14-04-2026, 12:28 PM
Día 35 de Verano, Año 17
Para sumar al sofocante calor del verano, la llegada de numerosos turistas por cierto evento que tendría lugar en los próximos días, y esto no hacía más que aumentar nuestra carga de trabajo. Tratando de ver el lado positivo del asunto, era bonito ver la isla llena de vida, estaba claro que los negocios locales lo agradecían, y eso era lo más importante.
Con este panorama me levanté de mi cama, con la pereza mañanera que me caracterizaba, y salí a ver cuáles eran mis tareas para el día de hoy —Yo solo espero que…— Mis palabras se cortaron de forma abrupta al ver el tablón de tareas —Fregar…— Musité, una vez más, estaba claro que el teniente me tenía manía, realmente estaba cansado de fregar, ni una pizca de heroísmo, ni un ápice de emoción, solo un cangrejo tratando de agarrar el palo de la fregona con dificultades debido a su pinza…
Ninguna tarea, por muy plasta que fuese, haría flaquear mi indomable espíritu, más aún cuando tendría la tarde libre. Tenía pensado ir al puerto a ver barcos y discutir el tema de los precios con el resto de la división.
Entre trapeo y trapeo de la fregona, tarareaba —Sha la la la la no hay por qué temer, no iba a comer, ahora bésala. Sha la la la la la, sin dudar no lo evites más, ahora bésala. Sha la la la la la, por favor— Pero mi elegante canción, acompañada de un rítmico bailoteo, fue cortada en seco por el ya rutinario golpe de mi superior —DEJA DE HACER EL HOLGAZÁN, SOLDADO— A lo que respondí sin pensar, fruto de mi mal hábito —Auch… Subnormal— El silencio se hizo en el pasillo, tan largo como aterrador, sabía lo que se me venía encima, no tenía sentido tratar de evitarlo.
Después de una sonora (Y puede que merecida) paliza, caí de espaldas al suelo, con la mala suerte de que aplasté la caracola que solía usar para hacer burbujas. Esto suponía un cambio drástico en mis planes para la tarde, necesitaba una caracola de la más alta calidad.
Unas horas más tarde…
Ya llegada la tarde, y después de comer con mis compañeros, salí al pueblo, rumbo al roqueo situado a los pies del faro de la isla. El camino era agradable, el calor apretaba, pero la brisa del mar aligeraba el cargado ambiente de pueblo. Realmente me sentía desnudo sin mi caracola, hacer pompas con ella era mi forma de evadirme de las responsabilidades del trabajo.
Una vez llegué a mi destino, era el momento de ponerme a buscar, tenía que encontrar la mejor caracola antes de que se hiciese de noche —¡Muy bien! ¡Manos a la obra!—

![[Imagen: Gemini-Generated-Image-j5xm8yj5xm8yj5xm.jpg]](https://i.ibb.co/DX21hrt/Gemini-Generated-Image-j5xm8yj5xm8yj5xm.jpg)
