14-03-2026, 05:13 PM
Una bestia apareció, intimidante a primera vista para cualquiera. La espada del cocinero se detuvo al chocar con su piel, impidiéndole seguir avanzando pese a que su movimiento no había completado su trayectoria. Todo lo contrario, en verdad, pues la fuerza aplicada en la estocada no hizo más que empujarlo hacia el lado contrario en cuanto la hoja fue detenida de su avance.
Fue obligado a separarse de su objetivo, sus pies se arrastraron por un segundo por el suelo hasta detenerse. Miró al recién llegado, sonrió, el agarre en la katana volvió a ser tan firme como cuando apuntó al hombro de Pegasus, preparado para volver a luchar. No hubo reacción ante su ataque, un esfuerzo inútil e irrelevante, pero eso generó algo en él, una llama que solo se encendió cuando tuvo de frente a ese otro gyojin que intentó acabar con él. - Bien, será interesante -. Su katana giró en sus dedos un par de veces mientras la colocaba frente a su cuerpo, adoptando una postura de combate. - ¡Entonces veamos como…! -.
Pero no, no iba a haber combate. Pegasus simplemente les dedicó unas palabras de agradecimiento, pero si el juego terminaba ahí significa que había hecho trampa, que deberían haber ganado. - Maldito hijo de… -. Observó a “Exodia”, como si quisiera analizar una forma de tumbarlo para llegar a Pegasus y obligarlo a entregarles el dinero. No podía visualizar eso, no veía una forma de luchar y salir victorioso. Pegasus se marcharía y ellos simplemente habían perdido el tiempo.
Fue Kiyoshi quien animó al capitán a cometer una locura, parecía más enfadado incluso que el tipo al que habían apostado en ese juego. Uker simplemente lo escuchó y suspiró, guardó la katana en su funda y caminó hacia el resto de la tripulación. - Tal vez deberías cargarlo con más cuidado -. No fue un reclamo lo que mencionó hacia el capitán, quien se llevaba al médico herido en su hombro, sino más bien un comentario.
¿Quedarse a jugar? No era de su estilo, apostar no estaba en su sangre. Además, aún se sentía algo robado por la forma en que Pegasus se alejó de la apuesta que tenían. - Prefiero marcharme antes de dañar a Pegasus por alguna razón -. Eros tenía razón, habían ganado algo del respeto de ese hombre, lo cual era mucho mejor que como habían ingresado al lugar.
Al menos ahora no tendrían que esconderse para ingresar si se les ocurría volver, ¿verdad?
- ¿Y tú qué harás Varo? -. Se giró hacia el mink, intentando entablar conversación con él. - Tengo pensado cocinar algo para todos ahora que volvemos al barco, pero si te quedas puedo dejarte preparado algo para cuando regreses -. Conocía a Kiyoshi de antes, con Eros había llegado a coincidir en momentos cruciales para formar una alianza y llegar a ser compañeros, pero a Varo no lo conocía en profundidad, por lo que pensó que sería bueno hablar más con él. - De cualquier forma, deberían dejar de beber si vamos a una misión importante -. Ahora hablaba en general, pero sobre todo para los dos que ahora se encontraban borrachos.
Fue obligado a separarse de su objetivo, sus pies se arrastraron por un segundo por el suelo hasta detenerse. Miró al recién llegado, sonrió, el agarre en la katana volvió a ser tan firme como cuando apuntó al hombro de Pegasus, preparado para volver a luchar. No hubo reacción ante su ataque, un esfuerzo inútil e irrelevante, pero eso generó algo en él, una llama que solo se encendió cuando tuvo de frente a ese otro gyojin que intentó acabar con él. - Bien, será interesante -. Su katana giró en sus dedos un par de veces mientras la colocaba frente a su cuerpo, adoptando una postura de combate. - ¡Entonces veamos como…! -.
Pero no, no iba a haber combate. Pegasus simplemente les dedicó unas palabras de agradecimiento, pero si el juego terminaba ahí significa que había hecho trampa, que deberían haber ganado. - Maldito hijo de… -. Observó a “Exodia”, como si quisiera analizar una forma de tumbarlo para llegar a Pegasus y obligarlo a entregarles el dinero. No podía visualizar eso, no veía una forma de luchar y salir victorioso. Pegasus se marcharía y ellos simplemente habían perdido el tiempo.
Fue Kiyoshi quien animó al capitán a cometer una locura, parecía más enfadado incluso que el tipo al que habían apostado en ese juego. Uker simplemente lo escuchó y suspiró, guardó la katana en su funda y caminó hacia el resto de la tripulación. - Tal vez deberías cargarlo con más cuidado -. No fue un reclamo lo que mencionó hacia el capitán, quien se llevaba al médico herido en su hombro, sino más bien un comentario.
¿Quedarse a jugar? No era de su estilo, apostar no estaba en su sangre. Además, aún se sentía algo robado por la forma en que Pegasus se alejó de la apuesta que tenían. - Prefiero marcharme antes de dañar a Pegasus por alguna razón -. Eros tenía razón, habían ganado algo del respeto de ese hombre, lo cual era mucho mejor que como habían ingresado al lugar.
Al menos ahora no tendrían que esconderse para ingresar si se les ocurría volver, ¿verdad?
- ¿Y tú qué harás Varo? -. Se giró hacia el mink, intentando entablar conversación con él. - Tengo pensado cocinar algo para todos ahora que volvemos al barco, pero si te quedas puedo dejarte preparado algo para cuando regreses -. Conocía a Kiyoshi de antes, con Eros había llegado a coincidir en momentos cruciales para formar una alianza y llegar a ser compañeros, pero a Varo no lo conocía en profundidad, por lo que pensó que sería bueno hablar más con él. - De cualquier forma, deberían dejar de beber si vamos a una misión importante -. Ahora hablaba en general, pero sobre todo para los dos que ahora se encontraban borrachos.
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