08-03-2026, 03:23 PM
El verano siempre se hacía notar, incluso en los rincones más olvidados del mar. El aire cálido se pegaba a la piel como una segunda capa y el sol parecía no tener intención de ocultarse nunca, pero en Baterilla tenía algo diferente, allí el calor venía acompañado del olor salado del océano y del murmullo constante de las olas rompiendo contra el muelle, desde que Sigrid había sido asignada como marine, aquella isla se había convertido en su mundo, entrenamientos, patrullas, guardias nocturnas y alguna que otra pelea que nunca faltaba en un puerto lleno de marineros y viajeros.
Por eso mismo, cuando llegó la orden, la vikinga tardó unos segundos en procesarla, no era una patrulla, ni un arresto, era una misión y además fuera de la isla. El destino tampoco era cualquier lugar. Nada menos que el New Era Joy Park, el famoso parque de entretenimiento ubicado en Cabos Gemelos, del que hablaban viajeros y periódicos como si fuera la maravilla del mar. Un sitio donde la diversión parecía no tener límites, espectáculos, atracciones, comida extravagante y visitantes llegados de todos los rincones del mundo, incluso los propios representantes del parque estaban facilitando el transporte para civiles que quisieran visitarlo.
Aunque claro ese no era exactamente el caso de Sigrid. La vikinga observaba el barco de la Marina desde el muelle, con los brazos cruzados y la alabarda apoyada sobre el hombro. No viajaria como turista, iba de uniforme, bajo órdenes directas y con un deber que cumplir junto a su división, Juan que se habia convertido en una tortuga, Enji encima de el como si fuera su transporte personal, Masami saludando a las demas divisiones con un entusiasmo enorme. Aquello le producía una mezcla extraña de emociones, curiosidad, felicidad, miedo, porque nunca había salido realmente de Baterilla desde que entró al servicio y esa chispa de emoción que aparece cuando algo nuevo está por comenzar.
—Así que ¿un parque de diversiones, eh?— murmuró para sí misma, rascándose la barbilla con expresión pensativa, —Necesitamos un barco así definitivamente Juanchi. — pero en cuanto iba a subir al barco con el resto de su grupo recordó algo importante, tenia un paquete que entregar a alguien de la división 75 asi que se desvió solo un poco para encontrarlos antes de que subiera a su propio barco, porque si, la división 75 tenia su propio barco, mientras que nosotros, bueno, nosotros somos responsables y es lo que importa.
—Oye Milkichi, tengo esto para ti, lo enviaron desde la base para un marine de la división 75, esas son dos cajas de municiones para el tirador de tu división. — La vikinga ni siquiera podía recordar el nombre de la persona a la que tenia que entregar las balas, según era Milkichi, Dichichi, Denpipi, ni siquiera se acordó el nombre asi que se lo entregó al primero que vió y lo llamó milkichi como si fuera la persona correcta.
Luego volvió con su propia división y subió la rampa del barco con pasos pesados pero seguros, el casco brillando bajo el sol del verano y sus botas resonaron contra la madera de la cubierta mientras miraba el horizonte abierto que se extendía más allá de la isla.—Bueno, si esto es una misión, entonces vamos a hacerla bien.— dijo con una sonrisa enorme que terminó rompiendo la seriedad de su rostro. —¡Espero que al menos vendan comida gigante!.— de pronto el ritmo de la voz de Masami comenzó a extenderse por el barco junto al sonido de sus maracas lo que hizo que inevitablemente Sigrid sonriera como si fuese una niña pequeña al ver los movimientos de su compañero de división.
Por eso mismo, cuando llegó la orden, la vikinga tardó unos segundos en procesarla, no era una patrulla, ni un arresto, era una misión y además fuera de la isla. El destino tampoco era cualquier lugar. Nada menos que el New Era Joy Park, el famoso parque de entretenimiento ubicado en Cabos Gemelos, del que hablaban viajeros y periódicos como si fuera la maravilla del mar. Un sitio donde la diversión parecía no tener límites, espectáculos, atracciones, comida extravagante y visitantes llegados de todos los rincones del mundo, incluso los propios representantes del parque estaban facilitando el transporte para civiles que quisieran visitarlo.
Aunque claro ese no era exactamente el caso de Sigrid. La vikinga observaba el barco de la Marina desde el muelle, con los brazos cruzados y la alabarda apoyada sobre el hombro. No viajaria como turista, iba de uniforme, bajo órdenes directas y con un deber que cumplir junto a su división, Juan que se habia convertido en una tortuga, Enji encima de el como si fuera su transporte personal, Masami saludando a las demas divisiones con un entusiasmo enorme. Aquello le producía una mezcla extraña de emociones, curiosidad, felicidad, miedo, porque nunca había salido realmente de Baterilla desde que entró al servicio y esa chispa de emoción que aparece cuando algo nuevo está por comenzar.
—Así que ¿un parque de diversiones, eh?— murmuró para sí misma, rascándose la barbilla con expresión pensativa, —Necesitamos un barco así definitivamente Juanchi. — pero en cuanto iba a subir al barco con el resto de su grupo recordó algo importante, tenia un paquete que entregar a alguien de la división 75 asi que se desvió solo un poco para encontrarlos antes de que subiera a su propio barco, porque si, la división 75 tenia su propio barco, mientras que nosotros, bueno, nosotros somos responsables y es lo que importa.
—Oye Milkichi, tengo esto para ti, lo enviaron desde la base para un marine de la división 75, esas son dos cajas de municiones para el tirador de tu división. — La vikinga ni siquiera podía recordar el nombre de la persona a la que tenia que entregar las balas, según era Milkichi, Dichichi, Denpipi, ni siquiera se acordó el nombre asi que se lo entregó al primero que vió y lo llamó milkichi como si fuera la persona correcta.
Luego volvió con su propia división y subió la rampa del barco con pasos pesados pero seguros, el casco brillando bajo el sol del verano y sus botas resonaron contra la madera de la cubierta mientras miraba el horizonte abierto que se extendía más allá de la isla.—Bueno, si esto es una misión, entonces vamos a hacerla bien.— dijo con una sonrisa enorme que terminó rompiendo la seriedad de su rostro. —¡Espero que al menos vendan comida gigante!.— de pronto el ritmo de la voz de Masami comenzó a extenderse por el barco junto al sonido de sus maracas lo que hizo que inevitablemente Sigrid sonriera como si fuese una niña pequeña al ver los movimientos de su compañero de división.
Cosas Vikingas
![[Imagen: Ndhw6vS.jpeg]](https://i.imgur.com/Ndhw6vS.jpeg)
