16-03-2026, 12:31 AM
Narrador / María Merlot
No te pegues tanto… no quiero oler a pescado podrido.
La voz risueña de su Unnie le alegraba el día. Lo sabía, aunque ella se hiciera la dura, la Valkiria Besada por el Sol poseía un enorme corazón, tan o más grande que el de Thrym. Saberse cerca de la dama verde, la hacia sentir segura. Maki era la guerrera más poderosa de la tripulación, aunque en la actualidad estuviera con ciertos problemas físicos… médicos. Hyakinthos se estaba encargando, y seguramente en cualquier momento ella estaría al cien por ciento de capacidades, era cuestión de tiempo, María así lo sabía porque tenia fe absoluta en su hermana, pero sobre todo en las habilidades de Algodón de Azúcar.
La semi sirena, aunque lo ignoro, no fue ajena a como todos la trataban a ella… y como trataban a su Unnie. En el South cuando salían juntas, también solía suceder; las personas eran tontas, no sabían que la verdadera belleza, y la más valiosa, era la interior, eso María lo aprendió de Leviatán, cuando era muy joven, él le enseño que un monstruo no lo es por cómo se ve, sino por como actúa. Su hermana actuaba con justicia, principios y amor hacia los suyos.
La sonrisa de la pelirrosada se mantuvo a pesar del arrebato de Maki D. Zennin. Si, definitivamente su hermana era única y especial, y eso a ella le fascinaba en partes igual. El pastel vegano de cerezos estaba delicioso. Los ojos ámbar se posaron sobre la lata de gaseosa y sus oídos captaron el sonido refrescante. El chocolate caliente estaba bien, luego bebería agua u otra cosa.
La semi sirena, aunque lo ignoro, no fue ajena a como todos la trataban a ella… y como trataban a su Unnie. En el South cuando salían juntas, también solía suceder; las personas eran tontas, no sabían que la verdadera belleza, y la más valiosa, era la interior, eso María lo aprendió de Leviatán, cuando era muy joven, él le enseño que un monstruo no lo es por cómo se ve, sino por como actúa. Su hermana actuaba con justicia, principios y amor hacia los suyos.
La sonrisa de la pelirrosada se mantuvo a pesar del arrebato de Maki D. Zennin. Si, definitivamente su hermana era única y especial, y eso a ella le fascinaba en partes igual. El pastel vegano de cerezos estaba delicioso. Los ojos ámbar se posaron sobre la lata de gaseosa y sus oídos captaron el sonido refrescante. El chocolate caliente estaba bien, luego bebería agua u otra cosa.
Una más por favor… o dos… si mejor dos…
Con un tatareo dejando sus labios cada vez que daba un bocado, María estuvo extrañamente callada, después de todo no podía hablar con la boca llena — Unnie… tu crees… Hmmm… qué… pueda aprender a usar la espada como tu… quizás con tu ayuda … — empezó a decir, moviendo un pedazo de pastel con la cucharilla que no se llevo a la boca, no había levantado la mirada, sabía que esa arma era la especialidad de la valkiria, pedirle que le enseñara a blandir una, o más bien continuar con lo que inicio en Karate y que quedo a media por la separación, se sentía como mucho con demasiado pero no perdía nada intentándolo.
Cuando alzo la mirada, se encontró con una escena que pensó no volvería a vivir. Su hermana estaba ahí pero parecía ida, y luego, en cámara lenta se fue de lado, cayendo al suelo, por suerte del lado del brazo bueno. El sonido de la cabeza golpeando el suelo, un grito a lo lejos. María solo abrió los ojos como plato, se levantó lo más rápido que pudo y se dejo caer sobre sus rodillas sujetando la cara de Maki — ¿Unnie? Retiro lo dicho, no hace falta que me enseñes a usar espadas, no te desmayes por eso. ¡Unnie! — hablo rápidamente sujetando sus mejillas con ambas manos, estaba ardiendo.
Cuando alzo la mirada, se encontró con una escena que pensó no volvería a vivir. Su hermana estaba ahí pero parecía ida, y luego, en cámara lenta se fue de lado, cayendo al suelo, por suerte del lado del brazo bueno. El sonido de la cabeza golpeando el suelo, un grito a lo lejos. María solo abrió los ojos como plato, se levantó lo más rápido que pudo y se dejo caer sobre sus rodillas sujetando la cara de Maki — ¿Unnie? Retiro lo dicho, no hace falta que me enseñes a usar espadas, no te desmayes por eso. ¡Unnie! — hablo rápidamente sujetando sus mejillas con ambas manos, estaba ardiendo.
¡Como no se dio cuenta!
¡Fiebre!
¿Por qué no dijo nada?
¡Fiebre!
¿Por qué no dijo nada?
María levanto la mirada, buscando a la amable camarera, con una sonrisa adorable, aunque en su interior estaba preocupadísima, y lista para matar a quien fuera, le pregunto — ¿Envenenaste la bebida de mi hermana? — la mirada ámbar que le dedico helaría a cualquiera.
— ¿Qué? No, para nada… jamás haríamos nada así, Señorita — comento uniendo sus manos frente a ella con una evidente inquietud por el estado de la comensal.
— Entonces, ayúdame… ¿Hay un lugar dónde mi hermana pueda reposar, por favor? Con agua fría y paños, debo bajarle la fiebre hasta que venga nuestro médico — solicito, sonriéndole… la sonrisa que arrebataba corazones y que evitaba que le dijeran que no.
María cargo a su hermana, con todo el cuidado que el amor en ella era capaz de demostrar. La chica la llevo a una especie de desván que usaban como habitación cuando cerraban muy tarde. Había una cama, y una ventana con vista a la calle. El agua y los paños no tardaron en llegar, haciendo que María iniciara las labores de enfermería, no sin antes haber hecho dos cosas:
— ¿Qué? No, para nada… jamás haríamos nada así, Señorita — comento uniendo sus manos frente a ella con una evidente inquietud por el estado de la comensal.
— Entonces, ayúdame… ¿Hay un lugar dónde mi hermana pueda reposar, por favor? Con agua fría y paños, debo bajarle la fiebre hasta que venga nuestro médico — solicito, sonriéndole… la sonrisa que arrebataba corazones y que evitaba que le dijeran que no.
María cargo a su hermana, con todo el cuidado que el amor en ella era capaz de demostrar. La chica la llevo a una especie de desván que usaban como habitación cuando cerraban muy tarde. Había una cama, y una ventana con vista a la calle. El agua y los paños no tardaron en llegar, haciendo que María iniciara las labores de enfermería, no sin antes haber hecho dos cosas:
1. Revisar a Maki en busca de sus medicinas, le dio la pastilla que parecía estar tomando para esos casos.
2. Den Den Mushear a Hyakinthos para que supiera la situación, y le diera instrucciones médicas, por ahora, ella creía tenerlo todo bajo control.
2. Den Den Mushear a Hyakinthos para que supiera la situación, y le diera instrucciones médicas, por ahora, ella creía tenerlo todo bajo control.
— Eres una tonta, Unnie. No debiste salir así, yo pude venir sola. ¿Acaso no confías en mí? ¡Te mostrare que si soy capaz! — musito cambiando el paño de su frente. Tal vez lo mejor sería cargarla y regresar al Flush Royal, la ropa podría quedar para otro día.
Karma Fanático: Hyakinthos.
![[Imagen: mmocheja.png]](https://i.ibb.co/WNPnSwH9/mmocheja.png)
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