08-04-2026, 10:43 PM
Arrugó su nariz pensando en las palabras del albino y asintió, no pudiendo evitar hacer una mueca. —En eso tienes razón— Apartó aquellos recuerdos de cuando tuvo que comer con una persona que no le agradaba durante muchos años, su corazón casi cayendo al suelo, y consiguió evitar atragantarse. —Pero, supongo que se podría decir, ¿tu compañía hace la comida más rica?— Ladeó un poco su cabeza, su largo cabello cayendo sobre una parte de su espalda y pecho. —Y recuerda cerrar la boca al comer— Alzó una ceja, dándole otro mordisco al nuevo sándwich que tomó, al haberse devorado el propio, y tuvo que mirar dos veces para asegurarse de que no se le hubiera caído o algo peor.
Entrecerró sus ojos, mirándolo directo al rostro y casi parecía estar echando humo por sus orejas, una parte de ella le decía que no debía confiar del todo en sus palabras, más allá de ser un marine, y soltó un suspiro, masajeando en parte sus mejillas que le dolían un poco por mantenerlas tan infladas, la personalidad del albino era divertida; no obstante, ya se veía en el futuro, algo cansada por su enorme cantidad de energía, si ya se cansaba de vez en cuando tras sus interacciones con Kazan, Moja y el resto de personas con las cuales se sentía segura, de seguro que la hiperactividad del albino la espantaría en cualquier momento.
Y cuando soltó aquello, no pudo evitar sentir un poco de pánico en su interior, pero mantuvo una enorme sonrisa en su rostro, agradeciendo que las mentiras (karma de mentiroso) fuesen algo que se le daba bien; debía de dársele bien años atrás, para sobrevivir, pero ante lo de cambiar el sistema, no pudo evitar arrugar su nariz, pensando que quizás se encontraba ante alguien que veía problemas en el sistema y quería cambiarlos… cosa que la llevó a no saber si debía de sentirse insultada o no por sus traumas del pasado.
—Entonces, tendré que conformarme con palabras, en vez de verdadera evidencia de que eres un… buen marine— Buscó meterse un poco con él, sacándole la lengua, y se dio golpecitos con el lápiz en la punta de su nariz. —¿Qué quieres cambiar?
No buscó seguir danzando más en respecto al tema de intentar que se abriese y le contase sus problemas, ya que cada persona era un mundillo diferente y quizás Shin no estaba en su mejor momento para hablar de ello, no obstante, no pudo soltar un pequeño “Ajá” en su mente, mirándolo con una ceja alzada, como si estuviese delante de un crío. —Soy una bailarina— Acomodó sus pies en suelo y apoyó su mejilla en las rodillas. —Bailo de todo un poco, me gusta en especial el flamenco. Aparte de eso, busco recuperar los días que perdí tras volverme una esclava.
Entrecerró sus ojos, mirándolo directo al rostro y casi parecía estar echando humo por sus orejas, una parte de ella le decía que no debía confiar del todo en sus palabras, más allá de ser un marine, y soltó un suspiro, masajeando en parte sus mejillas que le dolían un poco por mantenerlas tan infladas, la personalidad del albino era divertida; no obstante, ya se veía en el futuro, algo cansada por su enorme cantidad de energía, si ya se cansaba de vez en cuando tras sus interacciones con Kazan, Moja y el resto de personas con las cuales se sentía segura, de seguro que la hiperactividad del albino la espantaría en cualquier momento.
Y cuando soltó aquello, no pudo evitar sentir un poco de pánico en su interior, pero mantuvo una enorme sonrisa en su rostro, agradeciendo que las mentiras (karma de mentiroso) fuesen algo que se le daba bien; debía de dársele bien años atrás, para sobrevivir, pero ante lo de cambiar el sistema, no pudo evitar arrugar su nariz, pensando que quizás se encontraba ante alguien que veía problemas en el sistema y quería cambiarlos… cosa que la llevó a no saber si debía de sentirse insultada o no por sus traumas del pasado.
—Entonces, tendré que conformarme con palabras, en vez de verdadera evidencia de que eres un… buen marine— Buscó meterse un poco con él, sacándole la lengua, y se dio golpecitos con el lápiz en la punta de su nariz. —¿Qué quieres cambiar?
No buscó seguir danzando más en respecto al tema de intentar que se abriese y le contase sus problemas, ya que cada persona era un mundillo diferente y quizás Shin no estaba en su mejor momento para hablar de ello, no obstante, no pudo soltar un pequeño “Ajá” en su mente, mirándolo con una ceja alzada, como si estuviese delante de un crío. —Soy una bailarina— Acomodó sus pies en suelo y apoyó su mejilla en las rodillas. —Bailo de todo un poco, me gusta en especial el flamenco. Aparte de eso, busco recuperar los días que perdí tras volverme una esclava.
![[Imagen: RlTqH6C.jpeg]](https://i.imgur.com/RlTqH6C.jpeg)
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