10-02-2026, 11:31 PM
¡Aquella noche había sido increíble! Aunque coincidí varias veces con Kael, no sé cómo habrá habrá llevado él lo de socializar y “aprender algo de las gentes del barco”, ¡pero yo lo he aprovechado a tope!
―No te preocupes, Lina, ¡de verdad! El vestido te queda fabuloso, ¡quédatelo! Solamente recuerda aprovechar que estamos volviendo a Baterilla y visita el «Weaver’s Line» y verás que tiene un montón de ropa maravillosa.
―¡Muchas gracias, Nyra! ¡Eres la mejor!
―Para nada, ¡es un placer! ¡Saluda a Glinda de mi parte cuando vayas!
Con un gesto de la mano me despeido de mi nueva conocida y me acerco aún sonriendo a Kael, que estaba por allí.
―¡¿Verdad que sí?! ¡Ha sido genial! ―exclamo alzando un brazo mientras levanto un pie a modo de saltito―. Ya ves. En realidad es muy fácil caer bien a la gente, ¡casi todos son majísimos! En un trabajo es complicado, pero normalmente basta con acordarte de los nombres y escuchar lo que te cuentan. ¡Y a mí me encanta escuchar! ¿Recuerdas a Françis, el cocinero rubio que estuvo sirviendo el alcohol ayer? Pues él se tomó también alguna de más, y me contó que resulta que hay una chica que le gusta y no se atreve a dar el paso, y como no se conocen, tiene que dar el paso antes de que lleguemos a tierra y quiere que le eche un cable con eso, por el tema de que soy mujer y tal… ¿Y tú? ¿Has socializado mucho o…?
―¡Nyra! ¿Te importa si hablamos ahora?
―¡Claro! No hay problema ―asiento a Françis antes de girarme hacia mi compañero―. Disculpa, tengo que irme. ¡Nos vemos luegooo~!
Y así es como pasé el resto del tiempo disponible ayudando a un pobre chico apurado. Por supuesto, yo sería la primera en observarlo desde lejos pedirle una cita, ¡y espero que le salga genial! ¡Haría tan buena pareja con Linaaa! ¡Qué ganitas de llegar a tierraaa!
―No te preocupes, Lina, ¡de verdad! El vestido te queda fabuloso, ¡quédatelo! Solamente recuerda aprovechar que estamos volviendo a Baterilla y visita el «Weaver’s Line» y verás que tiene un montón de ropa maravillosa.
―¡Muchas gracias, Nyra! ¡Eres la mejor!
―Para nada, ¡es un placer! ¡Saluda a Glinda de mi parte cuando vayas!
Con un gesto de la mano me despeido de mi nueva conocida y me acerco aún sonriendo a Kael, que estaba por allí.
―¡¿Verdad que sí?! ¡Ha sido genial! ―exclamo alzando un brazo mientras levanto un pie a modo de saltito―. Ya ves. En realidad es muy fácil caer bien a la gente, ¡casi todos son majísimos! En un trabajo es complicado, pero normalmente basta con acordarte de los nombres y escuchar lo que te cuentan. ¡Y a mí me encanta escuchar! ¿Recuerdas a Françis, el cocinero rubio que estuvo sirviendo el alcohol ayer? Pues él se tomó también alguna de más, y me contó que resulta que hay una chica que le gusta y no se atreve a dar el paso, y como no se conocen, tiene que dar el paso antes de que lleguemos a tierra y quiere que le eche un cable con eso, por el tema de que soy mujer y tal… ¿Y tú? ¿Has socializado mucho o…?
―¡Nyra! ¿Te importa si hablamos ahora?
―¡Claro! No hay problema ―asiento a Françis antes de girarme hacia mi compañero―. Disculpa, tengo que irme. ¡Nos vemos luegooo~!
Y así es como pasé el resto del tiempo disponible ayudando a un pobre chico apurado. Por supuesto, yo sería la primera en observarlo desde lejos pedirle una cita, ¡y espero que le salga genial! ¡Haría tan buena pareja con Linaaa! ¡Qué ganitas de llegar a tierraaa!
