10-11-2023, 12:24 AM
La grandullona me hizo caso y volvió a su forma normal tras su último golpe. Estábamos llamando demasiado la atención y era hora de parar. Me sacudí la ropa del polvo que levantamos mientras me decía que le apetecía un batido para reponer fuerzas. - Me parece bien Sasha. Vayamos a buscar un buen sitio - Le dije a la grandullona apoyando su idea. Fuimos a buscarlo y para mi sorpresa, Sasha decidió entrar a un sitio apto para todas las edades. Esto solo reforzaba más mi idea de que realmente detrás de ese gran aspecto hay una niña o adolescente. Pero decidí entrar con ella, realmente lo que buscábamos más era el descanso que otra cosa.
Le dije a Sasha que esperase en una mesa alejada, más que nada por su gran tamaño era donde podría estar más cómoda. Me acerqué a la barra y pedí un zumo natural de naranja para mí y un batido de chocolate para la grandullona, solamente que en un vaso un poco más grande de lo normal, ya que uno estándar podría quedársele corto. Cogí todo y lo llevé a la mesa.
Sasha estaba disfrutando mucho del batido, la gustaba - ¿Está bueno? - Le pregunté con una leve sonrisa, a lo que ella me respondió con una mirada llena de ilusión que le encantaba, que incluso estaban mejor que los del North Blue. Una declaración interesante que me hizo pensar hondamente, pero quizás era muy pronto para sacar conclusiones. A continuación me preguntó que de donde venía yo - Vengo de una isla del East Blue, literalmente el lado opuesto al tuyo - La dije mientras movía levemente el vaso del zumo de naranja - Y oye Sasha, tengo 30 años ¿Tan viejo parezco? - Acabé con una pequeña carcajada.
- Y dime Sasha, ¿cuántos años tienes tú? Y sobre todo, ¿Cómo has conseguido llegar hasta esta Isla? Estás muy lejos de casa - Intenté preguntar de una manera desinteresada y amable. Por un momento, me estaba sintiendo mal, Sasha no me da la impresión de que sea una mala persona. Pero algo dentro de mí necesitaba saber si la grandullona era la misma Sasha que vi en aquella plataforma, la cual, no sé si en su momento, me vio a mí cuando ayudó a Sohem. Si eso era cierto, era la misma del cartel Wanted.
Seguí moviendo el vaso del zumo lentamente, apenas le había pegado un sorbo.
Le dije a Sasha que esperase en una mesa alejada, más que nada por su gran tamaño era donde podría estar más cómoda. Me acerqué a la barra y pedí un zumo natural de naranja para mí y un batido de chocolate para la grandullona, solamente que en un vaso un poco más grande de lo normal, ya que uno estándar podría quedársele corto. Cogí todo y lo llevé a la mesa.
Sasha estaba disfrutando mucho del batido, la gustaba - ¿Está bueno? - Le pregunté con una leve sonrisa, a lo que ella me respondió con una mirada llena de ilusión que le encantaba, que incluso estaban mejor que los del North Blue. Una declaración interesante que me hizo pensar hondamente, pero quizás era muy pronto para sacar conclusiones. A continuación me preguntó que de donde venía yo - Vengo de una isla del East Blue, literalmente el lado opuesto al tuyo - La dije mientras movía levemente el vaso del zumo de naranja - Y oye Sasha, tengo 30 años ¿Tan viejo parezco? - Acabé con una pequeña carcajada.
- Y dime Sasha, ¿cuántos años tienes tú? Y sobre todo, ¿Cómo has conseguido llegar hasta esta Isla? Estás muy lejos de casa - Intenté preguntar de una manera desinteresada y amable. Por un momento, me estaba sintiendo mal, Sasha no me da la impresión de que sea una mala persona. Pero algo dentro de mí necesitaba saber si la grandullona era la misma Sasha que vi en aquella plataforma, la cual, no sé si en su momento, me vio a mí cuando ayudó a Sohem. Si eso era cierto, era la misma del cartel Wanted.
Seguí moviendo el vaso del zumo lentamente, apenas le había pegado un sorbo.
