La Droga y el Tirador [Aventura T3][Presente Relativo]
#11
El silbido que corta el aire alerta al médico. Desde el pasillo “1”, miró a su alrededor, a través de las estanterías y de los múltiples objetos que reposaban sobre estas, pero no alcanzó a ver nada extraño, llegó a pensar que solo fue obra del viento, algo que no le sorprendería considerando el clima de la isla, así que decidió ignorar sus instintos y seguir en búsqueda de algo que no estaba seguro de que podía tratarse.
 
—Estoy seguro de que podemos encontrar algo entre tantas cosas, solo…debemos darnos el tiempo de buscar —. Le respondió a Maki, con un tono que rozaba en la frustración de estar buscando una aguja en un pajar…una aguja que no siquiera sabía como se veía. —Si tan solo pudiéramos transportar algunas cajas al barco sin llamar la atención—. El médico lo dijo en serio, de verdad que se planteó la idea de llevar una de esas pesadas cajas en sus hombros; sin embargo, antes de que pudiera formular cualquier idea, otro ruido lo distrajo.
 
La pesadez de aquel sonido hizo que el médico se crispara. Sus sentidos quedaron alertas y, por inercia, colocó el diario sobre una de las estanterías solo para tener el espacio de ajustar mejor sus guantes de combate, a fin de cuentas, con la tranquilidad rota de una manera tan abrupta, comprobaba que no estaban solos.
 
—¿A dónde te metiste? —El médico siguió el sonido sin rechistar, poco importándole ahora el ser discreto, pues sabiéndose descubierto, no quedaba más nada por hacer. —Maki, no te quedes atrás, debemos seguir a…quien sea que esté aquí, seguro puede decirnos algo —. A medida que hablaba avanzaba por el pasillo hasta que llegó a una puerta en el suelo, una trampilla que, para su conveniencia, no estaba del todo cerrada.
 
—Qué interesante —. El médico sonrío y, sin pensarlo dos veces, dejándose guiar por la curiosidad más que por la razón, abrió del todo la puertecilla y decidió entrar. —¡Hey, chica lagarto, sígueme! —Habló cuando ya estaba dentro del túnel, bajando las escaleras con rapidez para no perder al responsable de haber abierto aquella ventana de oportunidad.
 
A medida que avanzaba y que el túnel se iba ensanchando, el pelirrosa empezó a disminuir la velocidad para observar mejor a su alrededor, un comportamiento que siguió igual incluso cuando llegó al final del túnel, en donde dejó de usar las escaleras para volver a caminar con normalidad y relativa lentitud. Ni siquiera se había percatado de si Maki lo estaba siguiendo o no, estaba más concentrado en encontrar a desconocidos que a aliados.
 
Luego de algunos minutos de una caminata en la que el médico decidió sacar del cinturón de su pantalón una daga, que luego sostuvo, con fuerza, en su mano derecha; el hombre pudo visualizar la “luz”: un laboratorio o, al menos, una sala bastante parecida a uno.
 
—Quien diría que tenían todo esto en un lugar tan pequeño —. Habló en voz alta para llamar aun más la atención de los investigadores que, evidentemente, ya habían notado su presencia. —Jmmm…ustedes no parecen soldados ni guardias ¿Por qué se ponen tan a la defensiva? Eso no es necesario, soy un simple médico, alguien de ciencias y nada más…no tengo intención alguna de pelear —. El pelirrosa se paseó por el lugar sin quitarle la vista de encima a los hombres y, de paso, jugueteando con la daga que ahora llevaba en sus manos, aunque sin distraerse demasiado en ello…una sabia decisión, pues fue capaz de notar cuando uno de los sujetos volcó un recipiente sobre el suelo, algo que hizo al médico arrugar su nariz al sentir una molestia en esta, aunque no pudiera percibir un olor demasiado evidente. Eso fue suficiente para alarmarlo.
 
—¿De verdad eso era necesario? Tsk…Podíamos hablar ¿Saben? Conocí a un par de sus compañeros en una isla de dinosaurios y creí que aquí podría saber más de lo que ellos investigaban…parecía interesante, pero…supongo que ustedes no quieren hablar —. El médico no era un idiota, aunque aparentara serlo, sabía bien que esos hombres, supieran o no pelear, quizá contaban con equipos avanzados para defenderse, además de toda una serie de químicos que podían jugar en su contra, así que decidió actuar rápido.
 
Moviéndose tres metros hacia su izquierda, aun con el puñal en mano, se situó justo al lado del hombre que había regado la sustancia química en el suelo, lo tomó de la nuca, con su mano izquierda, y lo hizo agacharse hasta que su rostro quedara cerca del frasco que había volcado.
 
—No creo que hayas hecho esto sin motivo, así que, si se trata de un veneno o algo similar, más te vale a ti o a alguno de tus compañeros que proporcionen el antídoto antes de que te haga beber del poco líquido que aún no se ha evaporado —. En la mano derecha aun sostenía el puñal, el cual levantó frente al resto de los hombres. Ellos tenían armas, sí…pero por las posturas de todos podía deducir que poco o nada sabían sobre combate.
 
—Y los que no piensen buscar el antídoto… ¿Por qué no me cuentan que están haciendo en este lugar? Vamos, de colega a colega…es simple curiosidad. No querrán obligarme a robar sus notas, sería una pena tener que actuar como un bully que le roba la tarea a otros —. El médico sonrió de manera inocente, algo que acompañaba bien aquel rostro andrógino que cargaba una belleza difícil de ignorar, aun cuando sus palabras y acciones pudieran contradecir su expresión de “ingenuidad”. —Es que en verdad me interesa todo este tema de las drogas y…no me miren así, sé que están investigando sobre sustancias capaces de alterar el metabolismo de las especies…quiero saber que tan lejos pueden llegar.
 
Botiquín. Solo abrir en caso de emergencias
[Imagen: hyakocheja.png]


Mensajes en este tema
RE: La Droga y el Tirador [Aventura T3][Presente Relativo] - por Hyákinthos - 02-04-2026, 09:30 AM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)