Era bastante difícil distinguir, donde estaban ocultos, exactamente la posición del Marine que había generado aquellos dos cortes tan abrumadores en el cuerpo del pelirrojo. Adicionalmente, tropecientas botas podían escucharse chocar contra el pavimento de baldosas de estilo amarillento, pero para cualquiera medianamente avispado podía escucharse la voz alta del viejo agente que parecía darle, también, una oportunidad a la cacería de la propia Gwen -Miserable.- pensó el chico que, sabiendo que ella no buscó ni el más mínimo ápice de conflicto, parecía también estar siendo rastreada.
A su vez, el retumbar de las pisadas empezaba a incrementarse de forma tan progresiva que si alertaba al muchacho, sin duda alguna, ocurriría lo mismo con su compañera de velo blanco que gozaba de una audición excelsa. Protegidos por los escombros de una de las tiendas destrozadas por la turba furiosa, el muchacho buscaba que su compañera se mantuviese aferrada a él, dictaminando el paso para el proceder de escape del chico desnudo y ensangrentado -Al menos pude arrebatarle algo.- sentía aquel bulto en el antebrazo derecho, justo por dentro de su guante. El Marine parecía no haberlo notado, pero aquel empujón parecía haber logrado alguna que otra cosilla aunque no había tenido ni el más mínimo ápice de tiempo para saber el qué le había quitado -Gwen.- musitó su nombre, a la par podía escucharse el tono de voz de un agente completamente diferente al veterano y desgastado tono de voz del superior al que se había enfrentado, dejándole más de una herida en su cuerpo -Cuando de la orden, mantente aferrada a mi. Tenemos que salir pitando antes de que esto se ponga mucho peor.- con su acotación, buscaba que ella atendiera a la orden sencilla del chico que, alejado a múltiples metros y fácil de reconocer su posición debido a que tenía localizada su voz, el muchacho prestaba atención.
"Capturen a Owen Yang y Gwendolyn, usen fuerza necesaria" fue suficiente que tuvo que escuchar el chico de cabellos rojos para empezar a tensar su cuerpo y, progresivamente, mientras el goteo sanguíneo embadurnaba un poco a su compañera e igual lo hacía con el suelo, dejando un manchón que pintaba un suelo amarillento a uno carmesí y restos de polvo se pegaban sobre la planta de sus pies e, igualmente, lo hacía el profundo corte que tenía, decorándose por destellos amarillos -Gwen, voy a intentar una cosa.- podían escucharse las pisadas una y otra vez, amplificándose en intensidad -Agárrate a mi lo más fuerte que puedas.- comenzó a mirar ambas palmas. Podían escucharse a los que, muy probablemente, eran agentes que estaban rastreando a los dos jóvenes en apuros. Tablones que se levantaban y se tiraban hacia un costado. Tuvos metálicos repiqueteando. El tiempo se agotaba. Levantó la mirada, mirando hacia ningún lugar.
![[Imagen: WXIUoSE.png]](https://i.imgur.com/WXIUoSE.png)
-Ni se te ocurra fallarme, poderes de mierda.-
No sabía exactamente cómo lo hacía, así que simplemente se limitó a entender su funcionamiento. Empezó a enrrollar y estirar los dedos, como si estos tuviesen jabón y fuesen pegajosos, intentando secarlos. Los sacudió como si estuviesen enjabonados. El sol había golpeado demasiado en la copa de su cabeza y la intensidad del combate que lo había mantenido jadeando lo había envuelto en esa densa y difícil de explicar capa de sudor, una que no entendía ni porqué se comportaba como lo hacía -Uno.- susurro, muy para sus adentros -Dos.- unas pisadas que estaban prácticamente delante de ellos, comenzando a tomar uno de los escombros y pudiendo verse, a simple vista, los cabellos rojos y llamativos del pelirrojo.
¡BOOOOOOOOM!
Owen, estirando los brazos de par en par y de lado a lado (Como si estuviese realizando una brazada o ubicándolos en "T") buscó prolongar la distancia lo máximo que pudo. Apuntó hacia abajo, reconociendo qué es lo que podía ocurrir. Desde debajo de Owen (Más o menos la ingle) empezó a brotar un brillo gigantesco, abrumador, uno que generaba un resplandor casi instantáneo. El choque de las manos provocó una explosión tan enorme que provocó un caos aún mayor que el propio mercado cuando colapsó por sí mismo. Se levantó tanto polvo, tanto humo y trozos de escombros volaron en direcciones aleatorias de manera tan enloquecida que varios de los fragmentos de madera y metal salían exparcidos a varios de los agentes de la Marina allí presentes. No sabía qué había pasado porque había cerrado sus ojos justo en el instante que sintió el impacto de las dos manos chocando entre sí. Estaba preocupado que el daño de la misma lastimase a la mujer que más quería, pero necesitaba, sí o sí, evitar seguir prolongando aquella situación que se había salido tan fuertemente de control y, ganando un poco de tiempo con el humo, la polvareda y los fragmentos voladores de escombros volando por doquier, escapar con la chica de su vida que, herida, podría tratarla muy poco después -¡Vamos, Gwen! ¡Apuesto un millón de berries a que nos dejarán de joder por un tiempo!- exclamó el chico que, atrapando a la chica herida y aprovechando la fuerte distracción, comenzaba a correr hacia el norte de aquel mercado para, así, no explicarle a Sohem que casi fueron capturados por las fuerzas de autoridad y tuviese que intervenir en un escándalo en el que les cortaría una pierna, o dos.
A su vez, el retumbar de las pisadas empezaba a incrementarse de forma tan progresiva que si alertaba al muchacho, sin duda alguna, ocurriría lo mismo con su compañera de velo blanco que gozaba de una audición excelsa. Protegidos por los escombros de una de las tiendas destrozadas por la turba furiosa, el muchacho buscaba que su compañera se mantuviese aferrada a él, dictaminando el paso para el proceder de escape del chico desnudo y ensangrentado -Al menos pude arrebatarle algo.- sentía aquel bulto en el antebrazo derecho, justo por dentro de su guante. El Marine parecía no haberlo notado, pero aquel empujón parecía haber logrado alguna que otra cosilla aunque no había tenido ni el más mínimo ápice de tiempo para saber el qué le había quitado -Gwen.- musitó su nombre, a la par podía escucharse el tono de voz de un agente completamente diferente al veterano y desgastado tono de voz del superior al que se había enfrentado, dejándole más de una herida en su cuerpo -Cuando de la orden, mantente aferrada a mi. Tenemos que salir pitando antes de que esto se ponga mucho peor.- con su acotación, buscaba que ella atendiera a la orden sencilla del chico que, alejado a múltiples metros y fácil de reconocer su posición debido a que tenía localizada su voz, el muchacho prestaba atención.
"Capturen a Owen Yang y Gwendolyn, usen fuerza necesaria" fue suficiente que tuvo que escuchar el chico de cabellos rojos para empezar a tensar su cuerpo y, progresivamente, mientras el goteo sanguíneo embadurnaba un poco a su compañera e igual lo hacía con el suelo, dejando un manchón que pintaba un suelo amarillento a uno carmesí y restos de polvo se pegaban sobre la planta de sus pies e, igualmente, lo hacía el profundo corte que tenía, decorándose por destellos amarillos -Gwen, voy a intentar una cosa.- podían escucharse las pisadas una y otra vez, amplificándose en intensidad -Agárrate a mi lo más fuerte que puedas.- comenzó a mirar ambas palmas. Podían escucharse a los que, muy probablemente, eran agentes que estaban rastreando a los dos jóvenes en apuros. Tablones que se levantaban y se tiraban hacia un costado. Tuvos metálicos repiqueteando. El tiempo se agotaba. Levantó la mirada, mirando hacia ningún lugar.
![[Imagen: WXIUoSE.png]](https://i.imgur.com/WXIUoSE.png)
-Ni se te ocurra fallarme, poderes de mierda.-
No sabía exactamente cómo lo hacía, así que simplemente se limitó a entender su funcionamiento. Empezó a enrrollar y estirar los dedos, como si estos tuviesen jabón y fuesen pegajosos, intentando secarlos. Los sacudió como si estuviesen enjabonados. El sol había golpeado demasiado en la copa de su cabeza y la intensidad del combate que lo había mantenido jadeando lo había envuelto en esa densa y difícil de explicar capa de sudor, una que no entendía ni porqué se comportaba como lo hacía -Uno.- susurro, muy para sus adentros -Dos.- unas pisadas que estaban prácticamente delante de ellos, comenzando a tomar uno de los escombros y pudiendo verse, a simple vista, los cabellos rojos y llamativos del pelirrojo.
![[Imagen: V9v2oBr.png]](https://i.imgur.com/V9v2oBr.png)
-¡TRES!-
Owen, estirando los brazos de par en par y de lado a lado (Como si estuviese realizando una brazada o ubicándolos en "T") buscó prolongar la distancia lo máximo que pudo. Apuntó hacia abajo, reconociendo qué es lo que podía ocurrir. Desde debajo de Owen (Más o menos la ingle) empezó a brotar un brillo gigantesco, abrumador, uno que generaba un resplandor casi instantáneo. El choque de las manos provocó una explosión tan enorme que provocó un caos aún mayor que el propio mercado cuando colapsó por sí mismo. Se levantó tanto polvo, tanto humo y trozos de escombros volaron en direcciones aleatorias de manera tan enloquecida que varios de los fragmentos de madera y metal salían exparcidos a varios de los agentes de la Marina allí presentes. No sabía qué había pasado porque había cerrado sus ojos justo en el instante que sintió el impacto de las dos manos chocando entre sí. Estaba preocupado que el daño de la misma lastimase a la mujer que más quería, pero necesitaba, sí o sí, evitar seguir prolongando aquella situación que se había salido tan fuertemente de control y, ganando un poco de tiempo con el humo, la polvareda y los fragmentos voladores de escombros volando por doquier, escapar con la chica de su vida que, herida, podría tratarla muy poco después -¡Vamos, Gwen! ¡Apuesto un millón de berries a que nos dejarán de joder por un tiempo!- exclamó el chico que, atrapando a la chica herida y aprovechando la fuerte distracción, comenzaba a correr hacia el norte de aquel mercado para, así, no explicarle a Sohem que casi fueron capturados por las fuerzas de autoridad y tuviese que intervenir en un escándalo en el que les cortaría una pierna, o dos.
Defuse the bomb:
-Hablo- , Narro , -Pienso-
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