15-02-2026, 01:45 AM
Mientras caminaba y se hacía el loco, destilando ruidos, tratando de acelerar el proceso, se volteó para ver a su gran, GRAN compañero, quien parecía estar observando la retaguardia de la ruta que venían trazando, y fue en ese momento que decidió picarlo, quizás por ser tan desconfiado —¿Tú crees que intenten flanquearnos? ¡No me parece que sean tan inteligentes! —declaró, y justo en ese preciso instante sus ojos cerúleos captaron movimiento de entre los matorrales.
Primero vio la presencia de un hombre alto, aparentemente arquero, seguido de un tontatta, quien intentaba recortar las distancias. Pronto la presencia distinguida de más enemigos relució ante el dúo marine, pero Hasegawa no tuvo demasiado tiempo para analizar la situación, ni siquiera emitir sonidos o frases burlonas, porque una flecha se dirigía a su cabeza.
Se quitó los lentes con una rapidez demencial, casi que fardando de su capacidad de reacción, activó su fruta del diablo en piernas y brazos y se movilizó a una velocidad endemoniada, fue en ese preciso instante que movió su rostro hacia un lateral, esquivando por a penas centímetros el flechazo.
A vista de todos los presentes, se emitió un destello de luz fugaz que se desvaneció prácticamente de inmediato, reapareciendo nuevamente a 2 metros de Dashrath pero enfrente suyo, encarado hacia la arremetida pirata pero bordeando al pelirrojo mientras mantiene un metro de distancia, en una curva, brillando con la misma intensidad, y con uno de sus brazos extendidos, uniendo dedos pulgar y medio por los cuales se formó una esfera dorada de dos metros, lista para ser lanzada, reflejándose en los ojos azules del marine, fijos en sus enemigos, con una expresión de extrema concentración acompañada de su sonrisa, tan presumida como siempre.
En el momento en que los enemigos estuvieron lo suficientemente cerca, más precisamente a una distancia de 5 metros de Shin y 7 de Dashrath, el albino desató su técnica, que se dirigió casi que con la misma rapidez instantánea de cara a los reflejos de los presentes contra ellos mismos, forzando que el final del impacto fuese en dirección al arquero, pero obvio, llevándose por delante a todos los que estuviesen en la línea de fuego de su luz.
Adicionalmente, y mientras la esfera de dos metros seguía en línea recta, Shin expandió aún más energía para que a medida que la técnica avanza, los demás enemigos al margen del tontatta y el arquero recibiesen un daño equivalente que les cortase el avance. El ataque podría describirse como la misma energía condensada en la bola de luz despegando ondas hacia los laterales como condición colateral.
El ataque sucede, nadie es capaz de vislumbrar con claridad lo que genera su poder hasta la explosión final, llegando contra quien lo atacó con un flechazo y expandiéndose en un radio de 10 metros, manteniendo el fulgor dorado deslumbrante durante varios segundos antes de desaparecer, esperando el propio Hasegawa que fuese lo suficientemente fuerte como para haberlos derrotado a todos de ese único impacto, caso contrario tendría que empezar a vigilar cuánta energía le queda pues apostó a darlo todo desde el segundo uno, manteniendo su transformación parcial en elemento.
—¿Has visto eso, Dashy? ¡Tienes que confiar en dejármelo todo a mí! Esto es pan comido. —se comenzó a chocar las palmas como si se estuviese quitando el polvo de las mismas, y volvió a observar hacia delante, listo para cualquier réplica en caso de existir alguna, observando el final de la cúpula dorada que había encerrado al arquero en daño tras explotar. Su compañero nunca le había visto desatar semejante exhibición, y se notaba su deseo por lucirse.
Primero vio la presencia de un hombre alto, aparentemente arquero, seguido de un tontatta, quien intentaba recortar las distancias. Pronto la presencia distinguida de más enemigos relució ante el dúo marine, pero Hasegawa no tuvo demasiado tiempo para analizar la situación, ni siquiera emitir sonidos o frases burlonas, porque una flecha se dirigía a su cabeza.
Se quitó los lentes con una rapidez demencial, casi que fardando de su capacidad de reacción, activó su fruta del diablo en piernas y brazos y se movilizó a una velocidad endemoniada, fue en ese preciso instante que movió su rostro hacia un lateral, esquivando por a penas centímetros el flechazo.
A vista de todos los presentes, se emitió un destello de luz fugaz que se desvaneció prácticamente de inmediato, reapareciendo nuevamente a 2 metros de Dashrath pero enfrente suyo, encarado hacia la arremetida pirata pero bordeando al pelirrojo mientras mantiene un metro de distancia, en una curva, brillando con la misma intensidad, y con uno de sus brazos extendidos, uniendo dedos pulgar y medio por los cuales se formó una esfera dorada de dos metros, lista para ser lanzada, reflejándose en los ojos azules del marine, fijos en sus enemigos, con una expresión de extrema concentración acompañada de su sonrisa, tan presumida como siempre.
En el momento en que los enemigos estuvieron lo suficientemente cerca, más precisamente a una distancia de 5 metros de Shin y 7 de Dashrath, el albino desató su técnica, que se dirigió casi que con la misma rapidez instantánea de cara a los reflejos de los presentes contra ellos mismos, forzando que el final del impacto fuese en dirección al arquero, pero obvio, llevándose por delante a todos los que estuviesen en la línea de fuego de su luz.
Adicionalmente, y mientras la esfera de dos metros seguía en línea recta, Shin expandió aún más energía para que a medida que la técnica avanza, los demás enemigos al margen del tontatta y el arquero recibiesen un daño equivalente que les cortase el avance. El ataque podría describirse como la misma energía condensada en la bola de luz despegando ondas hacia los laterales como condición colateral.
El ataque sucede, nadie es capaz de vislumbrar con claridad lo que genera su poder hasta la explosión final, llegando contra quien lo atacó con un flechazo y expandiéndose en un radio de 10 metros, manteniendo el fulgor dorado deslumbrante durante varios segundos antes de desaparecer, esperando el propio Hasegawa que fuese lo suficientemente fuerte como para haberlos derrotado a todos de ese único impacto, caso contrario tendría que empezar a vigilar cuánta energía le queda pues apostó a darlo todo desde el segundo uno, manteniendo su transformación parcial en elemento.
—¿Has visto eso, Dashy? ¡Tienes que confiar en dejármelo todo a mí! Esto es pan comido. —se comenzó a chocar las palmas como si se estuviese quitando el polvo de las mismas, y volvió a observar hacia delante, listo para cualquier réplica en caso de existir alguna, observando el final de la cúpula dorada que había encerrado al arquero en daño tras explotar. Su compañero nunca le había visto desatar semejante exhibición, y se notaba su deseo por lucirse.
Info
![[Imagen: vEBNZb3.png]](https://i.imgur.com/vEBNZb3.png)

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