[Pasado] Día de hacer mandados|Priv.
#2
— ¿Seguro que estará bien? Comentó que es la primera vez que viene a esta isla, ¿no es así?
— Eres un tonto. Soy lo suficientemente capaz como para llegar, hacer mi trabajo e irme sin problemas. — Eso es lo que dice, mas no lo que se podrá llevar a cabo en la realidad.

Como es habitual, Kiyoshi llega a una nueva isla en vista de ser requerido por sus servicios médicos. Si bien es un profesional sin una larga trayectoria, sus buenos resultados han provocado que tenga buenas referencias. Así es como se consiguen clientes, en el boca a boca. Desde este lugar se comunicaron a su residencia preguntando por sus servicios, y el médico no tardó en conseguir pasaje en el primer barco mercantil que salía de su ciudad de origen. En un principio, se mostró reacio a viajar y movilizarse tan lejos, pero fue su mayordomo y hombre de confianza quien lo convenció de ampliar sus horizontes. Para cuando sucede esta historia, sigue experimentando nervios de novato. Veamos cómo los sobrellevará.

Viste su clásico traje formal, pues la clase debe permanecer siempre intacta. En su espalda, bien ubicado se encuentra un largo bolso oscuro que llega hasta casi sus talones y se extiende hasta su cuello. Nadie sabe qué lleva ahí, pues es algo que utiliza solo en casos de extrema urgencia. En la mano derecha porta un maletín negro, que de tan solo verlo se entiende que es bastante caro por el material del que fue confeccionado, en el cual transporta todo su equipo médico.

Ni una pizca de sonrisa se encuentra en su rostro, solo enseñando esa expresión seria y casi de enojo al pasar. Todo aquel que se cruza en su camino, se aparta. Inmediatamente lo identifican como un tipo de malas pulgas de los que es mejor alejarse. Esto a Kiyoshi no le molesta, pues disfruta de tener su espacio y no tener a tantos tontos rodeándolo desde tan cerca. Lo curioso es que detrás de esa cara de enojón se encuentra la duda y la preocupación… de que se ha perdido. No sabe cómo ubicarse para encontrar el sitio en el que deben recogerlo, y preguntar por ayuda sería admitir que el marinero que lo trajo tenía razón. Eso nunca.

— Veamos… No puedo ser tan tonto, solo es una tonta isla en la cual hay tontas edificaciones y una debe ser la correcta. Inadmisible sería haber estudiado tanto como para fallar en meramente llegar a mi lugar de destino. Qué patético. — Habla solo y en voz baja, tras detenerse en seco en medio de la calle. La mano zurda está posada en su barbilla mientras se pierde en sus pensamientos, ignorando involuntariamente todo lo que sucede a su alrededor. Y aquí es donde comienza la verdadera historia.

Kiyoshi, a pesar de alcanzar los dos metros de estatura, físicamente es flacucho y bastante débil. El vil asaltante, a pesar de ser más pequeño, lo derriba con facilidad al momento de impactar. Sin embargo, al estar siendo perseguido, su cuello estaba girado hacia atrás, viendo de soslayo al protector de la niñita malcriada con ansias de alzar el vuelo. Por lo mismo, choca de improvisto con el pobre médico que nada tiene que ver con el asalto. Ambos terminan en el suelo, siendo el pelinegro quien se lleva la peor parte, pues termina boca abajo y con el otro encima suyo.

— Mierda… ¿con qué diablos choqué? — Dice el malnacido, para luego levantarse a duras penas y fijarse en Kiyoshi debajo suyo. — ¿Quién diablos eres tú, larguirucho, y por qué me estás estorbando? ¿No ves que estoy ocupado? — Ah, o sea que es Kiyoshi el culpable de todo. Imposible es que un gruñón como él no salte ante tal acusación, así que se levanta, se sacude la ropa y lo mira hacia abajo tras apegar su pecho al suyo. — ¿Qué estás diciendo, maldito tonto? ¿Ensucias mi ropa y, encima, te das el lujo de culparme? Te volaré la cabeza. — Y claro, no es el golpe lo que le molesta a Kiyoshi, ni siquiera que le culpe, sino que le ha hecho ensuciar por tirarlo sobre la tierra.

Sin embargo, esta pequeña confrontación se ve interrumpida porque, entre tanta cháchara, el tiempo es suficiente para que el perseguidor llegue con ellos, siendo visto por Kiyoshi. — ¿Acaso ese de atrás es tu tonto amigo? — De inmediato, el ladrón se voltea. — ¿Ese de… atrás?

OFF ROL
[Imagen: u2oxCl9.png]

Hablo | Pienso
  Responder


Mensajes en este tema
[Pasado] Día de hacer mandados|Priv. - por Yuuki - 27-03-2026, 07:39 PM
RE: [Pasado] Día de hacer mandados|Priv. - por Kiyoshi Maeda - 29-03-2026, 04:22 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)