[Pasado] Solo es un poco de té, ¿verdad?|Priv.
#2
Había perdido la cuenta de las veces que aquello sucedía, más de las que previó incluso alguien como él. Como de costumbre, había dos hombres tras él, uno con tatuajes, más alto que el propio Yakuza y el segundo, un poco más bajo que él, con una cicatriz en el rostro. Su mente divagaba entre planes sobre qué hacer, cómo mover los hilos. Sus manos se encontraban en el bolsillo, el humo lo acompañaba con el cigarrillo de entre sus labios, a cada paso que él daba con mayor seguridad. Sus cejas se fruncieron, molesto por el recuerdo de lo que tenía ahora encima. La visión de un hombre rubio, más corpulento y alto que él, a quien él llamaba jefe, no dejaba de volver en su mente. Le sacaba de quicio. Últimamente ese maldito viejo no hacía más que darle trabajos más complejos que el anterior. 

CLANK

El sonido de un golpe intenso lo devolvió de vuelta a la tierra, elevando su mirada buscando de dónde provenía el sonido. ¿Un animal se habría golpeado? Pronto lo acompañaron las carcajadas, no solo las de mucha gente, también las de los dos hombres que lo acompañaban, uno a un lado del otro, tras su espalda. Fue cuando lo vio o, más bien, la vio. Cabellos rojos intensos desparramados por el suelo por su largo, la expresión llena de humillación y, por supuesto, el poste que había provocado todo aquel alboroto. Sus cejas se elevaron, ciertamente tampoco es que él estuviera demasiado atento, mas no esperaba una torpeza similar. 

Analizó a la muchacha, ahora mejor, de arriba abajo, por desgracia no podía estudiar su rostro, ¿qué pasaba si pese a su torpeza fuera alguien que pudiera resultar útil? Quién sabe... quizás podría. Mientras las carcajadas proseguían, el yakuza caminó en dirección a la muchacha, colocándose frente a ella, mirando de reojo a los hombres que eran sus guardaespaldas y aún seguían riéndose.

—No recuerdo haberos dado permiso de burlaros de una señorita.

Los hombres repentinamente quedaron en silencio, carraspearon e inclinaron su torso. —¡Nuestras más sinceras disculpas, señor! ¡No volverá a suceder! — Jin descendió la mirada ahora hacia el rostro de la mujer, quien ahora tenía un brillo de contener las lágrimas. —Hacedlos callar. — La orden llegó a los hombres, quienes automáticamente comenzaron a moverse. Sus ojos no se habían apartado de la muchacha, había visto tantas veces esa expresión en personas a las que tenía que captar, prostitutas a las que tenía que ver trabajar... Lágrimas de pura humillación, el "trágame mundo". No era compasión, no le importaban. Sí entró una nueva curiosidad; la cicatriz de su rostro, pasando desde su frente hasta la zona inferior de su rostro, en diagonal. Aparentemente, no era el único con algo tan visible en su rostro, pese a que en su caso no era tan grande. La cicatriz en su frente era visible, tampoco es que buscara ocultarlo. 

Descendió su cuerpo, elevando su mano en dirección a la mujer con aquella sonrisa que mostraba picardía, como de costumbre. 

—No les haga caso señorita. ¿Se encuentra bien?

Las risas parecían cesar. La mayoría reconociéndolo, otros siendo silenciados por los hombres que ahora mismo estaban ordenando silencio a su alrededor. —Tendrá que ir con más cuidado la próxima vez. No querrá hacerse daño severo. Deje que la ayude. — Extendió más su mano, a la espera de ver si tendría la suficiente confianza para aceptarla, o si por el contrario la humillación la sobrepasaría y saldría corriendo. Su corbata, por la posición que se encontraba, casi estaba a ras del suelo, no parecía prestarle atención. Su presencia seguía siendo impecable incluso en esa posición, con su rodilla derecha en el suelo y su izquierda en alto.

[Imagen: bTjgVIr.png]
  Responder


Mensajes en este tema
RE: [Pasado] Solo es un poco de té, ¿verdad?|Priv. - por Onizuka Jin - 07-04-2026, 03:05 AM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)