[Presente Absoluto] Un día soleado para la revolución
#17
La situación se había ido de madre demasiado deprisa. La gyojin, como es natural, reaccionó con violencia a la agresión de aquel mink tan impulsivo y le propinó un puñetazo que le hizo plantearse cómo era posible que hubiera sido el panda el que hubiera arrojado al suelo a la muchacha y no al revés. Esto desencadenó una serie de eventos que solo podrían terminar en catástrofe si no había una mediación pacífica de por medio. ¿La iba a haber? Bueno, es que el señor del pelo blanco desenvainó su espada. Don Bambú sintió la necesidad de actuar. Se metió la mano en el bolsillo y sacó su cajetilla de cigarros. Pronto el humo del tabaco le embriagó y tranquilizó. Antes siquiera de poder decir nada, una quinta voz se sumó a la compañía, se trataba de aquel sujeto con el que había realizado cierta misión tiempo atrás. Su compañía podría ser clave en caso de enfrentamiento, pero eso era justo lo que quería evitar. Le dedicó un saludo con la cabeza para hacerle entender que había reconocido su presencia y que le recordaba. La raza a la que pertenecía el sujeto era tan rara que casi ni recordaba cómo se hacían llamar.

Por si la situación no fuera ya lo bastante tensa, el puto mink oso sacó una lanza y se puso en posición de combate junto a su amigo de pelo canoso. —Vamos a calmarnos, que estamos todos muy tensos. —Sentenció el panda levantando las manos. —Melenas, tu amigo el oso le ha pegado un lametón a una gyojin que no conoce de nada, ¿cuál quieres que sea su reacción? ¿Enamorarse? —dirigió su mirada al oso, que medía casi un metro menos que el panda. —Compadre, si quieres pescado tienes en la plaza que está al este de aquí, siguiendo ese camino, y ese pescado te prometo que no te pega. —Para no mostrarse como una amenaza, metió ambas manos en sus bolsillos, aunque aquello no era garantía de nada. Siempre le quedaba su as en la manga. —Pero si de verdad queréis bulla, nos vamos fuera del pueblo y nos damos de hostias hasta la muerte si os hace ilusión. —Ahí se le escapó una sonrisa, su boca parecía compuesta de sierras más que de dientes, cualquiera se replantearía si los pandas son herbívoros con tanto bambú que comen. La promesa de algo de emoción le animaba. Pensar en su padre le había puesto de mal humor y tenía delante a dos salvajes con los que no le daba pena desahogarse. —No será un 2 contra 3, eso no sería justo. Hay un descampado sur, bastante vacío. —El desbalance numérico en las peleas no le hacía gracia, ellos no eran policías, después de todo. Sacó su mano derecha del bolsillo para señalar un camino que iba directo hacia el descampado del que hablaba. Allí nadie les vería. Al menos, nadie peligroso.

Cita:Karmas empleados:

Guía (el oso se orienta guay)
  Responder


Mensajes en este tema
RE: [Presente Absoluto] Un día soleado para la revolución - por Max D. Bambú - 13-08-2023, 04:14 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)