13-03-2026, 12:04 AM
Silencio perturbador. En algunos momentos, fracciones de segundo o simplemente un espacio mental todo puede callarse antes de que un suceso importante suceda, antes que algo esté a punto de estallar como si fuera el preludio del caos. Todos estos aspectos son cosas que, de alguna forma u otra, Sanemi ha visto en algún momento de su vida, que las cosas pueden salirse de control de un momento a otro, fino, cortante. Su experiencia y la de Dharma, les ha enseñado a pensar lo más sensatamente posible así las cosas comiencen a caerse por pedazos, así sus emociones y corazón griten que deben plantarse y destruir todo.
Sanemi se plantó tal cual navegante. Su miradaba estaba centrada en su camino, mientras observaba como el resto también estaban atentos a sus tareas. Su única misión es navegar con Buda lo más seguro posible y llegar hasta su destino completos. Su honor como navegante, si existe algo parecido, estaba a prueba. Sus grises se mostraban emocionados, mientras que la sonrisa no desaparecía de su rostro, cualquiera de Rakshasa comprendería que sus emociones están a flor de piel. Buda comenzaba a alejarse y meterse a altamar mezclándose con otro -Oe... oe... Gahahaha ¿Eso se supone que es un tipo de advertencia? -Respecto al escuchar al nombre de quien lidera la tripulación. Esto no lograba hacer otra cosa más que agitar su corazón, pero era su mente quien le traía la calma y su respiración le daba esa pausa que necesitaba para no estancarse.
Mimetizarse sería clave. Entre tantos barcos de diferentes tamaño, colores, banderas y un etc de características similares, el camuflarse no debería ser tan difícil. Y así, el navegante peliblanco comenzó a moverse entre ellos sin chocarlos, manteniendo una velocidad acorder para quedar lo suficientemente cubierto sin que pareciera una huída desesperada sino más bien un movimiento natural y prudente. Hasta ahora, la forma en como Dharma se ha ganado su nombre, han sido, por lo general, en solitario sin portar la Jolly Rogger o haciendo uso de Buda. Entendía que comenzarían a buscar más un rostro que un barco.
Sin pronunciar palabras el trabajo comenzaba a hacerse. Después de todo alguien tiene que ser la voz de mando y, lo que se planteaba, era lo más sensato. El medirse frente a fuerzas de las cuales no tenían idea no es siempre buena idea.
Sanemi se plantó tal cual navegante. Su miradaba estaba centrada en su camino, mientras observaba como el resto también estaban atentos a sus tareas. Su única misión es navegar con Buda lo más seguro posible y llegar hasta su destino completos. Su honor como navegante, si existe algo parecido, estaba a prueba. Sus grises se mostraban emocionados, mientras que la sonrisa no desaparecía de su rostro, cualquiera de Rakshasa comprendería que sus emociones están a flor de piel. Buda comenzaba a alejarse y meterse a altamar mezclándose con otro -Oe... oe... Gahahaha ¿Eso se supone que es un tipo de advertencia? -Respecto al escuchar al nombre de quien lidera la tripulación. Esto no lograba hacer otra cosa más que agitar su corazón, pero era su mente quien le traía la calma y su respiración le daba esa pausa que necesitaba para no estancarse.
Mimetizarse sería clave. Entre tantos barcos de diferentes tamaño, colores, banderas y un etc de características similares, el camuflarse no debería ser tan difícil. Y así, el navegante peliblanco comenzó a moverse entre ellos sin chocarlos, manteniendo una velocidad acorder para quedar lo suficientemente cubierto sin que pareciera una huída desesperada sino más bien un movimiento natural y prudente. Hasta ahora, la forma en como Dharma se ha ganado su nombre, han sido, por lo general, en solitario sin portar la Jolly Rogger o haciendo uso de Buda. Entendía que comenzarían a buscar más un rostro que un barco.
Sin pronunciar palabras el trabajo comenzaba a hacerse. Después de todo alguien tiene que ser la voz de mando y, lo que se planteaba, era lo más sensato. El medirse frente a fuerzas de las cuales no tenían idea no es siempre buena idea.
Off Rol
