10-02-2026, 09:42 PM
(Última modificación: 10-02-2026, 09:42 PM por Choi Hae-won.)
—¿Has pensado en mí alguna vez? Antes de que nos volviéramos a encontrar, quiero decir.
—Por supuesto —La sonrisa de la dama es genuina, divertida y confiada—. Siempre me pregunté cuál había sido tu decisión final, y cómo habrías avanzado desde entonces.
Fue —y es— motivo de orgullo durante años. Siempre pensó dentro de sus razonamientos lógicos que ayudarlo había sido un medio indirecto para honrar a su hermana mayor, y recordarlo siempre le permitía recordarla con cariño, a ellos y su causa. Tampoco podría olvidarlo aunque quisiera, pero ese encuentro forma parte de recuerdos que ella considera tesoros de gran valor.
La sonrisa en su cara es, al final del día, una confirmación de la importancia que tuvo este chico en su vida. En aquel momento, no sabía su nombre y mucho menos tenía conciencia de su pasado. Ahora no es muy distinta la situación. No sabe si tiene padres. No sabe si alguna vez logró amar verdaderamente o si hay amigos que tuvo que dejar atrás. No conoce sus miedos más profundos ni sus muchas debilidades… Y, a la vez, conoce tanto de él y no es plenamente consciente de ello.
Verlo sonreír de esa manera, mostrándose auténtico aunque sea por unos momentos, le produce una real sensación de paz.
—Te recomiendo que busques pasta de menta y otras hierbas para complementar, como la hoja de eucalipto. Y bebe té de jengibre —No aparta la mirada de ese chico—. Tendrás otras opciones que te pueden ayudar a pasar el momento, para que el organismo no se acostumbre cien por ciento a la menta.
Además de que podría provocar adicciones que luego serían complejas de sacar.
—Esos mapas me los regaló mi maestro. Creo que lo conociste —La mirada de la joven se vuelve más suave al recordarlo—. Era el carpintero que «reparó» —Acentúa esas palabras con un par de comillas hechas con su mano derecha—, el barco de ese ser —La joven suspira con añoranza—. Partió de este mundo hace años. Se fue en paz y feliz… Y bueno, todo lo que me ha enseñado aún sigue perdurando en mi cabeza.
Ni él supo lo que pasó esa noche. Eso ha sido algo que Hae-won nunca ha contado. Teniendo en cuenta la situación actual y todo el peso simbólico que ello conlleva, prefiere que así se mantenga.
—Así que guarda bien esos mapas. Considéralo una ayuda de parte suya también, aunque nunca supo que pasó ese día —añade con un ademán de mano acompañando sus palabras—. No se lo he contado a nadie, ni pienso hacerlo. Desde ya lo aclaro.
Quieres mantener en privacidad su propia historia para que él mismo sea capaz de contarla, si es que algún día deseara hacerlo.
—Ahora me surgió una duda —La joven sonríe de lado al pensar en la ironía—... ¿Por qué ángel? Estaba vestida de negro ese día. Parecía más un dementor que una criatura sagrada.
