22-04-2026, 02:44 PM
Asintió y sonrió.
Por alguna razón, al lado de Tenoch creía que sus rarezas eran más resaltadas o el joven no tenía demasiados problemas en echárselos a la cara, al punto de que estaba preocupándose un poco si de verdad le estaba cayendo bien por las maneras que el pelinegro parecía esquivar sus preguntas, y debía admitir que se estaba cansando un poco al intentar mantener una conversación con él, encontrándose una barrera, no pudo evitar inflar un poco sus mejillas, creyendo que con el movimiento de su cabeza hubiese bastado para responder a su pregunta de que se encontraba bien.
No hizo nada, se dejó mover y arrugó su nariz, siguiéndolo, cortando un poco sus pasos para no desestabilizar su caminar, la diferencia de tamaño le jugaba un poco en contra al dar pasos más grandes, si estiraba un pie a su caminar normal ya se veía dejando al híbrido atrás, no tardó demasiado en sentarse, enderezando su postura y con la mano libre, peinó unos cuantos mechones hacia atrás, colocándolos detrás de su oreja, soltando un pequeño suspiro, sintiendo la calidez del sol sobre su piel, lo malo, es que la luz solar, la hacía parecer hecha de mármol por culpa de su palidez, pero para Seraphine le importaba más aquel calor que se esparcía por su interior, dándole vida, no por nada tenía una curiosa resistencia al calor, gustandole el mover su cuerpo durante las intensas horas de calor, sintiendo en esos momentos, que sus bailes, eran mejores, el ardor de sus músculos, el sudor viajando por su cuerpo, mientras batallaba consigo misma para superarse, era curioso cómo podía invocar esa sensación aunque estuviese quieta.
A veces parecía que sus neuronas solo apuntaban a una cosa: El baile.
¿Discreto, prohibido?
Lo miró con una ceja alzada, confusa, soltó su mano, acomodándose en su asiento, apoyando sus pies en la banca y apoyó un poco su pecho contra las rodillas, quedando silenciosa durante unos segundos. —Esa promesa es estúpida— Soltó un suspiro, sacudiendo su cabeza y señaló el suelo. —¿Puedes sentarte ahí?— Sacó una pequeña peineta, nueva. —Y es una promesa que frustra mucho para hacer amigos— Infló sus mejillas. —Así que empezarás a contarme las cosas que sí puedo saber, ya que ahora no sé muy bien cómo seguir la conversación, pero me puedes preguntar muchas a mí si quieres— Sonrió, su rostro iluminando, estando de mejor humor. —Pero, mientras hablamos, déjame peinarte— Le sacó la lengua. —Y es daltonismo; astigmatismo es otra cosa.
Por alguna razón, al lado de Tenoch creía que sus rarezas eran más resaltadas o el joven no tenía demasiados problemas en echárselos a la cara, al punto de que estaba preocupándose un poco si de verdad le estaba cayendo bien por las maneras que el pelinegro parecía esquivar sus preguntas, y debía admitir que se estaba cansando un poco al intentar mantener una conversación con él, encontrándose una barrera, no pudo evitar inflar un poco sus mejillas, creyendo que con el movimiento de su cabeza hubiese bastado para responder a su pregunta de que se encontraba bien.
No hizo nada, se dejó mover y arrugó su nariz, siguiéndolo, cortando un poco sus pasos para no desestabilizar su caminar, la diferencia de tamaño le jugaba un poco en contra al dar pasos más grandes, si estiraba un pie a su caminar normal ya se veía dejando al híbrido atrás, no tardó demasiado en sentarse, enderezando su postura y con la mano libre, peinó unos cuantos mechones hacia atrás, colocándolos detrás de su oreja, soltando un pequeño suspiro, sintiendo la calidez del sol sobre su piel, lo malo, es que la luz solar, la hacía parecer hecha de mármol por culpa de su palidez, pero para Seraphine le importaba más aquel calor que se esparcía por su interior, dándole vida, no por nada tenía una curiosa resistencia al calor, gustandole el mover su cuerpo durante las intensas horas de calor, sintiendo en esos momentos, que sus bailes, eran mejores, el ardor de sus músculos, el sudor viajando por su cuerpo, mientras batallaba consigo misma para superarse, era curioso cómo podía invocar esa sensación aunque estuviese quieta.
A veces parecía que sus neuronas solo apuntaban a una cosa: El baile.
¿Discreto, prohibido?
Lo miró con una ceja alzada, confusa, soltó su mano, acomodándose en su asiento, apoyando sus pies en la banca y apoyó un poco su pecho contra las rodillas, quedando silenciosa durante unos segundos. —Esa promesa es estúpida— Soltó un suspiro, sacudiendo su cabeza y señaló el suelo. —¿Puedes sentarte ahí?— Sacó una pequeña peineta, nueva. —Y es una promesa que frustra mucho para hacer amigos— Infló sus mejillas. —Así que empezarás a contarme las cosas que sí puedo saber, ya que ahora no sé muy bien cómo seguir la conversación, pero me puedes preguntar muchas a mí si quieres— Sonrió, su rostro iluminando, estando de mejor humor. —Pero, mientras hablamos, déjame peinarte— Le sacó la lengua. —Y es daltonismo; astigmatismo es otra cosa.
![[Imagen: RlTqH6C.jpeg]](https://i.imgur.com/RlTqH6C.jpeg)
—[#FF69B4] Escribe | Piensa | Actúa
