07-11-2023, 11:07 PM
Sasha no pudo evitar mostrar una cara de completo asco ante la recomendación de Aspros sobre la baba de caracol bicéfalo. — ¿Quién se comería algo tan asqueroso? — pero la semioni no le quiso dar más vueltas a tal aberración culinaria y siguió a lo suyo ignorando que la llamase niña. La rubia le chocó el puño a Garnet con sorna cuando este se lo ofreció por la idea, obviamente se encargaría de ganar por su parte, ya que se había llevado un gran chasco al no poder participar en el rodeo con la ilusión que le hacía. Jolyne interrumpió diciendo que ellos tampoco se quedarían atrás y con el grito que dio contagió su espíritu a la más joven del grupo. — ¡Así se habla! — respondió Sasha con la misma emoción.
Una vez todos firmaron su participación, Aspros y Jolyne se despidieron de ellos. — ¡Nos vemos durante el rodeo, suerte! — gritó la semioni antes de que se alejaran mucho ambos piratas. Garnet y ella pasearon por el recinto del evento mirando los diferentes animales, Sasha no prestaba real atención al no poder participar y porque nadie se estaba llevando un buen golpe en ese momento, era como pasear por una feria de animales. — Mira, Garnet, allí hay sitio. — comentó la rubia al rato de estar dando vueltas y ya harta de estar de pie sin mirar nada interesante. Fue hasta la valla y se sentó en el suelo con las piernas cruzadas, el codo del brazo derecho apoyado en la rodilla derecha y la cabeza descansando en la palma de su mano. — Yo también quería participar... — se quejó una vez más - en esta ocasión en voz alta - poniendo morros para transmitirle a Garnet su malestar al ver arruinado su plan inicial, pero se encargaría de lanzar por los aires a cualquiera que subiera sobre ella en su forma de triceratops. — Ya se pueden pegar unas buenas hostias para compensar que no puedo participar. — le comentó a su compañero mientras se reía por lo bajo. — ¡O las puedo provocar yo! — completó Sasha aumentando el tono de su carcajada. La semioni no tuvo tiempo para hacer más bromas al respecto porque ya se estaba escuchando el anuncio de que empezaba el rodeo, con una cara que mostraba su emoción apoyó las manos en la valla, por fin empezaba el tan ansiado momento.
