12-03-2026, 12:42 AM
Subí a este gran barco con intención de ir a un lugar que desconocía completamente y aún así acepte, pero sabía en el fondo que era una mujer que no tenía absolutamente nada que dar ni nada que recibir, no merecía nada si no tenía sueños, ni motivación, no había nada podía hacer later mi corazón, y no es que se trataba de frialdad, porque las cosas las realizaba con pasión, por dentro y afuera hacia calor, sin embargo, me sentía como vacía, muerta, eso estaba más cerca de pacerlo. Pero no podía distraerme recordándome quién realmente era bajo toda esta ropa. Tras subir, observé de reojo el panorama, la gente reunida en el puerto se subía a sus barcos. Esos barcos tenían con una apariencia más pequeña al que me había subido, también eran otro color, otro diseño, algunos con dibujos extraños en las telas. Podía imaginarme tener mi propio barco, pero no lo deseaba… cualquier barco de quien sea servía de todas formas para ir más allá y más libremente de lo que permiten las demás naves como esta.
Arriba de la nave en la que embarqué las personas son tan peculiares. Sus apariencias son extrañas, también su manera de vestir, aunque no los juzgaba, simplemente porque no me nacía y porque no era un tema que me interesaba, ya estaba vestida también como alguien rara, las monjas son raras y si está tan loca como yo… vaya, peor. Entre las personas me moví para adentrarme al interior, tenía unos largos pasillos, unas puertas y algunas indicaciones. Me recordó un momento que tuve… ah, no sé si lo podía volver a repetiré por aqui. Veamos… Por suerte me encontré con uno de los del personal, al cual me acerqué con un sonrisa y él se dirigió a mi amablemente, queriendo prestar de sus servicios —¡Muack!— Le lancé un beso, pero no me di cuenta —Hola, soy Lana, ¿puedes ayudar a una dama perdida? ¿Cómo te llamas? Estoy buscando al capitán Jisjisjis… Uhm miau. Ya veo, está ocupado… Creo que buscaré el baño, ¿hay uno publico para allá? Ah ¿también en el cuarto? Gracias, me has ayudado. Eso era todo miau— Me mordí el labio cuando el chico me indicó con un gesto a donde quedaba cada cosa… y de repente… en ese entonces la nave hizo un sonido. El personal me explicó que ya íbamos a avanzar. Eso sonaba genial.
Al despedirme de él, tomé la decisión de ir a preguntar por las habitaciones a donde me indicó el otro, ahí había más personal, donde uno de ellos me llevó y me dejó entrar a una. Necesitaba ir al baño y sinceramente casi me asusto al ver mi rostro. ¿Cuanto tiempo no lo había visto? No me podía reconocer, era tan… contradictoria. La cara pálida, los ojos celestes decorados con unas sombras bajo de ellos… Limpiarme el rostro me ayudaba a quitarme un poco el sudor de encima. Escuchaba el correr del agua, pero entre medio… una voz se escuchaba a lo lejos, ¿qué era? Detuve el agua, la voz se le entendia mejor, era sería y dió un aviso de criminales y nombres… Una orden, pero ¿tan mal se iba a poner por unos criminales? ¿De qué tipo era? Salí para sentarme en la cama. Los murmullos que eran parte de esta nave se cortaron y tomó tiempo para que volvieran.
Arriba de la nave en la que embarqué las personas son tan peculiares. Sus apariencias son extrañas, también su manera de vestir, aunque no los juzgaba, simplemente porque no me nacía y porque no era un tema que me interesaba, ya estaba vestida también como alguien rara, las monjas son raras y si está tan loca como yo… vaya, peor. Entre las personas me moví para adentrarme al interior, tenía unos largos pasillos, unas puertas y algunas indicaciones. Me recordó un momento que tuve… ah, no sé si lo podía volver a repetiré por aqui. Veamos… Por suerte me encontré con uno de los del personal, al cual me acerqué con un sonrisa y él se dirigió a mi amablemente, queriendo prestar de sus servicios —¡Muack!— Le lancé un beso, pero no me di cuenta —Hola, soy Lana, ¿puedes ayudar a una dama perdida? ¿Cómo te llamas? Estoy buscando al capitán Jisjisjis… Uhm miau. Ya veo, está ocupado… Creo que buscaré el baño, ¿hay uno publico para allá? Ah ¿también en el cuarto? Gracias, me has ayudado. Eso era todo miau— Me mordí el labio cuando el chico me indicó con un gesto a donde quedaba cada cosa… y de repente… en ese entonces la nave hizo un sonido. El personal me explicó que ya íbamos a avanzar. Eso sonaba genial.
Al despedirme de él, tomé la decisión de ir a preguntar por las habitaciones a donde me indicó el otro, ahí había más personal, donde uno de ellos me llevó y me dejó entrar a una. Necesitaba ir al baño y sinceramente casi me asusto al ver mi rostro. ¿Cuanto tiempo no lo había visto? No me podía reconocer, era tan… contradictoria. La cara pálida, los ojos celestes decorados con unas sombras bajo de ellos… Limpiarme el rostro me ayudaba a quitarme un poco el sudor de encima. Escuchaba el correr del agua, pero entre medio… una voz se escuchaba a lo lejos, ¿qué era? Detuve el agua, la voz se le entendia mejor, era sería y dió un aviso de criminales y nombres… Una orden, pero ¿tan mal se iba a poner por unos criminales? ¿De qué tipo era? Salí para sentarme en la cama. Los murmullos que eran parte de esta nave se cortaron y tomó tiempo para que volvieran.
✝︎ Miau
