Un encuentro de Monstruos Marinos [Ft Juan] Pasado
#1
Día 34 de Verano del año 17
South Blue | Baterilla | Pueblo de Baquella

Desde que dejamos Samba atrás y pusimos rumbo a Baterilla, cada tornillo, cada pieza de metal y cada fragmento de madera útil que tenía en el taller fue desapareciendo poco a poco. Al principio no lo noté demasiado, siempre he trabajado rodeado de materiales, probando mecanismos, rompiendo prototipos y volviendo a empezar, pero esta vez era distinto. No estaba construyendo armas ni herramientas para otros, estaba intentando reconstruirme a mí mismo y en ese proceso agoté todo lo que tenía a bordo. Cada intento fallido significaba más metal fundido, más piezas descartadas, más horas de trabajo tiradas al suelo del taller, cuando finalmente levanté la vista y revisé lo que quedaba en las cajas y cajones, la realidad fue clara, no quedaba nada útil.
 
Eso significaba una sola cosa, tenía que bajar del barco y no quería hacerlo. No era miedo, nunca ha sido miedo, era algo más amargo que eso. Desde que perdí la pierna, los lugares llenos de gente se han vuelto insoportables. Las miradas, incluso cuando intentan disimular, siempre terminan cayendo en el mismo punto. Algunos sienten lástima, otros sienten curiosidad. Algunos simplemente observan como si estuvieran viendo a una bestia herida que logró seguir caminando. No tengo paciencia para ninguna de esas cosas prefiero el ruido de la forja, el olor a aceite y metal caliente, el silencio de un taller donde nadie me mire como si estuviera roto, pero si no salgo no consigo materiales y si no consigo materiales, no puedo seguir trabajando.
 
Apoyé el tridente contra el suelo y me levanté lentamente del banco de trabajo. Cada movimiento todavía exige más esfuerzo del que estoy dispuesto a admitir. El muñón ya cicatrizó, pero el equilibrio sigue siendo una maldita batalla constante. Caminé unos pasos dentro del taller, observando los restos de mis intentos, placas metálicas deformadas, articulaciones que nunca funcionaron, soportes demasiado rígidos, mecanismos que se rompieron con el primer peso real. Cada uno de esos fracasos me recuerda lo lejos que estoy aún de lograr lo que quiero.
 
Quiero la prótesis perfecta, no una simple pierna de madera como la que usaría cualquier marinero mutilado. No una solución temporal para caminar despacio por cubierta, necesito algo que me devuelva la movilidad real. Algo que me permita pelear sin sentir que mi propio cuerpo está traicionándome. Algo que soporte velocidad, fuerza, impacto. Algo que me permita volver a ser el hombre que era antes de aquella noche, porque no pienso quedarme así.
 
No voy a convertirme en una reliquia amarga que observa cómo los demás pelean mientras yo me quedo atrás. No después de todo lo que he perdido, no después de todo lo que aún me queda por hacer, así que no tengo opción. Tomé aire, ajusté el agarre en el tridente y me dirigí lentamente hacia la salida del taller. Baterilla está ahí afuera, llena de mercados, herrerías, astilleros y depósitos donde seguramente encontraré lo que necesito, acero de calidad, madera resistente, engranajes, cuero, cualquier cosa que pueda transformarse en la base de lo que busco.
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Un encuentro de Monstruos Marinos [Ft Juan] Pasado - por Tensui Marlin - 11-03-2026, 02:52 PM

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