable, LinLin! —y ahí está, su costumbre de ponerle apodos a todo el mundo.
—Empecemos por lo básico... —si por fin hablaría en serio es todo un misterio. —¿Conoces los haoris? Me gusta la ropa tradicional. Combinar blanco y negro, minimalista pero con un toque único, ¡sé que lo entiendes LiiinLin! —a todo esto, actuaba como si no hubiese declarado que Nyra era su pareja, en su cabeza y a estas alturas aquello había pasado a segundo plano.
—¿Tú que dices, Nyri? ¿Me vería bien en prendas como esa? —y finalmente se volteó, guiñándole un ojo, sonriendo y sacándole la punta de la lengua. Todo ocurrió en un tramo muy acelerado de tiempo, casi que intentando no permitirle reaccionar a nadie hasta que el maremoto de juegos y sobre-información cesase en ese espacio de silencio que le brindó a su nueva compañera.
Si sería golpeado, le gritarían o regañarían por la osada declaración quedaba a juicio de las damas presentes.
Shin... intentaría sobrevivir en cualquier caso.
![[Imagen: vEBNZb3.png]](https://i.imgur.com/vEBNZb3.png)
