08-02-2026, 11:49 PM
Lo último que esperaba era encontrar una nota en mi casillero. Estaba solo cuando la abrí:
Aquellas palabras no generaron más que inquietud. Recuerdo que repasé el patrón de la caligrafía al menos cuatro veces, en un intento fútil por descifrar si había visto alguna similar entre mis antiguos compañeros. No era la de John. Descarté pronto la de cualquiera de los soldados con los que durante tanto tiempo había compartido barracón, porque era demasiado estilizada para pertenecer a alguno de esos brutos. Doblé la nota y la guardé en el bolsillo de mi camisa.
Barajé entre las opciones a alguno de mis nuevos compañeros de División. Sin embargo, ¿qué razón podrían tener para tal urgencia?
Suspiré.
Si quería descubrirlo, no tenía más remedio que acudir a la cita. Aunque lo más importante era… ¿quién demonios deja una nota anónima firmada con un «Holi~»?
Hallé la respuesta al amparo de la luna. Una estampa peculiar, que bien podría haber pertenecido a una novela.
—¿Señorita Hae-Won?
Parecía hecha a medida para aquel escenario: tez pálida tocada por la breve claridad y cabellos albos enmarcando la menuda silueta. No parecía haber urgencia en su porte. Llevé la mano al bolsillo de la camisa para extraer la nota y extenderla hacia ella.
—¿Esta citación es suya?
Debo decir que el texto no instaba a pensar que aquella pudiera ser una de esas notas con las que una chica citaría a un chico para una confesión de amor. El escenario… era otro cantar. Sin embargo, empezaba a inclinarme ante la idea de que quizás alguien pretendía tenderme una novatada.
Me limité a sonreír con dulzura y aguardar la respuesta. La playa parecía desierta y no se me ocurrió lugar alguno en el que alguien pudiera haberse escondido.
«Tengo que hablar contigo. Es importante.
P.D. Holi~»
Aquellas palabras no generaron más que inquietud. Recuerdo que repasé el patrón de la caligrafía al menos cuatro veces, en un intento fútil por descifrar si había visto alguna similar entre mis antiguos compañeros. No era la de John. Descarté pronto la de cualquiera de los soldados con los que durante tanto tiempo había compartido barracón, porque era demasiado estilizada para pertenecer a alguno de esos brutos. Doblé la nota y la guardé en el bolsillo de mi camisa.
Barajé entre las opciones a alguno de mis nuevos compañeros de División. Sin embargo, ¿qué razón podrían tener para tal urgencia?
Suspiré.
Si quería descubrirlo, no tenía más remedio que acudir a la cita. Aunque lo más importante era… ¿quién demonios deja una nota anónima firmada con un «Holi~»?
Hallé la respuesta al amparo de la luna. Una estampa peculiar, que bien podría haber pertenecido a una novela.
—¿Señorita Hae-Won?
Parecía hecha a medida para aquel escenario: tez pálida tocada por la breve claridad y cabellos albos enmarcando la menuda silueta. No parecía haber urgencia en su porte. Llevé la mano al bolsillo de la camisa para extraer la nota y extenderla hacia ella.
—¿Esta citación es suya?
Debo decir que el texto no instaba a pensar que aquella pudiera ser una de esas notas con las que una chica citaría a un chico para una confesión de amor. El escenario… era otro cantar. Sin embargo, empezaba a inclinarme ante la idea de que quizás alguien pretendía tenderme una novatada.
Me limité a sonreír con dulzura y aguardar la respuesta. La playa parecía desierta y no se me ocurrió lugar alguno en el que alguien pudiera haberse escondido.
