La Droga y el Tirador [Aventura T3][Presente Relativo]
#15
El médico intentaba concentrarse en su amenaza, en sostener al hombre con fuerza suficiente sobre aquel líquido que ya se había evaporado casi del todo; sin embargo, algo lo incomodaba: La actitud de Maki.
 
El pelirrosa podía ser despistado y tener mala memoria; sin embargo, una vez una persona lograba colarse en su mente y hacerse un lugar, era muy difícil removerlo, por ello, ahora que la chica iguana había conseguido su espacio, no solo recordaba su nombre y su cara, sino también su personalidad y la actual…aunque juguetona y burlona, como la recordaba, tenía algo que distaba de ser como siempre.
 
Le pareció más lenta, boba, casi como si estuviera más dormida que despierta o, en otras palabras, era como si algo la hubiera drogado…aunque ya había visto a la chica bajo los efectos de sustancias de dudosa procedencia y tenía bastante resistencia, entonces… ¿Acaso antes de salir se había metido algo tan fuerte que la orillaba a actuar así? Quería pensar que no o es que… ¿Algo en el laboratorio la había infectado?
 
Su agarre se intensificó sobre el brazo del científico que aún se negaba a hablar, algo que habría hecho que, en otras circunstancias, el médico ya hubiera restregado su rostro sobre los vidrios rotos, pero ahora, parecía importarle poco lo que pudiera decirle, estaba más concentrado en su propia compañera. Alzó la vista, la miró y sus ojos dorados cuestionaron a la muchacha sin decir nada, pero…ella ya no parecía ella misma.
 
¿Qué había pasado?
 
Hyak jaló al científico que había agarrado a un inicio y lo llevó con él hacia el lado derecho de una mesa que estaba en la habitación, alejados ambos de Maki. Miró al hombre, pero este solo temblaba y no parecía decir nada, mientras que, el médico, asombrado, vio la transformación salvaje de Maki, esa forma híbrida que había visto otras tantas veces, pero que, ahora, parecía gritar “peligro” … ¿Qué cambió?
 
—¡Hey, Maki! —El hombre intentó llamar su atención, pero todo parecía en vano y eso fue suficiente para hacerlo cambiar de perspectiva…no tuvo que pensar mucho más en el comportamiento de Maki y en todas las pistas que su actitud había dejado casi desde que entraron al almacén: Ella estaba actuando como los dinosaurios. —Alguien te drogó con…
 
¿Con qué cosa exactamente? Aún no tenía claro cual era el compuesto que provocaba ese comportamiento agresivo y un evidente aumento de la fuerza. Le interesaba…al menos esto lo hacía entender que la sustancia podía ser utilizada en humanos.
 
Observó, embelesado, como la mujer destrozaba a aquellos pobres hombres. Estaba fascinado, si eso podía hacer un poco de aquella droga, solo podía imaginar de lo que sería capaz si es que podía estabilizarla para que el afectado no perdiera el control y, en cambio, usara la agresividad y fuerza a su favor, pero con inteligencia.
 
—¿Cómo lo hacen? Dímelo… ¿Qué compuestos utilizan para crear esta droga? Al menos dame una pista —. Le preguntó al hombre, que aun tenía sostenido en sus brazos, en voz baja, intentando no llamar la atención de Maki; sin embargo, no obtuvo una respuesta inmediata y, además, los científicos empezaban a “acabarse” y eso solo significaba que quedarían menos víctimas en la habitación.
 
—Tsk… ¡Oye, MAKI! ¡Contrólate! —El médico hizo a un lado al científico, haciendo que se estrellara con el escritorio que estaba a su derecha, lo que hizo que la cabeza del hombre se golpeara con ello y quedara inconsciente o muerto…el médico no podía detenerse a averiguarlo en ese momento, aunque, ciertamente, se lamentaría si el hombre moría, a fin de cuentas, necesitaba respuestas, pero…ahora tenía una preocupación más importante.
 
Sus irises doradas se encontraron con las de Maki y ahí notó la furia, para nada contenida, en sus ojos, además, como cereza sobre el pastel, un siseo le siguió a esa mirada, uno que terminó en escuchar su propio nombre viniendo de la voz de la mujer…una que distaba de aquella con la que solía hablarle con normalidad.
 
—Je…Supongo que me quieres hacer lo mismo que a esos pobres desgraciados —. Pronunció mientras caminaba hacia la izquierda de Maki, con pasos acelerados y sin quitar su vista de encima, para que, al final, sus pies se aceleraran y lo que comenzó como una caminata casual terminó en una carrera para cerrar los 6 metros que lo separaban de Maki y situarse justo a la espalda de ella. No dejaría que lo atacara.
 
No dijo nada, pero su agilidad lo ayudó a posicionarse de manera que pudiera sostener, desde la espalda de Maki, ambas muñecas de la chica, no de manera delicada, si no usando la fuerza suficiente para que esta no pudiera zafarse de buenas a primeras.
 
—Tu misma lo dijiste, no soy como ellos ¡Contrólate, ahora! Debemos salir de aquí —. Sí, ahora era tiempo de salir, aunque no hubiera encontrado nada de lo que pensaba, pero no podían hacerlo mientras su compañera estuviera descontrolada…de todos modos… ¿Cómo podía calmarla? Recordaba que, en esa otra isla prehistórica, cuyo nombre no podía recordar, la única forma de lidiar con los dinosaurios fue con esa energía extraña que había emitido la chica que ahora estaba drogada, pero…dudaba mucho que él pudiera hacer algo como eso.
 
 
Botiquín. Solo abrir en caso de emergencias
[Imagen: hyakocheja.png]


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RE: La Droga y el Tirador [Aventura T3][Presente Relativo] - por Hyákinthos - 17-04-2026, 03:26 AM

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