11-02-2026, 09:38 AM
No podía mentir, aquel sujeto era peculiar, su tamaño, el hecho de que tuviera unas putas alas... Y era la segunda vez ya que topaba con un ser alado y de color ¿Sería una especie? A decir verdad no sabía, pero no era algo que uno pudiera ir preguntando constantemente... Menos sin confianza... A decir verdad, todo en la situación me generaba intriga, sobre todo al ver su enorme tamaño, quizás el doble que el mío, observando como un niño sin dinero a través de la ventana... Obviamente le llamaría la atención a mi alma curiosa, y como también andaba de vago, no es que tuviera algo mejor que hacer, que entregarme a la intriga y ver que era lo que hacía el sujeto. Que al parecer, no se había tomado en gracia mi intromisión, lo cual a mí si me generó algo de risa, que no pude contener claramente, y la solté sutilmente con una sonrisa mientras rascaba mi nuca observándolo.
La brisa peinaba sutilmente mis cabellos, de por sí ya despeinados, mientras observaba al alado amigo desconocido, un tanto a la defensiva a mi parecer, lo cual me hizo apenas abrir los ojos como quien no entiende la cosa. ~¿Se habrá sentido amenazado?~ pensaba mientras analizaba al sujeto que parecía hace unos instantes estar atento a lo que ocurría dentro del recinto más que otra cosa. Mis cejas se habían arqueado ambas a la par en sorpresa mientras eché a reír al escuchar como me había llamado. ¿Tres palmos? Tres metros diría yo... El que no era normal estaba seguro que no era yo, al menos quería creer eso, yo no era el que tenía alas y era enorme... No pude evitar la risa, no una burlona sino una genuina. —¿Si tienes un espejo no?... Tres metros— le contesté ágilmente con una sonrisa mientras lo escaneaba con la mirada sin un tono amenazante ni en la voz ni en gesticulación.
Aunque sea, había llamado su atención y éste ahora había volteado a verme, y en realidad si era enorme en comparación, y las alas... Al igual que con Styx, eran algo que llamaban genuina y curiosamente mi atención, no era algo que se viera todos los días y me resultaba extraño aún, si bien ya había visto alguien así, no dejaba de sorprenderme. Y más curioso me resultó su reproche... —¿Incursión? ¿A eso le llamas incursión?— le pregunté curiosamente, el tipo realmente no podía llamarle a eso incursión —Solo chusmeabas por la ventana como una vieja... Eso no es incursionar si sabes ¿No?— la pregunta iba cargada con un tono un tanto burlón pero no ofensivo, acompañada de una sonrisa mientras sacaba un cigarro y el mechero para encenderlo. Una pitada profunda lleno mis pulmones, y mientras guardaba el mechero y en el bolsillo y acomodaba el cigarro entre los dedos, dejé salir el humo suavemente por la boca.
No pude evitar sonreír contento, comprendiendo que él y yo finalmente hablabamos un mismo lenguaje cuando me amenazó, no la tomé como tal, pero si me gustó esa actitud, parecía ser un sujeto divertido. —¿Y peleas como incursionas?— le pregunté para pitar el cigarro y botar el humo por la nariz —No creo deberte nada, pero no me molestaría ayudarte a hacer el trabajo correctamente, alado amigo— concreté finalmente con una ligera risa, aquel tipo parecía interesante, y no tenía nada mejor que hacer que ver a donde llevaba toda esta situación
La brisa peinaba sutilmente mis cabellos, de por sí ya despeinados, mientras observaba al alado amigo desconocido, un tanto a la defensiva a mi parecer, lo cual me hizo apenas abrir los ojos como quien no entiende la cosa. ~¿Se habrá sentido amenazado?~ pensaba mientras analizaba al sujeto que parecía hace unos instantes estar atento a lo que ocurría dentro del recinto más que otra cosa. Mis cejas se habían arqueado ambas a la par en sorpresa mientras eché a reír al escuchar como me había llamado. ¿Tres palmos? Tres metros diría yo... El que no era normal estaba seguro que no era yo, al menos quería creer eso, yo no era el que tenía alas y era enorme... No pude evitar la risa, no una burlona sino una genuina. —¿Si tienes un espejo no?... Tres metros— le contesté ágilmente con una sonrisa mientras lo escaneaba con la mirada sin un tono amenazante ni en la voz ni en gesticulación.
Aunque sea, había llamado su atención y éste ahora había volteado a verme, y en realidad si era enorme en comparación, y las alas... Al igual que con Styx, eran algo que llamaban genuina y curiosamente mi atención, no era algo que se viera todos los días y me resultaba extraño aún, si bien ya había visto alguien así, no dejaba de sorprenderme. Y más curioso me resultó su reproche... —¿Incursión? ¿A eso le llamas incursión?— le pregunté curiosamente, el tipo realmente no podía llamarle a eso incursión —Solo chusmeabas por la ventana como una vieja... Eso no es incursionar si sabes ¿No?— la pregunta iba cargada con un tono un tanto burlón pero no ofensivo, acompañada de una sonrisa mientras sacaba un cigarro y el mechero para encenderlo. Una pitada profunda lleno mis pulmones, y mientras guardaba el mechero y en el bolsillo y acomodaba el cigarro entre los dedos, dejé salir el humo suavemente por la boca.
No pude evitar sonreír contento, comprendiendo que él y yo finalmente hablabamos un mismo lenguaje cuando me amenazó, no la tomé como tal, pero si me gustó esa actitud, parecía ser un sujeto divertido. —¿Y peleas como incursionas?— le pregunté para pitar el cigarro y botar el humo por la nariz —No creo deberte nada, pero no me molestaría ayudarte a hacer el trabajo correctamente, alado amigo— concreté finalmente con una ligera risa, aquel tipo parecía interesante, y no tenía nada mejor que hacer que ver a donde llevaba toda esta situación
