03-03-2026, 11:36 PM
—Hmmm… Panaberto, ¿cómo te has llevado con tus compañeros Mushis?
El Den Den no hace ningún gesto. Hae-won simplemente suspira mientras lleva al comunicador a su lugar. No por nada será su compañero de viaje por quién sabe cuánto tiempo, y el hecho de ponerle nombre —una idea que Nyra trajo a la mesa y que a Hae-won le pareció chistosa en su momento— le ayuda a familiarizarse más con aquel ser.
Parecen piedras, diría la gente. Es un simple comunicador, pensarán otros, pero para Hae-won… Bueno, también lo es. No puede negar que ha pedido prestados varios de los Den Den Mushi de sus compañeros cuando ella no tenía el propio, tomándolos como simples herramientas que debía cuidar por el solo hecho de que no eran suyos.
Ahora tiene el suyo propio.
—Por cierto, Kael —La mirada de Hae-won se vuelve más suave de lo normal, más cuidada, más propia. Hace su característico movimiento de acomodar su cabello tras la oreja—: gracias por comprarlos, y también por el dinero para reparar el barco. Tenemos que hablar de modificaciones, porque aún está demasiado endeble como para soportar viajes extremadamente largos… ¿Deberíamos comprar más tablas de madera o herramientas más sofisticadas? ¿Cuánto nos costaría todo eso?
Son preguntas que están más orientadas a responder ella, ya que debería averiguar precios y calidad en los lugares donde tengan que ir. Briss es un reino que podría ayudarlos a abastecerse, pero ella cree que podría realizar más reparaciones en Baterilla, porque allí tendría más acceso a los recursos de la marina.
Sonríe luego de contabilizar el dinero. Piensa que, tal vez, tenga que conseguir un poquito más en caso de que sea extremadamente necesario. Sin embargo, el solo hecho de tener un barco es algo que le trae una paz indescriptible e inconmensurable.
Y ahora también tiene un Den Den Mushi nuevo.
Un Panaberto. Un nuevo compañero para su familia.
El Den Den no hace ningún gesto. Hae-won simplemente suspira mientras lleva al comunicador a su lugar. No por nada será su compañero de viaje por quién sabe cuánto tiempo, y el hecho de ponerle nombre —una idea que Nyra trajo a la mesa y que a Hae-won le pareció chistosa en su momento— le ayuda a familiarizarse más con aquel ser.
Parecen piedras, diría la gente. Es un simple comunicador, pensarán otros, pero para Hae-won… Bueno, también lo es. No puede negar que ha pedido prestados varios de los Den Den Mushi de sus compañeros cuando ella no tenía el propio, tomándolos como simples herramientas que debía cuidar por el solo hecho de que no eran suyos.
Ahora tiene el suyo propio.
—Por cierto, Kael —La mirada de Hae-won se vuelve más suave de lo normal, más cuidada, más propia. Hace su característico movimiento de acomodar su cabello tras la oreja—: gracias por comprarlos, y también por el dinero para reparar el barco. Tenemos que hablar de modificaciones, porque aún está demasiado endeble como para soportar viajes extremadamente largos… ¿Deberíamos comprar más tablas de madera o herramientas más sofisticadas? ¿Cuánto nos costaría todo eso?
Son preguntas que están más orientadas a responder ella, ya que debería averiguar precios y calidad en los lugares donde tengan que ir. Briss es un reino que podría ayudarlos a abastecerse, pero ella cree que podría realizar más reparaciones en Baterilla, porque allí tendría más acceso a los recursos de la marina.
Sonríe luego de contabilizar el dinero. Piensa que, tal vez, tenga que conseguir un poquito más en caso de que sea extremadamente necesario. Sin embargo, el solo hecho de tener un barco es algo que le trae una paz indescriptible e inconmensurable.
Y ahora también tiene un Den Den Mushi nuevo.
Un Panaberto. Un nuevo compañero para su familia.
