El puerto de Baquella no estaba preparado para Kazan, ni para lo que se le venia encima; no en el sentido metafórico si no literal. Y Kazan lo sabía, claro que lo sabia. No era arrogancia ni ideas de que el era superior a todos. Era geometría y matemática aplicada al tamaño de los que allí iban. A diez metros de altura sus pasos marcaban el suelo allí por donde pisaba, dejando huellas que bien podria ocupar dos o tres pies de una persona de tamaño normal. La sombra que proyectaba bajo el sol era enorme, casi parecía una sombrilla viviente para las dos personas que caminaban con el. A diez metros de altura Kazan aguantaba el calor veraniego de forma diferente, allí arriba no había toldos que lo amparaban de los rayos incesantes del sol.
Se encontraba fumando, por supuesto que fumaba ya que la situacion lo ameritaba, eso y que necesitaba matar los nervios. La pipa descansaba entre los dedos de su mano izquierda aunque de vez en cuando se la llevaba a la boca para darle una calada larga y tranquila y de cada calada salía una nube blanca que era rápidamente dispersada por el viento. A su derecha Seraphine y a su izquierda Mizuki. Los tres avanzaban hacia el muelle con una cadencia que era, aparatosa. Tres individuos que median dos metros y medio, tres metros y medio y diez metros entre tanta gente de tamaño normal, para ellos pequeños. ¿El peso combinado de los tres? Mejor no lo hablamos, pero la sutileza no formaba parte de su apellido. "Somos discritos, muy discretos." La ironía le salio sola y en voz baja, para que solo lo escuchara sus compañeras. No había forma de que un individuo azul de diez metros pasara inadvertido en ningún puerto del mundo y si le sumamos una gyojin amarilla y una alada rosa no mejoraba el asunto y mas donde los marines patrullaban con esa cadencia. Los vio distribuidos desde lejos a todos, quizas por eso pudo evitarlos aun haciendo ruido, antes de que lo vieran a él.
Y entre todos esos marines la vio, apareció una cabellera blanca.
Sus ojos dejaron de patinar entre los uniformes de los marines y se fijaron en uno solo. Unos dieciocho metros separaban su posición actual de la silueta apostada junto al barco de casco azul marino. No necesitaba medir con precisión para saber quién era. La posición, las gafas oscuras, la katana al cinto y por suerte no estaba lanzando rayos.
Hasegawa Shin.
La mano derecha de Kazan subio para encontrarse con su callar y lo apretó entre sus dedos. No era miedo, el habia conocido el miedo y sabia cual era la sensacion. Era un recuerdo amarco mas bien. Recordó aquel enfrentamiento en el embarcadero y como la luz atraveso su carne, huesos y musculos. Dio una calada larga. -Por las profundidades...- murmuró, demasiado bajo para que nadie lo escuchara como otra cosa que una exhalación, su mano esta vez subio a sus cuernos, acariciandolos pensando. Su mirada bajó hasta Seraphine, a su derecha, luego a Mizuki. La División Corriente Libre no había llegado hasta aquí para convertir un muelle en un campo de cuentas pendientes de uno de los integrantes. -Escuchad bien, ese marine de allá y yo tenemos historia y quizas alguna cuenta pendiente.- Con la mirada bastaba, cualquier gesto brusco por parte de el llamaba mucho la atencion. -No nos conviene cruzar palabras hoy. Vamos al registro, damos los nombres, subimos al ferry y ya.-
Avanzó hacia el stand con lentitud y cuidado. -Muy buenas, caballero- Comentaría en voz baja para no llamar demasiado la atención y no importunarlo. Kazan se puso en cuclillas, reduciendo su silueta a algo menos enorme y apoyó los codos en las rodillas con la pipa todavía entre los dedos, el Kanaboo en su espalda. -Solo quiero registrarme para subir. Mi nombre es Kazan un Wotan el South Blue.-
Tras eso avanzaría hacia el ferry esperando a mis compañeras dentro del mismo.
![[Imagen: Mxooys3.jpeg]](https://i.imgur.com/Mxooys3.jpeg)
Se encontraba fumando, por supuesto que fumaba ya que la situacion lo ameritaba, eso y que necesitaba matar los nervios. La pipa descansaba entre los dedos de su mano izquierda aunque de vez en cuando se la llevaba a la boca para darle una calada larga y tranquila y de cada calada salía una nube blanca que era rápidamente dispersada por el viento. A su derecha Seraphine y a su izquierda Mizuki. Los tres avanzaban hacia el muelle con una cadencia que era, aparatosa. Tres individuos que median dos metros y medio, tres metros y medio y diez metros entre tanta gente de tamaño normal, para ellos pequeños. ¿El peso combinado de los tres? Mejor no lo hablamos, pero la sutileza no formaba parte de su apellido. "Somos discritos, muy discretos." La ironía le salio sola y en voz baja, para que solo lo escuchara sus compañeras. No había forma de que un individuo azul de diez metros pasara inadvertido en ningún puerto del mundo y si le sumamos una gyojin amarilla y una alada rosa no mejoraba el asunto y mas donde los marines patrullaban con esa cadencia. Los vio distribuidos desde lejos a todos, quizas por eso pudo evitarlos aun haciendo ruido, antes de que lo vieran a él.
Y entre todos esos marines la vio, apareció una cabellera blanca.
Sus ojos dejaron de patinar entre los uniformes de los marines y se fijaron en uno solo. Unos dieciocho metros separaban su posición actual de la silueta apostada junto al barco de casco azul marino. No necesitaba medir con precisión para saber quién era. La posición, las gafas oscuras, la katana al cinto y por suerte no estaba lanzando rayos.
Hasegawa Shin.
La mano derecha de Kazan subio para encontrarse con su callar y lo apretó entre sus dedos. No era miedo, el habia conocido el miedo y sabia cual era la sensacion. Era un recuerdo amarco mas bien. Recordó aquel enfrentamiento en el embarcadero y como la luz atraveso su carne, huesos y musculos. Dio una calada larga. -Por las profundidades...- murmuró, demasiado bajo para que nadie lo escuchara como otra cosa que una exhalación, su mano esta vez subio a sus cuernos, acariciandolos pensando. Su mirada bajó hasta Seraphine, a su derecha, luego a Mizuki. La División Corriente Libre no había llegado hasta aquí para convertir un muelle en un campo de cuentas pendientes de uno de los integrantes. -Escuchad bien, ese marine de allá y yo tenemos historia y quizas alguna cuenta pendiente.- Con la mirada bastaba, cualquier gesto brusco por parte de el llamaba mucho la atencion. -No nos conviene cruzar palabras hoy. Vamos al registro, damos los nombres, subimos al ferry y ya.-
Avanzó hacia el stand con lentitud y cuidado. -Muy buenas, caballero- Comentaría en voz baja para no llamar demasiado la atención y no importunarlo. Kazan se puso en cuclillas, reduciendo su silueta a algo menos enorme y apoyó los codos en las rodillas con la pipa todavía entre los dedos, el Kanaboo en su espalda. -Solo quiero registrarme para subir. Mi nombre es Kazan un Wotan el South Blue.-
Tras eso avanzaría hacia el ferry esperando a mis compañeras dentro del mismo.
![[Imagen: Mxooys3.jpeg]](https://i.imgur.com/Mxooys3.jpeg)
Resumen
Karmas
