[Pasado] Clocks | Privado
#3
La importancia de las memorias está tanto en los detalles cruciales como en el espacio que habitan, y la playa, con los puestos de tantos comerciantes en los alrededore generaba un oleaje de murmullos que iba y venía conforme al sonido de las palabras que Ashera pronunciaba. Shin no podía evitar volcar toda su atención en ella, y aunque en ocasiones respondía con extrema simpleza y efectividad, la propia presencia de la fémina era un lujo que valía la pena experimentar, ofreciendo vistazos a sus intenciones en el mero movimiento de su cuerpo, o miradas acompañadas de sonrisas que sólo existían en instantes fugaces, destinadas a transmitir sentimientos específicos.

Apartó la vista ante la arena que sus alas levantaron, y no volvió a observarla de reojo hasta que la escuchó nuevamente, matizando las palabras dedicadas instantes atrás a modo de respuesta. Su pregunta había nacido desde la legítima curiosidad, plantando ciertas intrigas que juraría, iban a resolverse en poco tiempo, pues la sensación tan expectante lo estaba consumiendo a fuego lento, como si sus mayores deseos se deslizaran entre las manos, sin dejar de sentirse. Poseyendo sin sostener a medida que la tentación continúa mermando las sutilezas.

Las distancias forman parte del juego previo, y decide respetarlas, sin apurarse, gozando los pequeños destellos de impotencia que lo causado por ella enciende en su interior, con una sonrisa en los labios desvelando la suma tranquilidad que exterioriza habitualmente, y por qué no, luciendo destellos del ego que siempre lo acompaña.

Esa exclusividad manda, porque sigue el hilo plantado por él al principio, comentándole que el breve intercambio que tuvieron y la forma en que la salvó del problema fueron suficientes para que desde su juicio, lo considerara digno de acompañarla, entrando nuevamente en el terreno tan frágil de la tentación. —Eso significa que tienes buen ojo. —contestó, dándole la razón y validando el pequeño halago, porque en una persona como él ese tipo de cuestiones siempre son de bien recibir, y adora remarcarlo.

Su cuello libre al pronunciar esas palabras, el modo en que aquel tatuaje acentuaba sus glúteos... todo parecía medido, hasta los regalos brindados por la mismísima naturaleza. Sólo un loco se arriesgaría a perder una oportunidad semejante, de compartir el mismo espacio con una mujer como Ashera.

La observó continuar con las compras, su inclinación, y para no pecar de pervertido decidió en ese instante desviar su propia mirada, encontrando en la distancia un puesto de vinos que se veía medidamente refinado, un lugar al que sin duda le haría una visita a medida que se acercaran. Cuando sintió las palabras de su compañía, acompañadas del calor de su cuerpo mediante la cercanía, volvió a observarla, sus ojos cerúleos ofreciendo ese mismo brillo etéreo cautivador, levemente sorprendido por lo que le dijo, enalteciendo lo especial del encuentro. —Prefiero no saber lo que suma, es más divertido así. —leer sus gestos, los avances mínimos o cuándo retrocedía, escuchar afirmaciones semejantes hacía parecer que necesitaba una guía para actuar alrededor de ella.

Y no era el caso.

'Cocinar despacio', entendió perfectamente el subtexto de la frase, y eso enmarcó una media sonrisa pasajera en labios del marine, quien le permitió terminar y exponer su punto, sintiendo los escalofríos del roce, una mezcla de temperaturas idílica ante la tensión vivida entre los dos. Y si bien, prefirió regalar un sutil silencio para que las palabras de Ashera reposasen en la escena y aún más importante, tomasen su debida forma, con lo siguiente no pudo quedarse callado, ya que le estaba ofreciendo una vía de escape.

—Es mejor caminar a la par, ¿no crees? —contestó, pues nunca creyó en los conceptos de correr atrás de nadie aunque dada su personalidad tan narcisista, era posible que haya dejado en el camino unos cuantos corazones rotos que intentaron por todos los medios llegar a él, ignorados por el desdén de un Hasegawa relativamente críptico e impredecible. Siempre resultaba complicado saber si sólo está jugando o se toma algo de lo que sucede en serio, y desde luego esa misma anomalía social del albino podía llegar a tomar forma en esa interacción, de no ser porque estaba genuinamente interesado.

—Siendo sincero, hay un puesto que me gustaría visitar, pero lo tenemos cerca, así que no hace falta separarnos mucho tiempo... —concluyó, dándose la vuelta, aunque observando una última vez a Ashera de perfil —Espero que te guste el buen vino. —añadió previo a tomar distancia, acercándose al lugar en cuestión.

Desde la perspectiva de la mujer, Hasegawa no se demoraría demasiado. Una pequeña conversación, el intercambio de bienes y lo tendría nuevamente caminando hacia ella con bolsa en mano —Lo más añejado de su catálogo, nunca entenderé por qué el buen alcohol es tan caro... pero seguro valdrá la pena. —dispuesto a continuar con el paseo, hace el ademán con el cuerpo, dejándole la iniciativa a Ashera porque por obvios motivos, no sabía donde vivía.

—Como ves, no volví sobre ningún paso. —confirmó, mirándola de reojo mientras continuaban el paseo en dirección al río, quedándose con lo que ella le había dicho y buscando redoblar la apuesta, al menos para dejar muy en claro su interés por ella —Y si hablamos de perseguir, no tendría problemas en intentar atraparte. —un leve vistazo a las alas negras de Ashera sería suficiente para ejemplificar el motivo de sus siguientes palabras.

—Incluso si te pones a volar. —el tono de albino se vuelve dulce, como una pequeña probada de miel. Suave como para no empalagar, pero igualmente adictivo.
[Imagen: vEBNZb3.png]
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[Pasado] Clocks | Privado - por Hasegawa Shin - 02-02-2026, 01:05 AM
RE: [Pasado] Clocks | Privado - por Hasegawa Shin - 05-03-2026, 12:44 AM

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