04-03-2026, 11:31 PM
(Última modificación: 04-03-2026, 11:51 PM por Nyra Kuroshiro.)
Estaba ya en la proa, dándole su mushi mushi a Kael, cuando mis orejas se agitan ante las palabras de Dimitri. ¡¿Ángel?! ¡¿Cita?!
―¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!
Grito felizmente hasta apoyarme en la barandilla, observándolos desde arriba agitando una mano a ambos.
―¡Que os vaya muy bien en la citaaaaaaaaa! ¡¡Dimitri, cómprale flores a tu ángel!! ¡Hae-Won, luego me tienes que decir el apodo de Dimitriiii! ¡Hacéis una muy bonita parejaaa! ¡Cenad juntos con velaaas! ¡No volváis esta nocheeee!
Ah, espera, ¿van a irse con esa ropa o van a cambiarse antes?
―¡Ay, no! ¡Hae-Won, Hae-Won, esperaaaaaaaaa!
Corro hacia ella, cogiéndola enseguida del brazo y arrastrándola hasta dentro del barco.
―¡No puedes irte así! ¡¡Tengo el vestido PERFECTO para ti!!
En cuanto la secuestro y la meto en la habitación vacía que me está sirviendo de camarote, empiezo a abrir mochilas e inicio una lluvia de prendas que llega hasta el techo.
―¡Miraaaaaaaaaaaaaaaa!
Empiezo a sacar faldas, tops, vestidos, tacones, bolsos… ¡hasta que al fin doy con las dos prendas que buscaba, el conjunto perfecto a juego con sus ojos!
―¡Venga, Hae-Won, pruébatelo! ¡Como tiene una falda, la altura no importa! ¡¡Seguro que te queda genial!! ¡Voy buscando el bolso y los zapatos a juego! Por cierto, ¡¿sabías que a Rigoberto le gusta Panaberto?! ¡¿También ellos deberían ir conjuntados?! ¡Tengo unos lacitos que les pueden valer de pajaritas!
Le tiro las prendas casi a la cara y de inmediato sigo abriendo bolsas con cosas hasta dar con los objetos buscados y los tiro sobre mi hamaca.
―¡¡Venga, venga, quiero que te veas en el espejo!!
Digo lo último señalando un espejo de cuerpo entero que me había ingeniado para atar firmemente a distintos elementos de la habitación. ¡No podía arriesgarme a que pudiera caerse con los vaivenes del barco! ¡¡Las chicas tenemos derecho a estar divinas siempre!! ¡¡Por la hermandaaaad!!
―Oh, espera, ¡el maquillaje!
De inmediato, saco un bonito y amplísimo neceser con todo tipo de brochas en la tapa y con muchas cosas en su interior: cajas de sombras de ojos, pinturas de labios, lápices labiales y de ojos de tooodos los colores, tres frasquitos de perfume envueltos en telas para que no se rompan… ¡Espera! ¡Falta algo muy importante!
―¡Hae-Won! ¡¿Qué ropa interior vas a llevar?!
―¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!
Grito felizmente hasta apoyarme en la barandilla, observándolos desde arriba agitando una mano a ambos.
―¡Que os vaya muy bien en la citaaaaaaaaa! ¡¡Dimitri, cómprale flores a tu ángel!! ¡Hae-Won, luego me tienes que decir el apodo de Dimitriiii! ¡Hacéis una muy bonita parejaaa! ¡Cenad juntos con velaaas! ¡No volváis esta nocheeee!
Ah, espera, ¿van a irse con esa ropa o van a cambiarse antes?
―¡Ay, no! ¡Hae-Won, Hae-Won, esperaaaaaaaaa!
Corro hacia ella, cogiéndola enseguida del brazo y arrastrándola hasta dentro del barco.
―¡No puedes irte así! ¡¡Tengo el vestido PERFECTO para ti!!
En cuanto la secuestro y la meto en la habitación vacía que me está sirviendo de camarote, empiezo a abrir mochilas e inicio una lluvia de prendas que llega hasta el techo.
―¡Miraaaaaaaaaaaaaaaa!
Empiezo a sacar faldas, tops, vestidos, tacones, bolsos… ¡hasta que al fin doy con las dos prendas que buscaba, el conjunto perfecto a juego con sus ojos!
―¡Venga, Hae-Won, pruébatelo! ¡Como tiene una falda, la altura no importa! ¡¡Seguro que te queda genial!! ¡Voy buscando el bolso y los zapatos a juego! Por cierto, ¡¿sabías que a Rigoberto le gusta Panaberto?! ¡¿También ellos deberían ir conjuntados?! ¡Tengo unos lacitos que les pueden valer de pajaritas!
Le tiro las prendas casi a la cara y de inmediato sigo abriendo bolsas con cosas hasta dar con los objetos buscados y los tiro sobre mi hamaca.
―¡¡Venga, venga, quiero que te veas en el espejo!!
Digo lo último señalando un espejo de cuerpo entero que me había ingeniado para atar firmemente a distintos elementos de la habitación. ¡No podía arriesgarme a que pudiera caerse con los vaivenes del barco! ¡¡Las chicas tenemos derecho a estar divinas siempre!! ¡¡Por la hermandaaaad!!
―Oh, espera, ¡el maquillaje!
De inmediato, saco un bonito y amplísimo neceser con todo tipo de brochas en la tapa y con muchas cosas en su interior: cajas de sombras de ojos, pinturas de labios, lápices labiales y de ojos de tooodos los colores, tres frasquitos de perfume envueltos en telas para que no se rompan… ¡Espera! ¡Falta algo muy importante!
―¡Hae-Won! ¡¿Qué ropa interior vas a llevar?!
