[Presente relativo] Poner el alma en el ruedo
#15
Siendo realistas, por más que la naturaleza de algunos animales me resultara familiar, lidiar con un toro de semejante envergadura no sería moco de pavo. Por suerte, podía contar con el control de Aspros sobre ellos, lo cual me dio la seguridad que necesitaba. Después de discutir un rato sobre los movimientos que harían los toros, Garnet se acercó a la caseta de inscripciones y nos preguntó por nuestras monturas. - ¡Pues claro que las tenemos! Y ya verás qué ejemplares - respondí con determinación. No podíamos achantarnos ahora que nuestra reputación estaba en juego, pero el joven seguía insistiendo en que ganarían la competición mientras se alejaba. -¡Eh!, eso todavía está por ver – dije señalándolo. Y, por si fuera poco, mientras se contaba secretitos con viejo, se giró para guiñarnos un ojo. -Su confianza me escama. Mi hocico me dice que algo se traen entre manos –le comenté a Aspros, recelosa, mientras me tocaba la nariz. – En fin, nosotros a lo nuestro. Como dice el dicho, río ajeno no riega nuestro huerto – concluí encogiéndome de hombros y esbozando una sonrisa a mi compañero.

Mientras tanto, volvimos a la cerca de las monturas por si llegaba nuestro turno. Me paseé con orgullo ante los demás participantes, que observaban asombrados a los dos toros imponentes presentes en el lugar y, cuando un altavoz anunció nuestro número de participante, nos dirigimos a la entrada al recinto. -Nos toca. Me subí a la valla para alcanzar el lomo del animal, me desaté la cuerda que usaba de cinturón y la até con firmeza a modo de lazo para el espectáculo.

Música ambiental.

Los vítores del público resonaban mientras esperaban impacientes a los siguientes participantes. Aspros y yo estábamos preparados en la salida. Me aferré con fuerza a la montura, apreté fuerte la mandíbula y tragué saliva. Sonó una trompeta y se abrieron las puertas de par en par. El toro, con los ojos enfurecidos y exhalando purpurina por la nariz, salió disparado al ruedo, deteniéndose en medio del recinto dando coces, dejando ver sus marcados músculos bajo el sol en una piel plagada de tatuajes. Mi cuerpo se balanceaba como un espantapájaros un día de tormenta, pero me mantenía enderezada gracias a los movimientos precisos del animal. Sentía cómo el público gritaba, por lo que levanté una mano como señal para mi compañero. Entre toda la gente pude ver a Sasha brevemente, que destacaba bastante entre la multitud. Cuando el toro frenó un poco, aproveché la oportunidad. -¡Sasha!, te lo dedico. Saqué el lazo improvisado y empecé a hacer movimientos circulares con este sobre mi cabeza mientras aquella bestia daba vueltas entre bramidos. -¡Yeeeeeehaw! Las sacudidas del toro estaban perfectamente coordinadas para que no saliera volando, pero los movimientos agitados hacían que me tambaleara de todos modos. Si me vieran los estúpidos del pueblo que se rieron de mí en aquel rodeo, se tragarían sus palabras.

Con otra de las señales miré a Aspros, que ahora se encontraba frente a mí, como si fuera un duelo de forajidos en el que pasaba una planta rodadora por el medio. El toro empezó a rascar la tierra preparado para embestir a su compañero y, tal y como acordamos, se abalanzó hacia él con furia para acabar cruzándose entre ellos con un salto perfecto. Entre aplausos, el toro empezó a cocear de nuevo, pero ya habíamos ganado el control.

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¿Yo escribo aquí y cualquiera puede leerlo? ¿Cómo es eso posible? ¿Y tengo que decir lo que yo quiera? En ese caso, juraría que una vez vi a la legendaria vaca marina. ¿Cuánto has dicho que me queda para poder expli

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RE: [Presente relativo] Poner el alma en el ruedo - por Jolyne Jones - 16-11-2023, 04:09 AM

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