12-04-2026, 01:04 PM
No estaba inconsciente (casi de casualidad), ni mucho menos borracho, fue por eso que cuando escucho la voz femenina levantó la mirada para encontrarse con una cara bonita que le observaba con curiosidad, y además le hablaba como si realmente creyera que estaba borracho, lo que realmente le pasaba es que le habían pegado un tiro y andaba sin una gota de cerveza en el cuerpo lo cual era doblemente duro. Pudo observarla mejor y se fijo como el traje que llevaba la joven le dejaba los hombros a la vista, lo cual era su punto débil, simplemente los miro un segundo más de lo normal, pues a pesar de ser hombros, el hecho de que tuviera escama los volvían aún más exóticos, y volvió a llevar su mirada a los ojos de la joven… ¡Si es que encima era guapa!
– No estoy borracho, señorita… – Dijo incorporándose dejando que se viera como la parte del hombro de su ropa se viera manchada de sangre y agujereada – Es que me han pegado un tiro y me han echado del bar. Estaba esperando a ver si alguien me pisaba la cabeza. – Suspiró y miró a los zapatos de la joven, unos bastante bonitos, pero dudaba que fueran cómodos para hacer deporte, aunque dieran la impresión de deportivos.
Lo cierto es que el motivo por el que le habían echado del bar era cuanto menos confuso, eso le pasaba por meterse en una disputa entre dos personas. Notaba como el dolor del hombro empezaba a volver cada vez más intenso ahora que la adrenalina del momento se había pasado, entonces miró a la joven a los ojos.
– ¿Tienes habilidades curativas o conoces algún lugar por aquí que pueda ayudarme con esto? – Se señaló el hombro disparado, mientras se quejaba ligeramente con quejidos de dolor.
Se la quedó mirando detenidamente, parecía más joven que él, no sabía por cuánto, pero bastante más joven.
– ¿Eres de aquí, señorita? – Preguntó por pura curiosidad.
Se puso en pie como buenamente pudo con la mano en el hombro para demostrar que no estaba borracho y que podía mantenerse en pie, en caso de que ella siguiera teniendo dudas pues tendría que demostrarlo con uno de los trabalenguas que ella le había dicho, pero de momento consideraba que lo mejor era buscar un lugar donde pudieran curarle. O alguien…
Hasta el momento podía decir… “TODO ME MALE SAL”. Pero al menos estaba acompañado de una muy bonita joven.
– No estoy borracho, señorita… – Dijo incorporándose dejando que se viera como la parte del hombro de su ropa se viera manchada de sangre y agujereada – Es que me han pegado un tiro y me han echado del bar. Estaba esperando a ver si alguien me pisaba la cabeza. – Suspiró y miró a los zapatos de la joven, unos bastante bonitos, pero dudaba que fueran cómodos para hacer deporte, aunque dieran la impresión de deportivos.
Lo cierto es que el motivo por el que le habían echado del bar era cuanto menos confuso, eso le pasaba por meterse en una disputa entre dos personas. Notaba como el dolor del hombro empezaba a volver cada vez más intenso ahora que la adrenalina del momento se había pasado, entonces miró a la joven a los ojos.
– ¿Tienes habilidades curativas o conoces algún lugar por aquí que pueda ayudarme con esto? – Se señaló el hombro disparado, mientras se quejaba ligeramente con quejidos de dolor.
Se la quedó mirando detenidamente, parecía más joven que él, no sabía por cuánto, pero bastante más joven.
– ¿Eres de aquí, señorita? – Preguntó por pura curiosidad.
Se puso en pie como buenamente pudo con la mano en el hombro para demostrar que no estaba borracho y que podía mantenerse en pie, en caso de que ella siguiera teniendo dudas pues tendría que demostrarlo con uno de los trabalenguas que ella le había dicho, pero de momento consideraba que lo mejor era buscar un lugar donde pudieran curarle. O alguien…
Hasta el momento podía decir… “TODO ME MALE SAL”. Pero al menos estaba acompañado de una muy bonita joven.
Liame
vestimenta de Jesse
