[Aventura T2 - Presente Absoluto] - "Piel Azul" Glatus
#8
En medio de la pradera granítica, bajo el manto de la noche salpicada por nubes que jugueteaban con la luz de la luna, el grupo llegó a un consenso. Era esencial mantenerse sigilosos, aprovechando las sombras para infiltrarse con astucia. En ese instante, Alzeid reveló con una voz baja y confiada que era bueno en el espionaje y que “entró” por esa razón.

Mientras se ocultaban en la oscuridad, un pensamiento inquietante comenzó a rondar:“¿Dónde se supone que entró Alzeid? Y, por como actúan, puedo casi confirmar que no son Marines. Entonces, ¿de qué se supone que son agentes?” Las dudas comenzaron a aflorar, sembrando incertidumbre sobre su decisión de unirse a estos misteriosos desconocidos. Aunque ansiaba escapar de la monotonía de misiones menores y había manipulado astutamente a sus superiores para ser enviada a Ohara, temía que un fracaso la devolviera a su rutina aburrida.

-¿Así que entraste por ser buen espía? Supongo que sabes aprovechar bien tu aspecto, debes dejarlos a todos atónitos. -preguntó a Alzeid, con una mezcla de curiosidad y admiración, devolviéndole el guiño que él le había lanzado previamente.


Entonces, Daryl se mofó de ella ligeramente, dando por sentado que era una buena marine y que estaba en contra de matar, invitándola a observar mientras él se encargaba. Ella, cambiando su expresión a una más seria y oscura, lo confrontó con una mirada intensa y firme.

-Los piratas son una plaga para nuestro mundo. Permitirles vivir solo aumenta el riesgo de que sigan causando daño -Desvió la mirada, recordando por un momento cosas en las que prefería no pensar, recuerdos dolorosos-. No, no me opongo a ello. No merecen mi compasión.

De repente, Irina y Alzeid, casi al unísono, alertaron sobre pasos aproximándose. A través de la penumbra nocturna, sólo podían distinguir vagamente más allá de unos metros, pero una figura imponente emergía, acercándose a ellos. ¿Era posible? ¿Una mujer de casi 10 metros de altura? Su rostro y figura eran de una perfección deslumbrante, vestida con una elegancia rara vez vista (excepto en el caso de Alzeid, claro está). Pero su tamaño gigantesco y su inesperada aparición al final de su camino generaron dudas. ¿Era acaso una enemiga, seguidora de Glatus? ¿Les habían detectado?

Ikirami, sin perder tiempo, extrajo sus guantes de la bolsa y se los puso, preparándose mental y físicamente para el enfrentamiento que parecía inminente. La gigante, con una voz potente que cortaba la quietud de la noche, les interrogó, casi exigiendo, si eran aliados de Clapus, o "crapus" o algo así. Obviamente, se refería a Glatus de piel azul, aunque su recuerdo parecía algo difuso. Lo peor era que su voz elevada ponía en peligro su discreción, especialmente estando tan cerca de la mina.

-No, no somos ese pirata ni estamos con él. ¿Pero puedes bajar un poco la voz? -su tono era educado, pero sus ojos permanecían atentos y cautelosos ante cualquier movimiento brusco de la gigante.

Mientras retrocedía hacia su grupo, una duda cruzó su mente. "¿Será esta mujer una cazarecompensas?" La observó detenidamente, pensando en las posibles consecuencias de su intervención. "Parece que medio West Blue está tras ese desgraciado. Maldición, al menos espero obtener algo de crédito." Su preocupación creció ante la posibilidad de que la gigante hubiera alertado a los piratas en la mina. "Si es así, nuestro plan de infiltración sigilosa está arruinado."

Como respondiendo a sus temores, una nueva voz irrumpió en la escena, llena de pánico ante la visión de la gigante. Ikirami se volteó rápidamente hacia la mina, de donde provenía el grito. La luz lunar, ahora más clara, reveló a dos figuras: una mujer de pelo oscuro recogido en una coleta y un pañuelo con dientes de tiburón cubriéndole el rostro. Estaba armada, con una espada colgando de su cintura izquierda, claramente visible y en una postura que sugería estar lista para usarla. A pocos metros detrás, un hombre alto de pelo turquesa, cuyo aspecto era notablemente poco agraciado, vestía solo una camiseta de tirantes rosa y calzoncillos. El hombre, adornado con nudilleras, parecía intimidado por la presencia de la gigante.

La mujer armada avanzó hacia ellos, instándolos a retirarse, alegando que no tenían nada que hacer allí. "Genial, ya nos han descubierto y aún no hemos alcanzado nuestro objetivo", pensó Ikirami. ¿Quiénes eran estos individuos? Si la información era correcta, podrían ser parte de la banda de Glatus. Aun así, su insistencia en hacerlos marchar era sospechosa, ya que no debería haber nadie en la mina a esas horas.

Si hubiera estado sola, probablemente no la habrían detectado. Además, habría podido inventar alguna excusa para evadir la situación. Pero la reacción de sus compañeros era una incógnita. Descartando otras opciones, concluyó que la confrontación era inevitable. Tendrían que evitar que alertaran a los demás y, si sobrevivían, podrían extraer información. Solo esperaba que la gigante no resultara ser otra enemiga.

Ikirami comenzó a caminar hacia la mujer armada, con pasos deliberadamente inestables, imitando a alguien ebrio.

-Uy, uy, looo siento, hip, estamos buscando un claro preciosooo... hip Dicen que es un lugar ideal para ver laaas estrellas... ¿No es por aquiií?

Cuando se encontró a solo tres metros de distancia, Ikirami se abalanzó con velocidad hacia la mujer, propinándole un puñetazo certero en la nariz con su mano izquierda y agarrando su muñeca con fuerza con su mano derecha, impidiendo que desenfundara su espada.


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RE: [Aventura T2 - Presente Absoluto] - "Piel Azul" Glatus - por Ikirami - 15-11-2023, 04:32 AM

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