17-03-2026, 04:49 PM
Uno no se cruzaba todos los días con semejante sujeto, en tamaño y peculiar apariencia, y menos aún con aquellas alas, tal como Styx, era difícil no relacionarlos. después del todo, la semejanza estaba ahí, aunque él era bastante más grande en tamaño. Aunque bien lejos de intimidar, despertaba cierto asombro pero no de nervios o miedo, lejano a eso, era curiosidad, como si quisiera entender bien que era, o porque era alado, sin dudas una raza que me resultaba de lo más intrigante, incluso hasta como con Styx, aguantando el impulso de querer arrancar una pluma de las alas, a ver como era…
El grandulón era extraño, su apariencia, con lo que decía y el tono que usaba, no condecía uno con otro, pero no dejaba de parecerme un tipo divertido, sobre todo por la extraña situación en la que se encontraba. ¿Realmente consideraba buen plan ese intento de “incursión” que llevaba? La del sigilo o discreción no se la sabía de seguro, o peor, si pensaba robar, con su tamaño era simplemente tirar abajo la puerta… Pero cada loco a lo suyo ¿No? Después del todo, parecía un tipo divertido, no podía no sonreír cuando intentaba burlarse con mi estatura.
— ¿Si sabes que el que no es normal no soy yo, no? — le dije entre una risa sutil arqueando levemente una ceja en clara alusión a su tamaño y alas. Era gracioso como quería señalarme a mí como el bicho raro cuando él era la paloma gigante. Y por ese tipo de cosas era que me agradaba, justamente.
~ ¿Qué demonios quizo decir? ~ me quedé pensando al escuchar esa frase ~ ¿Toda idea que empieza y no es, es?... ¿Y eso que mierda significa? ~ intentaba encontrarle la vuelta pero no podía entender, sintiéndome un poco extrañado, prendí un cigarro mientras analicé esas palabras un instante.
— … — el preámbulo de silencio ese instante fue la antesala a las carcajadas… Me había dado por vencido, no iba a entender aquello, pero tampoco hacía falta.
Aquello que decía posteriormente… Me gustaba… Comprendía a la perfección ahora si esas palabras. Sabía a la perfección lo que era sobrevivir y pelear por mi vida, sabía lo que era vivir al filo cada día, por eso comprendía que la libertad no tiene precio… — ¿Así que un sobreviviente, eh? — le pregunté a vista alzada para dar una pitada al cigarro con una sonrisa ladeada. — Soy Cill. Blinton, palomo. — dije entre risas presentandome finalmente. — Ningún buen samaritano, solo alguien que conoce el precio de ser libre, y también peleará como sea y cuando sea por esa libertad. — argumenté con una sonrisa — ¿Tu quién eres y que estás dispuesto a hacer para seguir sobreviviendo? — indagué para conocer un poco más su pensamiento
El grandulón era extraño, su apariencia, con lo que decía y el tono que usaba, no condecía uno con otro, pero no dejaba de parecerme un tipo divertido, sobre todo por la extraña situación en la que se encontraba. ¿Realmente consideraba buen plan ese intento de “incursión” que llevaba? La del sigilo o discreción no se la sabía de seguro, o peor, si pensaba robar, con su tamaño era simplemente tirar abajo la puerta… Pero cada loco a lo suyo ¿No? Después del todo, parecía un tipo divertido, no podía no sonreír cuando intentaba burlarse con mi estatura.
— ¿Si sabes que el que no es normal no soy yo, no? — le dije entre una risa sutil arqueando levemente una ceja en clara alusión a su tamaño y alas. Era gracioso como quería señalarme a mí como el bicho raro cuando él era la paloma gigante. Y por ese tipo de cosas era que me agradaba, justamente.
~ ¿Qué demonios quizo decir? ~ me quedé pensando al escuchar esa frase ~ ¿Toda idea que empieza y no es, es?... ¿Y eso que mierda significa? ~ intentaba encontrarle la vuelta pero no podía entender, sintiéndome un poco extrañado, prendí un cigarro mientras analicé esas palabras un instante.
— … — el preámbulo de silencio ese instante fue la antesala a las carcajadas… Me había dado por vencido, no iba a entender aquello, pero tampoco hacía falta.
Aquello que decía posteriormente… Me gustaba… Comprendía a la perfección ahora si esas palabras. Sabía a la perfección lo que era sobrevivir y pelear por mi vida, sabía lo que era vivir al filo cada día, por eso comprendía que la libertad no tiene precio… — ¿Así que un sobreviviente, eh? — le pregunté a vista alzada para dar una pitada al cigarro con una sonrisa ladeada. — Soy Cill. Blinton, palomo. — dije entre risas presentandome finalmente. — Ningún buen samaritano, solo alguien que conoce el precio de ser libre, y también peleará como sea y cuando sea por esa libertad. — argumenté con una sonrisa — ¿Tu quién eres y que estás dispuesto a hacer para seguir sobreviviendo? — indagué para conocer un poco más su pensamiento
