La Droga y el Tirador [Aventura T3][Presente Relativo]
#1
Año 17
Verano
Día 57

El aire de la tarde cae sobre la isla de Drum con ese frío limpio y penetrante que parece filtrarse incluso a través de la ropa más gruesa. El sol comienza su descenso detrás de las elevaciones escarpadas de los Drum Rockies, proyectando sombras alargadas que descienden lentamente por las laderas nevadas hasta alcanzar el mar. La luz anaranjada del crepúsculo se refleja sobre la superficie helada de los caminos, generando destellos suaves que contrastan con el blanco dominante del paisaje.

El muelle de acceso a la isla se encuentra relativamente tranquilo a esa hora. Algunos barcos pesqueros descansan amarrados, balanceándose con suavidad en un mar de tono gris azulado, mientras pequeñas embarcaciones de transporte dejan y recogen mercancías con movimientos rutinarios. El sonido de la madera crujiendo bajo el peso de cajas y barriles se mezcla con el lejano canto del viento que desciende desde la montaña central de la isla. El frío obliga a los pocos presentes a cubrirse bien, y el vapor que escapa de sus respiraciones se eleva en pequeñas nubes efímeras.

Más allá del puerto, un camino ascendente conduce hacia el corazón del reino de Sakura, donde la arquitectura mezcla estructuras de tejados inclinados cubiertos de nieve con balcones de madera oscura y ventanales iluminados desde el interior por una luz cálida y reconfortante. Lo más llamativo, sin embargo, son los cerezos en flor que bordean las calles principales. A pesar del clima invernal, sus pétalos rosados caen lentamente sobre la nieve intacta, creando un contraste casi irreal, como si dos estaciones coexistieran en un mismo instante.

La hora se acerca al anochecer, ese momento en el que las farolas comienzan a encenderse una a una, proyectando círculos dorados sobre el suelo helado. Algunos transeúntes avanzan con paso tranquilo, cargando bolsas o conversando en voz baja, ajenos todavía a cualquier indicio de peligro. Desde la distancia, el gran castillo médico que corona una de las formaciones rocosas parece observar la ciudad en silencio, su silueta recortada contra el cielo que lentamente adopta tonos violáceos.

En ese entorno sereno, casi onírico, dos figuras recién llegadas se encuentran ahora en el límite entre el puerto y la ciudad, con el camino que asciende suavemente hacia las calles bordeadas de cerezos extendiéndose ante ellas. La brisa arrastra algunos pétalos hasta sus pies, que se mezclan con la nieve recién caída, mientras la sensación de calma superficial del lugar oculta, bajo su belleza silenciosa, la posibilidad de que algo no encaje del todo en aquel paisaje perfecto.

El ritmo de la ciudad es tranquilo, casi ceremonioso. Algunas ventanas dejan escapar el aroma de infusiones calientes y sopas espesas, mientras pequeños grupos de habitantes regresan a sus hogares antes de que el frío se intensifique. Sin embargo, no todo el mundo parece relajado. En ciertos rincones, conversaciones en voz baja se interrumpen al paso de desconocidos, y más de una mirada se desvía con rapidez cuando se menciona la palabra “hospital” o “montaña”. Algo se mueve bajo la superficie de la rutina diaria, algo que todavía no ha estallado, pero que muchos parecen presentir.

El sonido rompe la calma sin previo aviso.

Un disparo seco.

El eco se extiende entre las calles como una grieta invisible, rebotando entre fachadas y callejones hasta perderse en la distancia. Algunas personas se detienen en seco, otras miran alrededor confundidas, incapaces de determinar de dónde ha provenido el estruendo. Un segundo disparo no llega, y durante unos instantes la duda mantiene la escena suspendida, como si la ciudad misma intentara convencerse de que no ha ocurrido nada.

Entonces aparece el grito.

Proviene de una calle transversal, no muy lejos del acceso principal al barrio médico. Es un grito ahogado, breve, seguido de un murmullo creciente de voces alteradas. Un pequeño grupo de ciudadanos comienza a reunirse alrededor de una figura caída sobre la nieve, formando un círculo irregular que intenta comprender lo sucedido sin atreverse a acercarse demasiado.

El cuerpo pertenece a un hombre de edad avanzada, vestido con el abrigo largo característico de los médicos de la isla. Sus lentes han quedado a un lado, medio hundidos en la nieve, y una fina línea oscura desciende desde su frente, rompiendo la pureza del blanco bajo su cabeza. No hay señales de lucha, ni de forcejeo, ni de presencia visible de un agresor.

Solo un disparo limpio.

Demasiado limpio.

Algunos testigos murmuran que el hombre trabajaba en el hospital, otros aseguran que llevaba días investigando el comportamiento extraño de animales en las zonas más bajas de la montaña. Una mujer menciona que lo había visto discutir recientemente con otros médicos sobre suministros desaparecidos. Nadie parece tener una respuesta clara, pero todos coinciden en algo inquietante: no es el primer incidente extraño ocurrido en las últimas semanas.

Un joven ayudante del hospital, con el rostro pálido y las manos temblorosas, recoge del suelo una carpeta que el médico había dejado caer en el momento del impacto. Varias hojas se deslizan fuera, manchándose con la humedad de la nieve. En una de ellas, parcialmente visible entre diagramas y anotaciones médicas, puede leerse una frase subrayada con insistencia:

"La respuesta biológica coincide con informes experimentales registrados fuera de Drum. Posible relación con estudios iniciados en Arabasta."

El murmullo de la multitud crece, alimentado por la incertidumbre, mientras a lo lejos el viento arrastra más pétalos de cerezo que se mezclan con la escena, cayendo lentamente sobre el cuerpo inmóvil como si la isla intentara cubrir lo ocurrido bajo su eterna ilusión de calma.

En algún lugar elevado, fuera de la vista de quienes observan desde la calle, una sombra se retira de una azotea nevada, dejando tras de sí únicamente una leve marca en el hielo, casi imperceptible, como si quien disparó nunca hubiera estado allí realmente.

El murmullo alrededor del cuerpo comienza a transformarse poco a poco en una conversación fragmentada, una mezcla de susurros nerviosos y especulaciones que nadie se atreve a expresar con demasiada claridad. El frío no parece suficiente para dispersar a los curiosos; al contrario, la incertidumbre los mantiene cerca, como si permanecer en grupo ofreciera una falsa sensación de seguridad frente a algo que ninguno logra comprender del todo.

Un hombre mayor, envuelto en un abrigo grueso y con la bufanda cubriéndole casi hasta los ojos, se inclina ligeramente hacia una mujer que sostiene una cesta de hierbas medicinales, hablando en voz baja pero sin lograr ocultar la inquietud.

-Te lo dije… esto no es normal… primero los animales de las laderas… luego los suministros que desaparecen del hospital… y ahora esto…- su mirada se desvía hacia el cuerpo tendido sobre la nieve -algo está pasando en esta isla.-

La mujer aprieta la cesta contra su pecho, como si el gesto pudiera protegerla de una idea que preferiría no escuchar.

-Mi primo trabaja en las zonas altas… dice que algunos renos han estado comportándose de forma extraña… agresivos… incluso entre ellos… nunca había visto algo así… ni siquiera durante los inviernos más duros.-

Otro ciudadano, más joven, interviene con una mezcla de escepticismo y nerviosismo, mirando alrededor antes de bajar aún más la voz.

-No son solo los animales… hay pacientes que han llegado al hospital con fiebre muy alta… dicen que algunos se vuelven violentos sin motivo… uno de los enfermeros aseguró que tuvieron que sujetar a un hombre entre cuatro personas… como si hubiese perdido la razón de repente…-

Un silencio incómodo sigue a sus palabras, roto finalmente por un anciano de barba blanca que apoya su bastón contra el suelo helado.

-He vivido aquí toda mi vida… Drum siempre ha sido una isla de médicos… de curación… no de enfermedades extrañas que nadie entiende…- su ceño se frunce -hace tres noches vi un carruaje subir hacia la montaña en plena tormenta… sin escolta… sin insignias… y no era un cargamento común.-

Una joven aprendiz del hospital, todavía con el uniforme parcialmente visible bajo su abrigo, parece debatirse entre hablar o guardar silencio, hasta que finalmente cede a la presión del ambiente.

-En el hospital se comenta… que han llegado informes desde fuera de la isla… estudios antiguos… sustancias experimentales… algunos médicos creen que alguien está intentando reproducir un compuesto que altera el comportamiento del cuerpo… algo que acelera las reacciones… que aumenta la resistencia… pero también… la agresividad…-

-¿Una droga?- pregunta alguien desde el fondo del pequeño grupo.

La joven duda unos segundos antes de responder.

-Eso dicen algunos… pero nadie lo afirma abiertamente… nadie quiere hacerse responsable de esas palabras…-

El hombre mayor vuelve a intervenir, esta vez con un tono más grave.

-He oído que hace semanas desaparecieron cajas de suministros médicos del almacén central… no solo medicamentos comunes… también reactivos, sedantes fuertes… cosas que no deberían salir sin autorización del consejo médico.-

La mujer de la cesta niega lentamente con la cabeza.

-Esto no puede ser cierto… nadie en Drum haría algo así… los médicos de esta isla han salvado miles de vidas… no pondrían a nadie en peligro…-

-Tal vez no sea alguien de aquí…- responde el joven con un suspiro inquieto -tal vez alguien vino buscando precisamente eso… conocimiento médico… aislamiento… silencio…-

Otro susurro surge entre el grupo, apenas audible.

-Dicen que el hombre que ha muerto hoy… llevaba días preguntando por antiguos registros… por investigaciones olvidadas… por tratamientos que nunca llegaron a aprobarse…-

El anciano aprieta el bastón con más fuerza.

-Y ahora está muerto.-

El viento vuelve a recorrer la calle, levantando una ligera corriente de pétalos rosados que se arremolinan sobre la nieve, mientras el rumor de la palabra *droga* comienza a repetirse entre los presentes como una semilla incómoda que nadie quiere ver crecer, pero que ya ha sido plantada demasiado profundamente como para ignorarla.

Info
*Pienso*  -Hablo-  Narro
[Imagen: 5IZMHzN.jpeg]


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La Droga y el Tirador [Aventura T3][Presente Relativo] - por Moja - 21-03-2026, 10:03 PM

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